sábado, 25 de febrero de 2017

25 DE FEBRERO


PATRIA
Fernando Aramburu
2016

«Bittori era más de tostadas con mermelada y descafeinado de máquina; Miren, de chocolate con churros. ¡Con lo que engordan! Le daba igual. ¿Se llevaban bien? Muy bien, íntimas. Un sábado iban las dos juntas a una cafetería de la Avenida, el siguiente a una churrería de la Parte Vieja. Siempre a San Sebastián. Decían San Sebastián como decían Donostia. No eran estrictas. ¿San Sebastián? Pues San Sebastián. ¿Donostia? Pues Donostia. 
Se arrancaban a conversar en euskera, pasaban al castellano, 
vuelta al euskera y así toda la tarde.
—¿Imaginas que nos hubiéramos metido monjas?

Y se reían. Sor Bittori, hermana Miren. En ese plan».

Este diálogo entre Bittori y Miren refleja sintonia, amistad, vecindad. Así era y así fue hasta que el estar de un lado o de otro importaba tanto como para romper esa sintonia cotidiana y ancestral. 

Josep Antoni, nuestro Cap d'estudis, nos lo recomienda. Esta es su reseña:

Patria' es la obra capital de Fernando Aramburu, por su extensión y por su ambición. Más de 600 páginas dedicadas a novelar el terrorismo de ETA o, más bien, a pergeñar un retrato de una sociedad sometida al terror, ya que no se ocupa tanto de seguir minuciosamente los actos de la banda armada, como de representar sus consecuencias en aquellos que las padecen, bien como víctimas, bien como testigos, cómplices o atemorizados, nunca indiferentes, en ‘el país de los callados’, como titula el autor uno de los capítulos.

Se trata de un relato coral, con múltiples voces y acentos. Por la novela desfilan los miembros de dos familias que representan la variedad de  actitudes ante los hechos que se cuentan: la colaboración activa, el silencio vergonzoso, la honda tristeza, la rabia contenida, el odio sin motivo. El espacio es cualquier población mediana del país vasco, en el que la presión del entorno abertzale llegar a ser tal que, aún después de cometido el asesinato, continúa, en forma de llamadas nocturnas a la viuda, o de pintadas sobre la tumba. 
Para muchas de esas víctimas, la única salida es el exilio, un exilio interior si acaso, en la gran ciudad, en busca de un anonimato que les permita reconstruirse.
Ciertamente, resulta difícil transitar literariamente por este ambiente sin mancharse, sin incurrir en el panfleto o en el tremendismo, aunque aquello que allí se cuenta reclame a gritos la denuncia o la condena. Así, en uno de los capítulos, en el que el hijo de un asesinado acude a una conferencia en la que participa un escritor -trasunto del autor-, este explica las razones que le movieron a construir un relato que diese cuenta de cómo se sobrevive en un ambiente así, y de cuáles eran los peligros a los que tuvo que enfrentarse y de los que se propuso huir: “los tonos patéticos, sentimentales” o “detener el relato para tomar de forma explícita postura política”.

Este es un riesgo cierto y, efectivamente, es el efecto que puede causar la lectura de las primeras páginas, llegando a molestar a aquellos que no andan buscando alegatos de ningún tipo, por muy justificados que estén o por bienintencionados que sean. Por suerte, el relato va, poco a poco, adensándose y ganando complejidad. ‘Patria’ no es una obra redonda, ni mucho menos, pero quizás era una obra necesaria, pues, con obras como esta, el terrorismo está empezando a ser derrotado también en la literatura.

El tono realista, casi de crónica periodística, quizás sea lo más acertado, en el que los hechos hablan por sí mismos sin necesidad de comentarios suplementarios. Es de agradecer que el autor considere a los lectores suficientemente inteligentes como para evitarles digresiones personales de índole moral. Sin embargo, ejemplos hay de mejores ajustes entre fondo y forma, entre aquello que se cuenta y la manera de hacerlo. Una lectura demasiado cómoda puede acabar ‘banalizando el mal’, como decía Hannah Arendt, y algo de esto ahí también en ‘Patria’, que, en algunos momentos, se parece demasiado a un guion de una serie de televisión ‘prime time’.

Josep no va desencaminado en su última afirmación ya que la editorial Tusquets ha vendido los derechos televisivos de PATRIA por lo creo que no tardará en "subirse" a la pequeña pantalla.  

Mucho se ha hablado en los medios de este libro y su repercusión. Os dejo algo de lo que me ha parecido significativo. 



 

Con la frase final del post de Javier Vizcaino en su blog alojado en DEIA, diario vasco de ideologia nacionalista, hago mutis por el foro. 



Aunque duela, y a veces lo hace profunda e intensamente,
merece mucho la pena leer Patria.

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viernes, 24 de febrero de 2017

24 DE FEBRERO


EL CARNAVAL DE LOS ANIMALES 
Texto de JOSÉ ANTONIO ABAD VARELA 
Ilustraciones de JOÃO VAZ DE CARVALHO 
Música de CAMILE SAINT-SAËNS

"Aquel era un día muy especial. Bajo un sol espléndido y un aire suave. Se estaban ultimando los detalles para la celebración del cumpleaños del León, el Rey de los animales. Muy de madrugada, una enorme bandada de aves voladoras había llevado hasta los últimos rincones del mundo el saluda del león, en el que invitaba a todos los animales a una recepción para celebrar su cumpleaños..."

Asi comienza esta historia de hoy de la que podemos decir que es "tridimensional"....si, porque para disfrutar de este libro necesitamos de nuestra capacidad de leer y entender, de nuestra capacidad de ver  y de nuestra capacidad de oir y escuchar. 

La historia que Jose Antonio Abad nos cuenta está basada en la suite musical que Camille Saint Saëns compuso en 1866 y que, por expreso deseo del susodicho, se estrenó después de su muerte. La compuso durante unas vacaciones y lo hizo pensando en una fiesta de carnaval donde los animales eran los protagonistas.



Es el cumpleaños del león y todos los animales se disponen a felicitarlo. Aparecen los más veloces, pero también los más lentos como las tortugas y los más grandes como los elefantes. No se olvida de las gallinas ni de los burros ni de las aves. También llegan los peces y, sobre todo, el cisne negro. Todos se presentan al rey de la selva y para todos hay un texto y una ilustración en color,






La sorpresa aparece en algún momento como cuando llegan los esqueletos o los pianistas. Sea como sea, la fiesta acaba celebrándose y los animales se funden en un baile final.






La editorial Kalandraka ha hecho un gran trabajo con esta exquisita edición que combina a la perfección ilustración, texto y música. 







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jueves, 23 de febrero de 2017

23 DE FEBRERO


NAT Y EL SECRETO DE ELEONORA
Anik Le Ray 
Ilustrado por  Rébecca Dautremer
2010

A Nat le gusta pasar sus vacaciones en Kérity, Bretaña porque con su abuela Eleonora pasa horas de estupendas lecturas donde ambos dejan volar su imaginación sin límites. Esta vez será distinto porque Eleonora ha muerto y en su testamento deja la casa a los padres de Nat, a su hermana Angélica, la muñeca rusa del salón y a Nat la llave de la "puerta prohibida". 
Con la tristeza por haber perdido a Eleonora Nat se abre esa "puerta prohibida" y tras ella descubre una enorme biblioteca. Allí están todos los libros que ella le leía en esas agradables tardes. Aunque la mayor sorpresa está aún por llegar. De repente de los libros salen como por arte de magia todos los personajes que los habitan: Pinocho, el Gato con Botas, Caperucita Roja, Cenicienta, el Rey Arturo, el Capitán Garfio, Alicia… Ante todos esos diminutos personajes Nat se siente feliz. 
"Un escalofrío recorrió su espalda. ¡Era el Ogro! Con su enorme boca llena de dientes afilados dibujó una terrorífica sonrisa... Enseguida aparecieron tres hadas, Juan y su habichuela mágica, merín, el Rey Arturo... Y después salieron los personajes de Las mil y una noches y de El libro de la selva. El desfile duró hasta el amanecer. Nat no estaba cansado. ¡Había conocido a sus amigos de los libros!"

Un estraño sortilegio envuelve la biblioteca peligrando su existencia si el nuevo dueño de la llave de la puerta prohibida, o sea Nat, no lee, antes de las 12 del mediodia, una frase, para demostrar que sabe leer. Nat no se siente seguro de si y titubea a la hora de leer la frase. Una bruja malvada, personaje inevitable en estos cuentos, al enterarse de que los padres de Nat quieren vender la biblioteca para hacer mas grande el salón, enfadada convierte a Nat en un pequeño ser, como los de los cuentos. Todo se complica.
Los padres empiezan a meter libros en cajas de cartón para venderlos y Nat tendrá que impedirlo para que la biblioteca, y todos su personajes, no desaparezcan.
¿Conseguirá se el próximo dueño de la biblioteca, de los libros y de toda la vida que los envuelve?.

“Dentro de las cajas de cartón, los personajes empezaban a perder el color.
—Ha llegado el momento de despedirnos —dijo el Gato con Botas.
—El rosa palo te favorece —dijo el Lobo Feroz a Caperucita Roja.
—Gracias, Lobo. ¡Qué buena pareja hemos hecho!, ¿a que sí?
—¿Sí? ¿He sido un buen Lobo Feroz?

—Sí, has estado genial, todos los niños te tenían mucho miedo…”

Toda una historia que escapó de un libro y se hizo cine. Os dejo el trailer.

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miércoles, 22 de febrero de 2017

22 DE FEBRERO


LA LEYENDA DEL COLOR DE LOS PÁJAROS
Leyenda hindú. 
Ancestral


Hoy no os traigo un libro sino una historia, una leyenda tradicional hindú según la cual, al principio de los tiempos todos los pájaros eran de color marrón, sólo se diferenciaban en el nombre y la forma. Pero sintieron envidia de los colores de las flores y decidieron que llamarían a la Madre Naturaleza para que les cambiara de color. Ella estuvo de acuerdo, pero les puso una condición: tendrían que pensar muy bien el color que cada uno quería porque solamente podrían cambiar una vez.

La encargada de comunicar la noticia por todo el planeta fue el Águila:

- Aviso a todos los pájaros: reunión con la Madre Naturaleza para cambiar de color la próxima semana en el claro del bosque.

Lo pájaros pasaron una semana muy nerviosos, pensando cuál sería el color que iban a elegir. Llegado el gran día, todos se reunieron muy alborotados alrededor de la Madre Naturaleza.

La primera que se decidió fue la Urraca:
- Quiero ser negra con algunas plumas de tono azul cuando las dé el sol, blanco el pecho y blanca la punta de las alas.

La Madre tomó su paleta y la coloreó, mientras el resto de los pájaros comentaban lo elegantes que eran los colores elegidos por la Urraca.

El Periquito fue el siguiente en elegir:

- Yo quiero manchas blancas, azules y amarillas por todo el cuerpo.

Todos estuvieron de acuerdo en que esos colores le favorecían mucho.

El Pavo Real se acercó contoneándose y con su voz chillona pidió:

- Para mi hermosa cola quiero colores que se vean desde muy lejos: azules, verdes, amarillos, rojos, dorados.

Los demás pájaros sonrieron ya que conocían lo presumido que era el Pavo Real.

El Canario se acercó veloz:

- Como me gusta mucho la luz, quiero parecerme a un rayo de sol. Píntame de amarillo.

El Loro llegó chillando:

- Para que el resto de los animales me puedan ver, quiero que me pongas los colores más llamativos de tu paleta.

Todos pensaron que era muy atrevido al elegir esos colores, pero el Loro se alejó muy contento. Y poco a poco, el resto de los pájaros fueron pasando por las manos de la Madre Naturaleza.

Cuando los colores de la paleta se habían acabado y los pájaros lucían orgullosos sus nuevos vestidos, ella recogió sus utensilios de pintura y se dispuso a volver a su hogar. Pero de repente una voz le hizo volver la cabeza. Por el camino venía corriendo un pequeño Gorrión:

- Espera, espera, por favor- gritaba-, todavía falto yo. Estaba muy lejos y he tardado mucho tiempo en llegar volando. Yo también quiero cambiar de color.

La Madre Naturaleza le miró apenado:

- Ya no quedan colores en mi paleta.

- Bueno, no pasa nada - dijo el Gorrión tristemente mientras se alejaba cabizbajo por el camino- , de todas formas el color marrón tampoco está tan mal.

- Espera - gritó la Madre Naturaleza- , he encontrado una pequeña gota de color amarilloen mi paleta.

El Gorrión se acercó corriendo muy contento. La Madre Naturaleza mojó su pincel en la gota y agachándose tiernamente le pintó una pequeñísima mancha en la comisura del pico.

Por eso, si os fijáis detenidamente en los gorriones, podréis descubrir el último color que la Madre Naturaleza utilizó para colorear a todas las aves del mundo.



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martes, 21 de febrero de 2017

21 DE FEBRERO


JORGE QUIERE CORTARSE EL PELO
Enyd Blyton
Ilustrado por Jamie Littler

Hoy seguimos la recomendación de Mario C., de 5ºV y nos vamos con los cinco y una de sus aventuras. Para quien no lo recuerde, o no lo sepa, los cinco son un grupo formado por dos niños, dos niñas y un perro y que en sus ratos de ocio les gusta desentrañar misterios, investigar cosas raras y ayudar a detener malhechores. 

En el que Mario nos recomienda vemos como en una tarde calurosa de agosto en la Bahía de Kirrin Los Cinco planean una excursión hasta la Cala de Windy donde se estará más fresco. Todos están de acuerdo excepto Jorge quien está muy preocupada por su pelo porque podrían confundirla con una chica. Al final deciden ir a tomar un helado y esperar a que Jorge salga de la peluquería. Sin embargo, ése día la peluquería cerraba antes. Jorge, desesperada, quiere cortarse el pelo ella misma y va en busca de unas tijeras a la ferretería. Entonces resulta que también la ferretería estaba cerrada pero, como conoce al dueño, sabe que le abrirá la tienda para hacerle el favor. Justo en ese momento, unos ladrones intentan forzar la puerta y entrar en la ferretería mientras ellos están dentro, ¿qué pueden hacer? Los ladrones todavía no los han visto pero a Jorge no le ha dado tiempo de avisar al señor Pails que estaba buscándole las tijeras. ¿Quién acudirá en su ayuda? La tienda estaba cerrada y, sus amigos, que ya se habían habían acabado sus helados, estaban de camino a la cala de Windy cuando justo pasaba por su lado una extraña furgoneta a toda velocidad…
La historia, la trama y la intriga está servida. 
Las aventuras de los cinco han sido llevadas al cine en varias ocasiones. Os dejo el trailer de una de ellas. 

La memoria del dia de hoy nos trae velas para la tarta imposible de José Zorrilla (1817). El segundo centenario del padre de Don Juan Tenorio y de El Zapatero y el rey, entre otras muchas. También velas para la tarta imposible de Anaïs Nin (1903). Sus famosos DIARIOS dieron, y dan, mucho que hablar. Las flores de hoy van a Inglaterra, al lugar donde reposa Guillermo Cabrera Infante (2005), el de los tigres tristes y mucho mas. De él leí CINE O SARDINA, un libro de críticas de cine y de memoria. Así comienza  "En mi pueblo, cuando eramos niños, mi madre nos preguntaba a mi hermano y a mi si preferiamos ir al cine o a comer con una frase festiva: cine o sardina?. Nunca escogimos la sardina. La vida se puede concebir sin sardinas, nunca sin el cine". 

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lunes, 20 de febrero de 2017

20 DE FEBRERO


EL CORAZÓN DEL SASTRE
Txabi Arnal 
Ilustrado por  Cecilia Varela
2009


¿Cuál es el sonido del corazón? ¿Y por qué late?

Esta es la historia de un anciano sastre que cosia en palacio y para los de palacio. Toda su vida rodeado de telas nobles, de gentes nobles, de vidas nobles le había llegado a hastiar. Sentía un gran vacio dentro de él. Tanto era así que un dia decidió salir de su "jaula" palaciega y salir al mundo buscando llenar ese vacio. 


Descubre que en el mundo, fuera de palacio, hay mucho que coser y mucho que zurcir. En el mundo que empieza a descubrir hay hambre, pobreza, guerras, catástrofes naturales..... 
!Hay tanto que zurcir y que remendar..¡  
Aunque él solo tiene lo propio de un sastre allá donde llega llega la alegria.
Allá por donde pasa va dejando amigos y en cada lugar, al marcharse, ata la punta de un ovillo soltando hilo a la par que se aleja. Así deja conectados los sitios por donde pasa dejando trazada la ruta para cuando decida volver. 
Un maravilloso lugar, a orillas de un lago, será el lugar en el que decida dejar de remendar, ni siquiera su viejo corazón “hay rotos que ni el mejor zurcido puede arreglar”. En ese lugar, lleno ya su corazón, tira todos sus hilos.
Imagen del corto de animación mexicano de Sofia Carrillo (2012)


De la ficha del libro de la editorial OQO me gustaría dejaros este comentario revelador y desvelador. 

"Las imágenes, unas veces refuerzan lo que el texto dice, y otras desvelan aquello que calla. Y así debe ser, en su opinión, para que el lector se sumerja alternativamente en cualquiera de los dos universos posibles.
En El corazón del sastre son muchos los detalles que merece la pena comentar. El primero, la figura de este entrañable protagonista. ¡Fijáos en él! ¿No os recuerda su cuerpo… a un ovillo de hilo? Y que hay del sombrero, ¿será un gorro o un dedal?
La sensibilidad de Cecilia Varela brota en los sitios más inesperados. Humaniza los elementos de la naturaleza, como el Sol y la Luna, que desde lo alto, nos sonríen o nos miran asombrados. Tampoco le pasan desapercibidos esos pequeños gestos de los animales: el perro que mira de reojo, el pez que salta queriendo morder el hilo… y que encierran tanta ternura.
Además, nunca como aquí, las ventanas han sido tan importantes, a través de ellas vemos los interiores de las casas, y mundos perfectamente retratados en sus pequeños detalles: guardias que bostezan, ¿por qué será? ¿Y quién es ese niño que se asoma a la ventana, agarrado a su cerdito?"

Y del artículo de José R. Cortés Criado en CULTURAMAS esta frase con la que culmina su artículo sobre nuestro querido sastre. 

"La ternura del texto se teje con el hilo mágico del sastre, la sensibilidad del autor del texto y la emotividad de la ilustradora; su resultado es un libro más bonito que si hubiese sido hecho a croché."


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domingo, 19 de febrero de 2017

19 DE FEBRERO


POESIA
Eladio Cabañero


Hoy llego tarde a mi cita con este rincón de dias que acumulan  historias, imagenes y todas esas cosas díficiles de definir que están entre dos cubiertas de papel o cartón y que son capaces de contener universos. Acabo de llegar de lugares que inspiraron poemas a Eladio Cabañero, nuestro autor de hoy. Poeta manchego de la generación de los 50, la promoción desheredada. Se hizo a sí mismo como hombre y como poeta. Autodidacta hasta los 30 años. El resto de su vida lo pasó entre libros trabajando en la Biblioteca Nacional de España, en editoriales reconocidas como Taurus, y redactor jefe de la desaparecida Estafeta Literaria. 
Pocos como él han sabido captar, y reflejar en su obra, los contrastes de las tierras manchegas. De la manchega llanura ha sabido sacar dulzura de su aridez, ternura de su paisaje, lirismo de sus gentes. 




Para ilustrar su poesia os dejo un par de poemas. Son dos cartas de dos tipos de amor distinto. Las dos desde la lejania que imponían las circunstancias y que, de alguna manera, también afectaba a esos sentimientos. La foto es mia, de ayer mismo, mientras recorria esos campos que tanto añoró Eladio Cabañero. Una oportuna imagen que presenta dos caminos, como los estas dos cartas hechas poema.


La despedida

«Adiós, hijo, ya no nos volveremos a ver.»
(«De una carta de mi padre».)

Como el olvido es malo, nunca olvido;
han pasado estos años... Ahora veo
que es necesario hablar de despedirnos,
de un documento extraño que se firma
para dejar de ver a los que amamos.

A solas pienso: «esto tan ancho sé que no es el mundo,
ni esta sed, este silencio;
la gran apuesta, la esperanza .
de la victoria entre pared y pared tampoco».

A todo esto, padre,
verás cómo no puedo despedirme.
La vida es la noticia que no se puede olvidar
más fácilmente;
verás cómo no puedo decir nada.
Vivir, seguir
esta perdida apuesta es lo que importa
aunque estemos en medio de la calle
sin nada que vender ni que ponernos.
(Entre las cosas viejas de la casa
tu tapabocas roto, tu boina,
ropas tuyas
tan cargadas de tiempo; y aquella carta
que pareciera cursi si no fuera
porque es tan de verdad.) A todo esto...

«Hay que ser generosos,
los demás están solos, necesitan
que alguien se ocupe de ellos
porque el amor más mínimo les falta;
amamos poco al hombre», tú me dices.
Leo tu carta pensando
que siempre he sido un torpe y que no he visto
cómo eras tú hasta ahora que me faltas.
Aquellos ojos en mis ojos, música
entre los dos, y aquellas manos,
no los pude apreciar porque hasta entonces
vivíamos sin un luto.

Bien recuerdo las cosas:
si íbamos a comer, estaba madre
atareada y fuerte entre nosotros;
bien lo estoy recordando...
nos iba así la vida y yo era un niño
en libertad en las calles de su pueblo
que mirando a su abuelo pensó en Dios.

No amamos bien al hombre.
Recordando aquel pan y aquella cárcel,
viéndote emocionado,
fiado en la verdad, claro, indefenso,
he vuelto a deshacer la despedida
para que ser tu hijo sea decirte
que no estás sin amor .

No me despido.
La temblorosa rúbrica de irse
hoy la recojo de tus manos, padre;
que no te olvido en la desgracia, no.
Sosténme,
sepa tu corazón, si ahora me escuchas,
que eres más bueno cada vez y que amo
la pequeña limosna de mi vida
antes de despedirnos para siempre.



De "Una señal de amor,"
Año 1958
A ti, allá en nuestro pueblo



Por el aire los pájaros tan sólo van,
por el día las nubes siguen
remando cielo, lentas, como brazos abriéndose,
pero una carta vive en las cenizas
y en el escombro liso de los ojos.

Pienso en papeles blancos, dóciles,
busco claras palabras que decirte
en los oídos
ahora que un viento breve se enredará en tus manos,
manos que se reposan en las cosas
que tocas como el golpe de la nieve,
los manejables nombres:
carta de amor, manzana,
vaso de agua cerca de los labios, cosas
que amas y bendices
sus más felices formas allá lejos.

Llega un cometa tuyo y familiar
mientras escribo,
reluce rápido, toca mis rodillas
y tiemblo
como un parque al cumplir un nuevo otoño.
Mientras escribo ensancho la memoria,
me voy allá hasta el pueblo por el campo
con casas pequeñísimas y barbechos en fondo,
con arados allá a vista de pájaro,
-arados escribiendo a Dios derecho-
me entro por las viñas vareadas,
por patios blancos, limpios,
cubiertos con la parra y las bardillas,
entre mujeres, niños y gallinas,
carreteras que están quietas y llegan,
nubes que se despintan, sol que muere
igual que las bombillas de los pobres.

«Estoy aquí en Madrid con el otoño
y hasta que estén los ciervos de regreso
te espero;
no me atrevo a abrir puertas,
por si estás más hermosa temo verte.
¿Estás allí contándote milagros,
creyendo ver o viendo a Dios de súbito?
¿Sigues rezando
porque se estén las piedras quietas,
por la metralla nula y los cohetes
de las ferias pacíficas del pueblo,
pidiendo pan,
dando tu Padrenuestro a cada pobre
que aprendió a ser ateo y pasar hambre?
Tú estarás siempre por la luz del pueblo
mirando hacia el destino alto del humo,
al lento repetirse del aire en los tejados.
Yo estoy aquí sin ruido y sin quejarme,
sin este hermoso octubre en tus aceras
ni el horizonte aquel o de un analfabeto;
aquí estoy
viendo el viento que arrastra los papeles
humildes por las calles,
a punto de estar solo para siempre.»

Bendito sea el camino
por donde van los pájaros tan sólo,
alabada seas tú
porque sabes vivir a pecho abierto,
porque sabes estar con las espigas
con lo difícil que es mirar el trigo.
Alabada seas siempre,
lucientemente hermosa,
andando por tu casa de tareas
cantando con las manos ocupadas,
que bien estás soñándote
primera predilecta de la Virgen,
puesta en medio de muchos resplandores.

Qué hueco más profundo es la esperanza,
qué cubicado modo de quererte
estar aquí pensando:
«tengo que reunir unas palabras
para escribir lo poco que le escribo».

Termino ya, mi amiga, temo hablarte
de tantas cosas tuyas;
desde aquí
siento cómo el cartero del silencio
deja un ídolo humilde entre tus manos
hecho de la madera de algún chopo.
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