jueves, 16 de noviembre de 2017

16 DE NOVIEMBRE


EL SILENCIO DEL AGUA
José Saramago
Ilustrado por Manuel Estrada
2011

Hoy recordamos a Saramago por sus 95 velas imposibles. 

"Había salido con mis pertrechos a pescar en la desembocadura del Almonda, lo que llamábamos la «boca del río», donde por una estrecha lengua de arena se pasaba en esa época al Tajo, y allí estaba, ya el día hacía sus despedidas, sin que la boya de corcho hubiera dado ninguna señal de movimiento subacuático, cuando, de repente, sin haber pasado antes por ese temblor excitante que anuncia los tientos del pez mordiendo el anzuelo, la boya se sumergió de golpe en las profundidades, casi arrancándome la caña de las manos."

Al cabo de una jornada de pesca en el río sin haber cobrado ni una pieza, llegó la sorpresa. Tenía que ser un barbo enorme, un monstruo, porque de un tirón rompió el hilo y arrambló no solo con el anzuelo, sino también con la boya y la plomada. El muchacho se quedó desolado con las manos vacías, pero sin permitir que la razón se impusiera, corrió a casa de sus abuelos a arreglar la caña y regresó al mismo lugar de la orilla para «ajustar cuentas» con el monstruo.
En formato de álbum se recoge un recuerdo de José Saramago que lo sitúa de niño entregado a la pesca junto al Tajo y perdiendo a un pez que imagina extraordinario. Su relato ilustra una de esas batallas perdidas, universales, con las que la infancia va quedando atrás. El empecinamiento del niño que se rebela contra el sentido común –que habla por boca de su abuela–, sus sentimientos de frustración y tristeza, tan certeramente reflejados, hacen que nos reconozcamos en la aceptación de otras batallas perdidas.

No creo que exista en el mundo un silencio más profundo que el silencio del agua. Lo sentí en aquella hora y nunca lo he olvidado

El silencio del agua es un fragmento de Las pequeñas memorias (2006), volumen que reúne los recuerdos de infancia y adolescencia de Saramago. La obra supuso la conclusión de un proyecto entrevisto hacía más de veinte años. En 1998 Saramago anticipaba:

 «Lo que quiero es recuperar, saber, reinventar al niño fui, pienso que es el padre de la persona que soy. Están el padre biológico y la madre biológica, pero yo díría que el padre espiritual del hombre que soy es el niño que fui».

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miércoles, 15 de noviembre de 2017

15 DE NOVIEMBRE

MEMORIAS DE UN NIÑO CAMPESINO
Xosé Neira Vilas
Ilustrado por Xosé Cobas Gómez
1961 - Reeditado en 2009

"Balbino. Un niño de aldea. Como quien dice, un nadie. Y, además, pobre. Porque de la aldea también es Manolito y no hay quien se atreva con él, a pesar de lo que le sucedió por mi causa. 
En verano ando descalzo. El polvo caliente de los caminos me hace correr. Me lastiman las arenas y nunca falta alguna tachuela para clavárseme en los pies. Me levanto cuando aún es de noche cerrada, a las dos o tres de la mañana, para llevar el ganado a pastar, ir a la arada o juntar gavillas de centeno."


"Memorias dun neno labrego" es una novela histórica y social de Xosé Neira Vilas publicado en Argentina en 1961. Trata de los recuerdos de infancia de un niño pobre del campo gallego. Es el libro más leído de la literatura gallega.
Balbino cuenta, a modo de diario estructurado en 16 relatos, sus experiencias vitales cotidianas: desde las fiestas tradicionales como el carnaval o las verbenas, hasta la vivencia dramática del luto familiar. Dolor y esperanza unidos, buscando un futuro no escrito. Y en este juego de contradicciones, la emigración puede ser el mejor camino o una falsa salida... El protagonista de esta entrañable historia reflexiona también sobre la injusticia, la rebeldía y las diferencias sociales con respecto a la familia más adinerada de la aldea. El colegio es otro lugar frustrante para un joven Balbino incomprendido, enamorado y perdido en un mundo cambiante. Pero en medio de tanta confusión, recibirá enseñanzas sobre la honestidad, la solidaridad y la esperanza, que le irán mostrando el camino. Cuando su amigo Lelo emigra, comienza a escribirle cartas contándole lo que sucede. Hasta que el cuaderno llega a manos de un escritor universitario que le dice que no se lo va a mostrar a nadie... “Memorias de un niño campesino” es la primera de una trilogía -junto con “Cartas a Lelo” y “Aqueles anos do Moncho”- que refleja el mundo rural gallego y la emigración desde el punto de vista de un niño. 
Os dejo un fragmento para abrir boca.

"Hace muchos meses que mi hermano Miguel se marchó para América. Todavía recuerdo cuando se despidió de nosotros. Mi madre, la tía Carmen y la abuela lloraban. Mi padre estaba serio como un palo. Ni lágrimas ni sonrisas; los hombres son hombres. El abuelo no quiso ir. A Celia, que está de criada en Loxo, le mandamos recado, pero no la dejaron venir los señores. 
Yo estaba en medio de todos. Nadie me hacía caso. Se apuraban a darle consejos al viajero mientras no llegaba el autobús. Miguel decía a todo que sí con cara de «tanto me da». Le cogí una mano y me puse a contarle los dedos de un lado para el otro, desde el gordo al meñique. No dije ni pío, pero me gustaba que Miguel se marchase. Después me contaría muchas cosas. Y yo las diría en la escuela. Como no me hacía caso, de un tirón le llevé hasta el borde de la carretera. Se agachó y le dije al oído: «Yo quiero que te vayas. Mándame una carta desde América y cuéntame historias de allá». Se rió, me puso una mano en la cabeza y me revolvió el pelo. Sentí como una picazón, un estremecimiento en todo el cuerpo. 
Escuchamos la bocina del Modelo. Venía a toda velocidad; con una montaña de cajones y cestos encima. Mi madre y la abuela besaban y abrazaban a Miguel y seguían lloriqueando. Mi padre levantó la maleta hasta donde estaba el revisor. Una maleta nuevecita, hecha por el carpintero de Quintela. Después apretó contra sí un instante a mi hermano. Antes de meterse en el coche, Miguel me cogió por el pescuezo, me dio un beso en la cara y con un «abur, Balbino», huyó como un relámpago. Yo me quedé hecho un papanatas. No supe decir ni hacer nada. Arrancó despacito el Modelo. Miguel miraba para nosotros mientras agitaba en el aire un pañuelo. 
[...] 
Callaron un momento. Yo seguí pensando en el pan de trigo y en el queso. Y en la buena suerte de Miguel. A mi padre no le gustaba dejar así aquella conversación y dijo que la gente moza deseaba conocer mundo e ilustrarse, y fue cuando el abuelo lanzó otro de sus discursos y dijo que lo malo era eso: que se marchase la juventud. Y que ojalá se tratase de una locura de viejos, porque los viejos dan pérdida, pero se va la gente que trabaja y el país está poblado de viejos y niños. También dijo que eso de ilustrarse eran cuentos de feria, pues muchos emigrantes, cuando se van, son personas que tienen buen juicio para entender y razonar muchas cosas y que después se vuelven monigotes. El abuelo comparó eso a un mirlo enjaulado. Dice que podemos alimentarlo a nuestro modo y hacerle silbar cualquier canción, pero no se acostumbra. Un día se libera y huye para el monte, pero en el monte es un ajeno, un mirlo echado a perder. Eso del mirlo sí que estuvo gracioso. "
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martes, 14 de noviembre de 2017

14 DE NOVIEMBRE


AZADAH
Autor e ilustrador Jaques Goldstyn
2017

¡Eh, Azadah, tu amiga la fotógrafa se va!

- ¡Anja! ¿Es verdad que te vas?
- Si, Azadah, vuelvo a casa.
- No me dejes aquí.
- ¡Quiero irme contigo!
- Pero no puedo, Azadah. Este es tu país.
- ¡Llévame contigo!



Azadah, una pequeña niña afgana, tiene la suerte de conocer a una fotógrafa alemana. En el momento en que su amiga tiene que irse de vuelta a casa, la niña le pide que la lleve con ella, pues quiere descubrir el mundo, las artes, la literatura... Todas aquellas cosas sobre las que la fotógrafa le ha hablado. Azadah siente que si se queda en su país, su futuro está urdido de antemano...

Azadah añora vivir en un país en el que pueda cumplir sus sueños: leer libros tranquilamente, ver películas, visitar museos, aprender un oficio… Un lugar en el que, tal vez, pueda convertirse en fotógrafa, como su amiga Anja. Por eso, conociendo la situación en la que vive, no entiende cómo no permite que ambas escapen juntas. Sin embargo, el pequeño equipaje que deja a la pequeña puede ser suficiente para conquistar todo aquello que anhela.


Este álbum de poco texto —tan solo el necesario para ponernos en situación— se revela a través de las magníficas ilustraciones que invitan al lector a descubrir no solo la sinceridad de la relación entre las dos amigas sino las muchas posibilidades que ofrece el mundo, tantas veces silenciadas por las armas o por unas leyes y políticas sin sentido.
Este es el particular homenaje que Jacques Goldstyn quiso hacer a la fotoperiodista Anja Niedringhaus, asesinada en 2014 en Afganistán. Aunque más que la figura de la fotógrafa se destaca en el libro la sed de conocimiento y libertad que siente Azadah. El autor es un maestro en el arte de recrear duras y arrebatadoras realidades sumergiéndose en el corazón de sus personajes que le dan a sus historias un aire vibrante y esperanzador.


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lunes, 13 de noviembre de 2017

13 DE NOVIEMBRE


EL MAR Y OTRAS COSAS DE LAS QUE 
TAMBIÉN ME ACUERDO
Escrito e ilustrado por 
Mónica Gutiérrez Serna
2011

"Recuerdo los paseos con don Jaime desde que apenas sabía andar y, para no cansarme, ni cansarle, iba en triciclo. Casi todo el tiempo caminábamos en silencio...
Mi conversación a los tres años no era muy animada y él hablaba muy poco, sólo lo imprescindible o incluso menos. Sin embargo, me enseñaba mil cosas."

Con Don Jaime paseaba desde chiquita, íbamos temprano a la playa, antes de que se llenara de gente. Antes incluso, de que llegara el barquillero con su gorro blanco y de que aparecieran los buscadores de metal deseando encontrar monedas extraviadas el día anterior.Don Jaime era hombre de pocas palabras. Cuando paseaba con la niña apenas habla. Pero es él quien le enseñaba a leer los carteles mientras orillan la playa. Es él quien le enseñaba a pintar estrellas de mar con la laca de uñas de la abuela. La niña cada vez hablaba más. El abuelo cada vez menos.

“Me enseñaba las letras, las que aparecían en los carteles, en las señales, en los nombres de los hoteles, en los letreros de los autobuses y hasta en los titulares de los periódicos del kiosco de prensa. Primero las vocales, luego todas las demás.
En estos paseos, aprendí a leer.”

Mónica Gutiérrez Serna nos ofrece en “El mar y otras cosas de las que también me acuerdo” sus recuerdos de infancia. Recuerdos que son un homenaje a su abuelo, que supo transmitirle en las cosas sencillas, lo esencial de la vida. Y esas memorias que mantiene vivas, aparecen aquí retratadas a través del carboncillo y del maravilloso trabajo al oleo que llenan de color las páginas de este libro, un auténtico regalo para los sentidos y que hace que afloren en nosotros, nuestros propios recuerdos…..aquellos de los que también me acuerdo…

"Y allí, tranquilos, intentábamos descifrar lo que nos decían las olas y recogíamos los tesoros que, por alguna razón, el mar quería regalarnos.....casi siempre conchas... a veces, caracolas."

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jueves, 9 de noviembre de 2017

8 DE NOVIEMBRE


RAMÓN
Jesús Cisneros
2007

"Por el camino viene Ramón.
Cada domingo hace el mismo recorrido.

Por la mañana temprano
aparece en el sendero
la mancha naranja de su paraguas.

Le gusta imaginar que es
un barco con la vela desplegada,
navegando rumbo al parque."



Ramón cada domingo hace el mismo camino. Es un día sin lluvia pero sale a pasear por el sendero con su paraguas naranja abierto. En su recorrido se encuentra con el pianista junto a la orilla del lago, ve a la chica de la bicicleta, entre los árboles saluda al señor que cuenta las hojas en otoño e incluso, más tarde Ramón saluda al Ramón del estanque.
De breve texto pero con imágenes que lo dicen todo. Nos hacen añorar esos otoños que, lamentablemente, son ya tan poco frecuentes.
Jesús Cisneros consiguió con esta obra el prestigioso Premio Lazarillo de ilustración 2007. Las pinceladas poéticas de la narración y las tonalidades ocres predominantes en la ilustración se entrelazan en perfecta armonía.





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martes, 7 de noviembre de 2017

7 DE NOVIEMBRE


LA MÁQUINA DE LOS CUENTOS
Carles Cano
Ilustrado por Paco Giménez
2011

"Apareció de la noche a la mañana, como una seta. De hecho tenía una forma que recordaba vagamente a un champiñón, sólo que un poco más geométrico y con más color. Era una bofetada visual en tecnicolor en medio de la plaza gris, de árboles pelados, de aquel pueblo triste. La plaza era el centro neurálgico de la población, y prácticamente todo el mundo pasaba en algún momento u otro del día, de manera que, en poco tiempo, todo el mundo la había visto, o había oído hablar de ella."

Villapoquito es un pueblo pequeño donde nunca pasa nada emocionante. Pero un buen día, de repente, aparece en la plaza un extraño aparato de chatarra y de muchos colores. Este artefacto misterioso da lugar a todo tipo de elucubraciones entre los habitantes de Villapoquito sobre qué será o no: una seta gigante, una oficina de turismo, un cajero automático, un quiosco de limonadas... El caso es que todo el pueblo se acerca picado por la curiosidad, y entonces, la máquina habla: mediante un rótulo luminoso se presenta como la «Máquina de los cuentos», y a partir de este momento se dedica a escupir historias a quien quiere, y cuando quiere. 
Las historias que salen de la «Máquina de los cuentos» son regalos para los aburridos villapoquitenses. La primera es para Paquito, un ilustrador muy lento, al que se le amontona el trabajo. La máquina le regala la historia de un dibujante feliz y con barba, pero muy lento, que sufre el asedio del Gran Impresor, que pretende ponerle plazos muy ajustados para entregar dibujos, a cambio de dinero o de la vida, si no los cumple. A partir de esta, la máquina fabrica más historias, como la que regala a un niño que no recuerda sus sueños, y otras, en las que los personajes son de lo más variados: 
un elefante de circo que se hace trapecista por amor, una escuela que cabe en una caja de cerillas, y un cochinillo avispado que inventa una comida apetitosa, el «Lobo relleno de turrón al horno».

Os dejo una guia didáctica para que podáis disfrutar mas del libro.



 
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lunes, 6 de noviembre de 2017

6 DE NOVIEMBRE


MAGDALENAS CON PROBLEMAS
Ana Bergua Vilalta
Ilustrado por Carme Sala Vilaplana
2012

"Me llamo Pablo y soy el mayor de todos mis primos y somos siete, contando al Quejica y a mí. Para ser más concreto, seis niños y una niña. Bueno, seis chicos, porque yo tengo casi once años. 
Mi madre asegura que si alguna de mis tías tiene otro niño, nos comprará un disfraz de enanito a cada uno de nosotros 
y a mi primita Celia, el de Blancanieves. 
Luego, dice, nos hará una foto y la colgará en el pasillo."

El bullyng (acoso escolar) es un término inglés que significa intimidación, y engloba todas las conductas agresivas, intencionadas y repetitivas, que ocurren sin motivo aparente, y que se dan entre uno o más estudiantes hacia otro para imponerse, a través de amenazas, insultos y agresiones. Este libro va de eso.  No es un libro de ayuda para quienes sufren el acoso escolar, su finalidad es hacer entender que cualquier niño puede sufrir este problema. 

El protagonista se llama  Pablo (Pau, en su versión en catalán). Vive una existencia absolutamente "neutral", con una familia de padre y madre y un hermano pequeño, Lucas, apodado 'el Quejica'. 
La afición de Pablo a la cocina y, sobre todo, a hacer unas maravillosas magdalenas cuya composición apunta en un recetario propio es la causante involuntaria del inicio del acoso escolar por parte de tres compañeros de colegio, Pollito, Carabola y Cagón, más mayores que él. 
Pablo se ve inmerso a partir de entonces en una espiral de situaciones en las que intenta evitar a toda costa el acoso de "la pandilla de los Hienas", y que le hace refugiarse en el aula de informática, para no encontrarlos. 
Cuando el acoso se hace más insistente, el protagonista se descentra en el colegio y las notas empiezan a bajar, duerme mal y su humor cambia hasta que conoce la experiencia de otro compañero, Edu, que también ha padecido el acoso de la pandilla. Compartir experiencias ayuda, pero no es la solución. 
Finalmente, es la madre de Pablo la que le ayuda a enfrentarse con el problema él solo, una situación que la autora considera que es importante porque, dice, "a veces protegemos demasiado a nuestros hijos", aunque admite que, en ocasiones graves, el acoso escolar debe ser abordado por los adultos. 

De los  17 capítulos el mas importante es el último, el epílogo:
 ‘Si te pasa a ti, ¡Cuéntaselo a alguien!’ 


Podéis leer unas páginas de la historia de Pablo pinchando en la imagen.







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domingo, 5 de noviembre de 2017

5 DE NOVIEMBRE




Uno de los primeros libros elegidos para este padrinazgo de noviembre tiene mucho que ver con la actividad de quien lo ostenta. De todo lo visto por ahí he optado este "docu-libro" editado en 1999 por Festíteres. Consta de tres amplios capítulos. 


En el primero Jaume Lloret hace un recorrido por la historia y por la temática del teatro de títeres en España. Desde los antiguos rituales mágico-religiosos hasta el teatro títeres de culto de la primera mitad del siglo XX. 

En el segundo Cesar Omar García nos cuenta los distintos típos de títeres  y técnicas de representación.
Ángel Casado se encarga, en el tercer capítulo, de presentarnos un extenso catálogo bibliográfico de títeres en España. 
El "docu-libro", de cerca de 120 páginas, podéis descargarlo pinchando en la imágen de Perico.



No se puede hablar de títeres sin hablar de Federico Gcia. Lorca. Cuando Federico García Lorca tenía cinco o seis años, llegó a Fuente Vaqueros una compañía ambulante de teatro de marionetas y, según los recuerdos de la hija de su nodriza, Carmen Ramos, fue ésta la primera vez que el niño asistió a una función de títeres. «Federico —rememora Carmen—, que volvía de la iglesia con su madre, vio a los comediantes levantando el teatrillo». A partir de aquel momento «no quiso retirarse de la plaza del pueblo. No cenó y se desesperó por asistir al espectáculo. Volvió en un terrible estado de excitación» . Todos los testimonios coinciden en señalar el temprano interés que Federico manifestó por los títeres. En aquellos años, Vicenta Lorca, su madre, a la vuelta de un viaje a Granada, regaló al niño un teatrillo de guiñol, del que el pequeño nunca se separaba. Dos fueron las pasiones de su infancia: el teatro de marionetas y la música. De Dolores, otra de las criadas de los Lorca, aprendería el joven Federico su pasión por el folklore de los campesinos, así como su conocimiento de los romances y canciones populares que más tarde utilizaría en poemas y obras de teatro.
Cuando en 1919 comienza a redactar La ínfima comedia, que en el futuro se titularía El maleficio de la mariposa, su primera obra teatral representada, concibe el borrador como una pieza para títeres. Si bien la idea quedó sólo en proyecto, ya que El maleficio se representaría con actores en su versión definitiva, puede decirse que Lorca se acercó por primera vez a los escenarios como autor de teatro de títeres.

En julio y agosto de 1921, Federico comienza a fraguar, en colaboración con Manuel de Falla, el proyecto de un Teatro Andaluz de Títeres, para el que empieza a escribir un texto prácticamente desconocido: una burla para marionetas titulada Cristobícal. Falla se ilusiona profundamente con la idea y expresa su compromiso de componer música para las representaciones que, en opinión del maestro, habrían de recorrer Europa y América, anunciándose como «Los Títeres Españoles». En julio del 22, Lorca comunica a Falla su entusiasmo con el proyecto; cree que «los títeres se prestan a creaciones originalísimas»: «Hay que hacer la tragedia (nunca bien alabada) del caballero de la flauta y el mosquito de la trompetilla, el idilio salvaje de don Cristóbal y la señá Rosita. La pasión que le caracterizaba hizo el resto. 
De él os dejo este ejemplar editado en Argentina en 1953 que incluye "La doncella, el marinero y el estudiante", "Quimera" y "El paseo de Buster Keaton".  Podéis descargarlo pinchando en la imagen. 





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NOVIEMBRE


Ando algo liadillo estos dias y llevo el calendario con algo de retraso y con lagunas. Prometo ponerme al dia. 

Estamos en Noviembre, otro de los meses que conservó su nombre del calendario romano, era el noveno de dicho calendario ( viene de "novem" que significa nueve). Hasta que llegó Julio Cesar e impuso el que, a dia de hoy, marca nuestras vidas. Falta mes y medio de la autentica navidad, la comercial hace dias que empezó. Mario Caballero, 50 % de Pampol Teatre, será nuesto padrino en este mes nono que es undécimo a la par. Nos envió este texto suyo de enero de 2015 que hace las veces de proemio, prólogo y preámbulo.


MAYE

Mi abuela tenía el pelo blanco, la cara llena de arrugas y unos ojos verdes que me recordaban a un campo de cereales en primavera.
En la despensa guardaba tarros de cristas que tapaba con una tela blanca y un hilo, en ellos metía recuerdos para los días en que no se acordaba. Era fácil que, al abrirlos, aparecieran en el techo imágenes de niños bañándose en el río, se escucharan ladridos, sonidos de una orquesta donde su madre tocaba la tuba o palabras de mi abuelo que se fue primero. Guardaba vientos frescos para los calores de agosto, cantos de chicharra y olores a hierba de su pueblo. Un papelito en el que pedía a los Reyes Magos ser feliz y llegar a vieja. Uno que nunca abrió donde guardaba todos sus miedos.
Coleccionaba recuerdos buenos, los malos intentaba olvidarlos todos los días.

Mario Caballero, enero 2015.

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lunes, 30 de octubre de 2017

30 DE OCTUBRE



ESQUELETO LADRÓN
Pablo Albo
Ilustrado por Lucia Serrano
2012

Los esqueletos siempre tienen frío. Algunos se abrigan en los armarios, pero aún así tiemblan de frío, porque no les sirven de nada ni las mantas ni los abrigos. Siempre tienen los huesos helados y tiemblan constantemente. ¿Recuerdas cómo suenan los dientes cuando tiritan?

Esqueleto ladrón nos presenta la historia de un niño que no puede dormir en la cama, escucha extraños sonidos en la habitación y descubre, muy a su pesar, que es acechado por un diminuto esqueleto muerto de frío. Éste quiere robarle su cuerpo para poder estar caliente y cómodo, pero claro... eso le convertiría a él en esqueleto. La historia consigue resultar espeluznante. Sin embargo, está narrada de una forma en la que la tensión se rebaja para no crear indeseados traumas. 
El simpático esqueleto, si bien está dispuesto a perjudicar al niño robándole su cuerpo, lo hace porque tiene realmente mucho frío y el autor consigue que empaticemos con él y comprendamos por qué se comporta como lo hace. 

Tanto texto como ilustración juegan bien a darle ese toque de terror pero con un enfoque tranquilo que desmitifica el miedo que puede sentir el niño. La idea es que el esqueleto no es malo, simplemente tiene frío y sabemos porque hace lo que hace. 
Un final inquietante como toda la historia que os dejamos que descubráis, solo deciros que es una historia circular por que termina como empieza. Debemos desdramatizar ciertas historias y entender que son eso, historias con las que pasar un buen momento, en este caso terrorífico pero porque no divertido. Siempre es buen momento para contar historias de terror y a los niños les gusta y pueden afrontar mejor los miedos a la noche. A veces, o casi siempre, son más valientes que nosotros. 

Un libro para lectores valientes, sean niños o adultos.




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domingo, 29 de octubre de 2017

29 DE OCTUBRE



MILENA
Marguarete Buber-Neumann
1967 
Reeditado por Tusquets en 2017

"El 21 de octubre de 1940 recibí la primera carta de Milena, una hoja arrugada que alguien metió secretamente en mi mano en el callejón del campo de concentración. Entonces nos conocíamos sólo desde hacía unos dias. Pero ¿qué pueden significar unosdías cuando el tiempo no transcurre en horas y minutos, sino que se cuenta en latidos del corazón?"


"Milena, la amiga de Kafka" era el título con el que Plaza y Janés publicó el libro en 1967. La reedición de Tusquets ha recortado el título dejándolo tan solo en "Milena". Los que lo leais comprobaréis que es una mujer que brilla con luz propia y no necesita la apostilla de un mítico escritor que ocupó una pequeña parte de su vida. De hecho solo hay un capítulo para él en el libro. 

Milena Jesenska y Margarete Buber-Neumann se conocieron en un campo de concentración. En noches clandestinas, escapando de la vigilancia no sólo de los soldados que vigilaban el campo de concentración sino también de las demás presas, Milena y Margarete fueron contándose sus vidas. Cuando estemos de nuevo en libertad, escribiremos juntas un libro”, le propone Milena a Margarete en el lager en Ravensbrück. El libro llevará por título La época de los campos de concentración, y comprenderá las experiencias de ambas. Margarete se siente incapaz de escribir una sola línea pero Milena, entusiasmada con el proyecto, le explica: “Tú te ocupas de la primera parte con todo lo que me has contado y la segunda parte, lo que ahora estamos viviendo, la escribiremos juntas”. Margarete tiene treinta y nueve años y duda que ambas puedan salir vivas de ahí. Milena tiene cuarenta y y cuatro. Y sin embargo su vitalidad es inquebrantable, deslumbra. “Pero mi pequeña Grete”, le dice,”quien es capaz de contar las cosas como tú, también puede escribir. A mí se me da mucho peor. Ni siquiera soy capaz de describir como alguien atraviesa una puerta. Por otra parte, has de saber que toda persona puede escribir, si no es analfabeta, claro”. Cuando la vida de Milena se apagaba le dijo a Margarete que si por algo se alegraba de terminar sus días en Ravensbrück era por haberla encontrado a ella: "Sé que al menos tú no me olvidarás, que podré seguir viviendo en ti y les dirás a los demás quién fui"

Milena Jesenska, más tarde conocida por los lectores como la amante de Kafka, destinataria de una correspondencia amorosa célebre, sería recordada durante bastante tiempo sólo como su Beatrice. Pero Milena fue más que la musa de una prosa enamorada en la que se debaten el deseo y la angustia. Hay que subrayarlo: si en la actualidad se la puede conocer a Milena en su integridad y trascendencia heroica, se lo debemos a la narración de su amiga Margarete, la que no se animaba a escribir.

Milena nace en 1896 en un hogar burgués de Praga. Su padre, un médico odontólogo, despótico, intentará doblegarla y convertirla en una joven formal que estudie medicina. Pero no lo logrará. Desde chica la hija presenta un temperamento rebelde. Y apenas despunte su juventud, con su belleza delicada, su atrevimiento y su humor, encontrará su lugar en los bares donde se reúnen los poetas y escritores. Milena se codea con todos y, como feminista y socialista, pronto forma parte de la inteligentzia. Tendrá un matrimonio desafortunado con Ernst Pollack, banquero, adúltero empedernido, asesor de los artistas, entre los que se cuenta Kafka. Estamos en los años veinte. Luego de traducir a Kafka, Milena inicia con él una conflictiva historia de amor. Recién se separará de Pollack unos años después al enamorarse de Xaver Schaffgosh, un outsider de la nobleza, oficial del ejército austríaco. Su nuevo compañero ha conocido Rusia en tiempos de la Revolución y ahora es comunista. Milena entra en su círculo de amistades y empieza a militar en el Partido. Milena escribe sobre costumbres, moda, cuestiones femeninas y vida cultural. Su trabajo de cronista forma parte de lo mejor del periodismo checoslovaco de preguerra. Selecciona varios de sus artículos bajo el título: El camino hacia la simplicidad, libro que dedica a su padre. A su manera, el libro es su “carta al padre” y tiene la pretensión fallida de ser reconciliatorio. En tanto, Schaffgosh es su faldero y también su sombra. Ella le ayuda a buscar trabajo. “Por lo visto, mi destino fue siempre amar hombres débiles”, le confesará Milena a su amiga. “Nadie, en realidad, se ocupó de mí o intentó al menos tratarme bien. Para una mujer, tener demasiadas iniciativas es un castigo. Los hombres, incluso los débiles, sólo lo toleran con agrado durante un corto período de tiempo. Luego se buscan a otra mujer, una frágil muñequita de boquita redonda que se siente en el sofá con las manos en el regazo y los contemple con admiración. De este tipo eran casi siempre las que me sucedían. Y, con frecuencia, asistí entonces a la milagrosa transformación de mis hombres, poco prácticos y no crecidos para la vida, impenitentes intelectuales. Para sus nuevas mujeres corrían escaleras arriba y abajo, buscaban viviendas, iban de un despacho a otro, sacaban pasaportes o escribían cartas oficiales. Sí, incluso empezaban a ganar dinero”. 
Nuevamente divorciada, hará pareja con un arquitecto comunista, Jaromir Krejcar, con quien tendrá una hija. Durante el embarazo, a partir de los dolores, se vuelve adicta a la morfina. Después de una estadía en la URSS, Krejcar vuelve amargado por los crímenes del estalinismo. La pareja rompe con el Partido. Milena denuncia los crímenes de Stalin y su persecución de los militantes judíos. Los años del nazismo son sus años de resistencia, acción solidaria y peligro. Nada la detiene en el auxilio a los perseguidos. Es más, se potencia su arrojo. Y también la provocación: llega a pasearse por las calles de Praga con un brazalete amarillo con la estrella judía con la esperanza de que sus compatriotas la imiten. Hasta que en 1939 la detiene la GESTAPO y es destinada al campo de Ravensbrück, donde conoce a Margarete, de quien oyó hablar. Por fin encuentra una igual, una mujer que ha tenido las agallas de denunciar al estalinismo. Apenas Margarete pisa el campo Milena acude en su búsqueda. En la admiración recíproca, surge una amistad que les permite soportar el calvario. “Pocas personas poseen el don de consolar a las demás. Hay que vivir el dolor del otro y sufrir con él. Milena me ayudó a curarme y halló el camino hasta mi corazón”, escribe Margarete. Y anota: “La pérdida de la libertad no implica la pérdida de la necesidad de amor. El deseo de ternura y de consoladora proximidad de un ser querido es incluso mucho más fuerte en cautividad. En Ravensbrück unas lo solventaban con la amistad, otras hablaban mucho de amor y en otras el fanatismo político o incluso religioso se convertía en algo erótico. Las amistades apasionadas eran tan frecuentes entre las políticas como en las asociales y las delincuentes. Las relaciones amorosas entre las políticas sólo se diferenciaban en que las primeras solían quedarse en platónicas mientras que entre las segundas adquirían un carácter marcadamente lesbiano”.

Margarete, nacida en Postdam en 1901, militante de juventudes socialistas desde joven, tras la Primera Guerras se afilia al recientemente creado Partido Comunista. Se casa con Rafael Buber, hijo del filósofo judío Martin. Tiene dos hijas. Se separa. Y se une al dirigente Heinz Neumann. La militancia los lleva a Francia y a la Guerra Civil Española. Al viajar a la URSS, la pareja, decepcionada y crítica del estalinismo, es castigada. Primero desaparece Neumann en la Lubianka. Tardíamente Margarete sabrá que el desaparecido fue fusilado. “Esposa de un enemigo del pueblo” Margarete es enviada primero a Siberia y luego a un campo en Kazajistán. En 1940, tras el pacto Hitler-Stalin, en un gesto diplomático, la URSS le devuelve sus renegados a Alemania. Entre ellos está Margarete. Es decir, del gulag al lager. Para las prisioneras comunistas, Margarete, con su pasado antiestalinista les resulta una trotskista y una traidora. Milena, por su lado, con su personalidad fuerte, que transgrede desafiante las normas disciplinarias del campo, es una molesta por igual para las dogmáticas estalinistas y las marginales. Mientras Margarete ha sido enviada a un barracón de Testigos de Jehová, Milena es asistente en la enfermería. En agosto de 1943, en su cumpleaños, enferma, agonizante, recibe a sus compañeras de cautiverio. La sorprende el saludo. Pensaba que no la querían, que la habían olvidado. Poco después muere.

Margarete habrá de sobrevivir y, terminada la guerra, se convertirá en una ensayista e historiadora notable del totalitarismo. Su obra principal, Prisionera de Hitler y Stalin, concreta el proyecto de las amigas en el lager. Pero su publicación es conflictiva. En los tiempos de la guerra fría, la intelectualidad europea es de izquierda y prefiere hablar de los crímenes del nazismo negando los del comunismo. La obra se publica a veces en dos tomos, con un lapso prolongado entre el volumen correspondiente a Hitler y el pertinente a Stalin. Asilada en Suecia, Margarete deberá enfrentar además de las críticas, una demanda por difamación de Les Lettres Francaises, publicación del PC francés. La fuerte campaña comunista contra Buber-Neumann antes que dudar de las pruebas que aporta prefiere desacreditarla. Tzvetan Todorov, en su monumental Memoria del mal, tentación del bien, ocupa con ella un capítulo tal como lo hizo con Vassili Grossman: “El siglo de Margarete Buber-Neumann”.


En 1963, Margarete escribe: “Milena Jesenska merece atención no sólo como amante de Franz Kafka, sino porque ella misma era una personalidad fascinante, alguien que en su juventud no hizo caso de los convencionalismos burgueses, y que a lo largo de su dura vida, en vez de optar por el individualismo extremo, se decantó por la responsabilidad social y política. Poseía la fuerza y el valor infatigable requeridos en el momento, después de que su patria natal, Bohemia, fuera sometida, para abogar por la causa de la libertad intelectual. Cuando Hitler ocupó Checoslovaquia, Milena empezó a salvar, arriesgando su propia vida, a los más amenazados. Ayudó a los judíos y a compatriotas checos a huir al extranjero. Editó una revista clandestina y exhortó a la oposición contra los opresores. Al cabo de poco tiempo la detuvo la Gestapo. En 1944 murió en el campo de concentración de Ravensbrück”.

                           

En Milena no falta la descripción de los engranajes del horror. Las cámaras de gas, los hornos crematorios, los trabajos agotadores, los castigos, el hacinamiento, las enfermedades, los experimentos médicos con las prisioneras y también la especulación y el comercio con piezas dentales de oro. Y mientras tanto, en los parlantes del lager, un quinteto Schubert. A pesar del horror, Milena es una conmovedora historia de entrega recíproca escrita desde una memoria puntillosa que zanja las dificultades de escritura que plantea una biografía tradicional. Cuenta Margarete: “Como yo era alemana se me denegó el acceso a numerosas fuentes de información que habrían arrojado luz sobre la vida y el destino de Milena. Por otra parte, no conozco ni Bohemia ni la ciudad de Praga. Únicamente a través de los relatos de Milena sé de aquel tiempo maravilloso, durante los primeros treinta años de nuestro siglo, en que su patria natal checa fue cuna y espejo de la cultura, una época que ella vivió. Conocí a Milena en el campo de concentración. Fue allí donde me contó su pasado. Tal vez sea ésta la causa de que haya cometido errores en la narración de su vida, y por ello pido de antemano perdón a los críticos. Dudé mucho antes de atreverme a escribir este libro. Lo hice porque la personalidad de Milena me fascinó y porque me siento unida a Milena por una profunda amistad”.

Visto en el diario "El Mundo" y en "Página 12 -Radar libros"

Podéis leer el primer capítulo pinchando en la imagen. 





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