LA ISLA DEL PADRE
Fernando Marías
Premio Biblioteca Breve 2015



"Los recuerdos son como los libros.Solo importan los que permanecen. Este relato comenzo a escribirse el 16 de febrero de 2009 aunque estuviera yo entonces lejos de poder llegar a imaginarlo"


La narración comienza cuando Marías, con un año y medio, está junto a su madre y al abrir la puerta y ver llegar a su padre pregunta: "Quién es ese hombre". "Con esa frase comenzó el miedo mutuo...", continúa el párrafo.

Leonardo Marías era jefe de máquinas de un barco con el que cruzó el mundo varias veces.Por eso cuando apareció en la puerta de la casa familiar de Bilbao –con ese porte de silueta inmensa que sólo tienen los padres, los marineros y los recuerdos-, su hijo sintió el vértigo que se desata en los oleajes. ¿Quién era ese sujeto que venía a conquistar su imperio infantil;a arrebatarle, quizá, la exclusividad de los mimos maternos? Entonces el pequeño sintió miedo, Leonardo también.

Fernando Marías vio morir a su padre nonagenario en 2013, después de un deterioro largo que duró algunos años, y entonces las preguntas empezaron a agolparse frente al hijo: 


¿conocía él al padre, y en todo caso a cuál de los muchos hombres que pudo ser a lo largo de su vida? 

¿Reconocía al padre al mirarse en sus propios gestos, en sus victorias, en el fracaso que pudo ocurrir cuando decidió lanzarse a la aventura de cambiar Bilbao por Madrid? 

¿Qué hubo en los múltiples huecos que iba dejando la vida de ese padre marino y viajero, personaje jugosísimo? 

¿No hubo un tiempo en que padre e hijo se temieron mutuamente? 

En realidad, antes que esas preguntas llegaron al cuaderno del
escritor cuatro palabras y una inicial: Pagasarri, Árbol, Aurora, Temblores, H. Pagasarri es el nombre de un monte bilbaíno; H., la inicial de un aventurero amigo del padre que el hijo no logra fijar con exactitud en la memoria propia ni en la documental. Para una novela no hace falta más.


'La isla del padre'  es también un libro sobre la fascinación que en los niños provoca la vida imaginada o imaginaria de los mayores. De ahí que la figura del padre, en principio un ser extraño, se convierta, en la cabeza del joven Marías fascinado por el cine, en un bravo marino curtido por miles de travesías y muchas tormentas en alta mar, en un espía o, mucho más tarde, en un misterioso hombre con una vida paralela en Madrid o en Buenos Aires. 



La guerra civil, la posguerra, el descubrimiento de Madrid en los primeros años setenta por parte de un joven con ganas de triunfar o la propia muerte del progenitor en 2013, son secuencias de una misma película hilada por los recuerdos, muchas veces dolorosos, y la imaginación del cinéfilo que acabó en la literatura.



De las opiniones de quienes lo han leido, vertidas en algunos blogs, me quedo con esta que creo, refleja a la perfección, que es "La isla del padre". 


Concretar en un puñado de líneas lo que sabemos de las personas que amamos es un interesante ejercicio de escritura, pero también, y ante todo, un involuntario autorretrato. Las palabras que elijo para contar quién fue mi padre cuentan en realidad quién soy yo».
Con esta declaración, Fernando Marías construye un libro de hondo sentimentalismo. Escrito a modo de duelo, en el tramo que media entre la muerte de su padre y el cierre definitivo de la que fue la casa familiar, las páginas de La isla del padre dibujan un emotivo retrato-autorretrato en el cual se traslucen las luces y las sombras —en un despliegue más lumínico que oscuro, afortunadamente— de una relación paterno-filial conmovedora.
La escritura de corte autobiográfica, aunque sin entrar en los terrenos puros y duros de la autobiografía, está teniendo una buen número de cultivadores últimamente. Pienso en Luis Landero, en Fernando Aramburu o en Javier Marías; pero es el de Fernando Marías el que más me ha enternecido y conmovido. Sin caer en sentimentalismos, la búsqueda de esa forma de cercar al padre que fue, al marino que quería encontrar la isla que sería la suya, es un relato tan vigorizante como delicado. Nosotros, sus lectores, a través de los continuos saltos temporales, de una anécdota a otra —o de una sensación a otra—, devoramos las páginas implicándose uno con tanta emoción como ante alguien que se desnuda tan tiernamente ante nosotros. Merece la pena la lectura de La isla del padre, por lo emotivo, por lo mágico: por lo humano. 
(Carlos Cruz, 12 de marzo de 2015)






LA COMPOSICIÓN
Antonio Skarmeta
Ilustrador por Alfonso Ruano

"—Papá -preguntó entonces-, ¿yo también estoy contra la dictadura?
El padre miró a su mujer como si la respuesta a esa pregunta estuviera escrita en los ojos de ella. La mamá se rascó la mejilla con una cara divertida, y dijo:
—No se puede decir.
—¿Por qué no?
—Los niños no están en contra de nada. Los niños son simplemente niños. Los niños de tu edad tienen que ir a la escuela, estudiar mucho, jugar y ser cariñosos con sus padres.
Cada vez que a Pedro le decían estas frases largas, se quedaba en silencio. Pero esta vez, con los ojos fijos en la radio, respondió:
—Bueno, pero si el papá de Daniel está preso, Daniel no va a poder ir más a la escuela.
—Acuéstate, chico -dijo el papá."


TRAMA

Pedro es un niño cuyos padres siempre escuchan la radio por las noches. Por si fuera poco, la radio se oye muy mal. A Pedro lo que le gusta es jugar al fútbol. Un día, mientras juega al fútbol, unos militares se llevan preso al padre de Daniel, un chico de su clase. Pedro le pregunta por qué y el niño le contesta que por estar en contra de la dictadura. Cuando vuelve a casa, empieza a hacer preguntas a su padre sobre la dictadura y sobre su postura.

A los pocos días, va un militar al colegio y les dice que tienen que hacer una redacción titulada "¿Qué hacen mis padres por la noche?". El niño, por si acaso, dice que sus padres juegan al ajedrez hasta que es la hora de dormir. Cuando llega a casa, lo cuenta. Al principio, sus padres se asustan por si el niño ha dicho que escuchan la radio. Pero cuando leen la redacción, le miran y sonríen. Deciden comprar un ajedrez por si acaso.

ANALISIS 

Skarmeta nos lleva por dos registros distintos, el mundo infantil que descubre situaciones nuevas y el adulto, con todos sus miedos. 
El inicio nos ubica en la intimidad de su casa. Es el día de su cumpleaños de nueve, pero en la ilustración no hay rastros de festejo: los padres al fondo de la imagen se ven tristes, y también Pedro. En las primeras líneas nos proporciona información para ubicarnos: hace un mes rondan militares y, desde que llegaron, sus padres escuchan la radio; Pedro está triste porque no le regalaron la pelota de cuero que deseaba. Es un inicio de frustración y tristeza, que atrapa: los niños comprenden a Pedro, los adultos sabemos que otras cosas suceden. ¿Por qué siempre oyen esa radio llena de ruidos? pregunta Pedro, pues para él son sonidos incomprensibles.
La radio y la pelota son potentes elementos simbólicos: la primera representante del universo adulto, abastecedora de información, condensa la preocupación y la incertidumbre; la pelota, se vincula al mundo infantil y los deseos de Pedro. La tensión del texto replica la tensión del miedo que se viene con la dictadura. El narrador formula preguntas y retrasa sus respuestas. 
La prosa está cargada de imágenes con espesor: Jugaba en una calle de grandes árboles y jugar bajo su sombra era tan delicioso como nadar en el río en verano. Evoca la frescura del río, la liviandad y gracia de los movimientos bajo el agua. Más adelante agrega: Pedro sentía que las hojas susurrantes eran un estadio que lo ovacionaba. Recrea la emoción que el juego tiene para Pedro, nos introduce en un clímax que crece hacia el gol. Un gol que nadie festeja. Skármeta nos hace caer de esa emoción brutalmente, junto a Pedro, al descubrir la presencia de los militares llevándose al papá de Daniel. La realidad de su amigo es otra: se llevan a su padre preso y recibe las llaves del almacén que lo obligan a entrar en el mundo adulto prematuramente. Nos alivia que no sea nuestro protagonista quien viva este desagarro, pero sucede cerca.
A Pedro le toca un lugar más cuidado. Las otras voces -su padre, su madre, el papá de Daniel, los militares, su amigo Juan- hacen de contrapunto en este gran meollo que busca comprender. El clímax llega cuando el militar les pide que escriban una composición sobre lo que hacen en sus casas con la promesa de premios y caramelos. A Pedro le cuesta escribir, saca punta, pincha la goma y conversa con Juan: Los dos se metieron los lápices en la boca y miraron el bombillo apagado y las sombras en las paredes y sintieron la cabeza hueca como una alcancía. La presencia del militar los atemoriza y anula, y los deja vacíos ante la hoja. Las sombras se riegan por la sala.


Os dejo el enlace a una guia de lectura, a un video comentario y al texto completo.
Guia de lectura



Texto completo. 


EL GRAN VIAJE DEL SEÑOR M.
Gilles Tibo
Ilustrado por Luc Melanson


"Cuando su hijo murió, el Señor M. lo dejó todo. 

Sólo se quedó con un osito de lana y una silla."


Con estas dos frases comienza esta inquietante historia que nos lleva de la mano del Señor M. a recorrer el mundo buscando algo que precisamente ésa pérdida no va a permitir encontrar nunca.
Viajar en el techo del vagón de un tren, cantar nanas en un parque de columpios, invadir la pista vacía de un circo vacío... Llenan de una soledad densa el viaje sin rumbo de este personaje de sonrisa triste. 
Pero como suele pasar, toda búsqueda nos lleva a algún encuentro, sea el buscado o no. 
En este caso, la deriva del Señor M. encuentra un cambio de ritmo cuando se encuentra con un niño que acaba de sufrir otra pérdida, producida ésta por una guerra.
Dos personas: un hombre y un niño; dos peluches y dos sillas de madera desde las que contemplar el mundo, desde las que compartir los huecos, los silencios, desde las que contemplar y caminar la vida.
Un libro lleno de palabras justas y silencios. Un libro que te inunda de soledad. Un libro también lleno de sonidos; suena a brisa a veces, a viento otras, a nanas en voz baja, a columpios vacíos, a noche, a lágrimas lloradas a solas, a sonrisas huecas compartidas, a sillas vacías y rodillas juntas al lado de un fuego, y también a sonrisas llenas aunque tan tímidas como sinceras.
Rompe esta melodía, por su fuerza, el rugir de un tren en la huida y el ensordecedor furor de un bombardero.
Los tonos de las ilustraciones son, a menudo, tan nostálgicos como el texto y tiñen de calma el libro.


Copiado integramente del blog "Biblioteca de los elefantes". Hay una mención a un texto de otro blog que creo merece la pena reproducirse. Os lo dejo. Va por nuestra "Rosa" particular. 




A Rosa...,que sé que lo está pasando mal.

A veces, descubrir facetas desconocidas de uno mismo puede resultar sorprendente, otras, esto puede ser bochornoso. 
Aun así, esto no nos impide seguir viviendo esa vida que tanto defiende Ayala, la de las cosas buenas, la de las cosas malas, la que se vive. Me obnubila la naturaleza humana, no sé, es algo llamativo lo que le sucede al hombre, pura dialéctica, puro instinto animal, hecho de una mitad de aceite y otra parte igual de agua, una dura y bella quimera. Eso sí, tampoco hay que obsesionarse demasiado con semejante cuestión, si no, uno se desvive por hallar una explicación a tales propósitos vitales y lo que, en un principio era mero discurrir, se torna en hacer muchas cábalas que, a la postre, perjudica a cualquier ser humano, por lo general, poco ducho en estos menesteres. 

Es lo que tienen los sentimientos: incognoscibles, imposibles y, a veces, insufribles. Véase la soledad, tamaño sentimiento, omnipresente estado vital. La soledad, por antagonismo verbal, nos acompaña a todos, nos envuelve en algún momento de nuestra vida. Muchos hablan de que tenemos que apartarla, otros la obvian y los menos alaban su necesidad. De la soledad nacen las mejores palabras, se han escrito excelentes novelas y han surgido bellas ideas. 

También es cierto que si es buena medicina, hay veces que es peor enfermedad. La soledad quiebra corazones, desgaja pensamientos, entierra sonrisas y desbarata mentes cuerdas. Unas veces buena, otras, mala, pero hay está, así que, vivámosla, no podemos hacer otra cosa mejor. 

Y para que vea que la Literatura Infantil no está exenta de soledad, le recomiendo dos novedades editoriales del género del álbum ilustrado, Soledades de Neus Moscada y Chiara Fatti –Editorial OQO- y El gran viaje del señor M, de Gilles Tibo y Luc Melanson





GUERNICA
Texto: Heliane Bernard 
 Ilustraciones: Olivier Charpentier 


26 de abril de 1937

…Toda la ciudad explota en un radio de diez kilómetros. Miles de heridos, de personas sin hogar, de escombros y ruinas humeantes. Los pilotos de la Legión Cóndor machacan durante casi cuatro horas la población ya destruida y ametrallan sin tregua a los sobrevivientes que intentan huir por los campos cercanos. Las explosiones se suceden una tras otra. Las llamas devoran las casas. La ciudad no es ya más que un montón de cenizas. Solo quedan en pie la Casa de Juntas y el roble sagrado…

Pablo Picasso, el famoso pintor, pasa el verano de 1936 en la Provenza francesa, con sus amigos artistas, poetas, editores... y su nuevo amor, la bellísima y apasionada Dora Maar, pintora y fotógrafa. Bajo los olivos y envueltos en la estridencia de las cigarras, se intercambian las malas noticias sobre España. Picasso, el hombre de la libertad, está indignado.


…Picasso está consternado. Va de un lado a otro de su estudio. Grita. Llora. Esa tarde no irá al campo, como era su costumbre, con Marie Thérèse y su pequeña Maya. Agarra su cuaderno de papel azul y dibuja con rabia. Un toro, un caballo, una mujer: ¡está naciendo el Guernica! Un cuadro para expresar lo insoportable. Instantáneas que brotan de las entrañas del artista…


Este álbum desgrana cronológicamente los episodios que condujeron a la creación de una de las obra de Arte Contemporáneo más famosas de todos los tiempos. Entre mayo y junio de 1937, el pintor Pablo Picasso plasma toda la rabia, la impotencia y el dolor que le causa el bombardeo sobre Guernica: mil bombas incendiarias lanzadas por los aviones de Hitler y Mussolini, el bombardeo más horrible desde el comienzo de la Guerra Civil. El mural había sido un encargo para representar a España en la Exposición Universal de París, pero se convirtió en un símbolo de la libertad, una metáfora sobre el drama humano, el despropósito político y la antesala de la debacle posterior, con el estallido de la II Guerra Mundial.



Contiene, además, un anexo con más información sobre la historia de España en la década de 1930 y una biografía de Pablo Picasso que recorre su etapa parisina, su evolución artística y su obra más universal. La autora analiza los personajes, elementos y composición del “Guernica” para que los lectores reflexionen sobre su significado: la crudeza extrema de los conflictos bélicos, un grito contra la sinrazón, un lienzo comprometido.



HELIANE BERNARD 
Doctora en Historia por la Universidad de Lyon, es autora de varios libros de investigación. Fundó y dirigió diversas revistas de arte. Actualmente es directora editorial, especializada en arte y literatura.

OLIVIER CHARPENTIER 
Nació en París en 1967, es diplomado en la Escuela Nacional Superior de Artes Decorativas; ejerce como pintor e ilustrador de libros y colabora habitualmente con publicaciones como Le Monde y Libération.

EL PEQUEÑO JARDINERO
Emily Hughes

 "no parece gran cosa, pero para su jardín él lo es todo"

Así es como termina esta historia minúscula, de un minúsculo jardinero que hace cosas grandes. 


Nuestro protagonista es un jardinero pequeñito. Pero muy, muy, pequeñito. Tan pequeñito, que es capaz de perderse entre hojas y plantas. Nuestro diminuto jardinero ama su jardín sobre todas las
cosas pero, a pesar de que trabaja sin descanso sus esfuerzos no dan el fruto deseado. A pesar de dedicarle todo su tiempo y sus ganas tan solo una dalia ha logrado nacer. Hermosa y viva, insufla energía para continuar la titánica tarea, pero por mucho amor y ahínco que se ponga, ¿qué puede hacer alguien tan pequeño respecto a algo tan grande?
Una noche, al terminar su jornada, el jardinero suspira al cielo deseando un poco de ayuda y cae rendido, sumido en un sueño que durará semanas. Pide ayuda, la pide con su voz pequeña que llega no al oído pero si al corazón del universo que aparece en forma de una mujer que vive justo al lado de ese jardín y que al descubrir la preciosa flor anaranjada siente que ella puede dar a ese jardín para que todo ello florezca. Y mientras el jardinero duerme y acepta la importancia de su descanso al igual que la de su trabajo, esa mujer y su compañero limpian, siembran, cuidan, riegan.


El jardinero despertará y se verá inmerso en un jardín repleto de flores.


Esta historia nos invita a reflexionar sobre la importancia del esfuerzo para conseguir nuestros sueños incluso cuando en ocasiones estos nos superen y que el hecho de necesitar ayuda y pedirla no nos aleja de ellos sino que los hace mas grandes porque son sueños compartidos. 

Esta reflexión que hace la autora de un blog del que he perdido la referencia resume a la perfección esta historia.

"No nos fijemos en cuan pequeños podamos parecer frente al mundo, fijémonos en nuestro amor y en nuestra intención, en nuestra actitud frente a la vida: el mundo mismo acogerá nuestra persona y nuestros sueños, sin juicio y con el mismo amor que nosotros hemos dado. En este sentido la última página del álbum es la que nos transmite un mensaje profundo que da el sentido a toda la historia"

"no parece gran cosa, pero para su jardín él lo es todo" 


Como nota anecdótica os contaré que l
a casa que aparece en el libro esta inspirada en la casa familiar de Emily, la madre de esta historia. Está en Hawái y es  donde creció su abuela y donde lo han hecho también ella y sus hermanos. Un lugar especial donde, sin duda, la autora aprendió a apreciar las sorpresas que ofrece la naturaleza y el trabajo en el jardín. 

Os dejo el primer capítulo y el book-trailer. Que los disfruteis. 





FELICIO - REY DEL REBAÑO - 
Olivier Tallec
2015

“Lo que es bueno para mí, es bueno para mi pueblo”, 

dijo un rey famoso. 


Eso pensó Felicio cuando el viento dejó caer frente a sus patas una corona que vino quien sabe de donde. Se la puso y desde ya se sintió rey. Se levantó sobre sus patas traseras, escogió una rama como cetro y se convirtió en el rey de las ovejas.  
Así fue como Felicio, una oveja que no sabía leer ni escribir, tras un ventarrón, se convirtió en rey. 
Esa sensación de poder fue transformando poco a poco a Felicio. 
Busco un trono propio de su nueva condición, una cama real, luego dio discursos al pueblo y también salió a cazar leones y ciervos. Su mirada se tornó altanera, abandona sus pastizales de siempre para pasearse con bastón y sombrilla por unos jardines dignos de su nueva condición, brindar espectáculos en su palacio y ordenar un batallón de ovejas. Empieza a imponer sus leyes al resto del rebaño. Pero tan pronto como vino, se fue y nuevamente el azar, el mismo que hizo rey a Felicio, lo destrona. 


La historia se puede interpretar en dos direcciones. Por un lado un nuevo rey que se lo cree todo por el hecho de tener la corona sobre su cabeza. hace y deshace a su antojo y sufrirá una lección importante al final. Por otro lado, ese rebaño que se deja llevar, sin reaccionar, impasible ante los tejemanejes de una simple oveja común. 

Una bonita historia que nos hace ponernos en el lugar de alguien que tiene poder y de cómo deberíamos saber usar ese poder, perfecto para desarrollar e inculcar una serie de valores donde lo importante es dejar el egoísmo y egocentrismo a un lado y disfrutar con los demás. Donde es importante hacer valer tus ideas pero nunca por encima de los demás. Y de cómo hay que pensar por un mismo y no seguir al rebaño porque sí.







EL SUEÑO DE LA TORTUGA
Alberto Celdrán
Fotografía de David Santacruz
2015

Un proverbio africano dice que cuando muere un anciano muere una biblioteca. En muchos pueblos y aldeas, bajo el "árbol de la palabra" se siguen contando historias ancestrales cuyo origen se pierde en la noche de los tiempos y que, solo así, han llegado hasta nosotros. Este "sueño de la tortuga", de tradición Bantú, ha viajado en el tiempo de boca en boca y bajo muchos "árboles de la palabra" hasta llegar a nosotros. Alberto Celdrán, que anduvo por esas tierras contando, metió en su equipaje de palabras esta historia y le fabricó una casa de papel.... para cuando falle la voz. 

Es la historia de una pequeña tortuga que en sus sueños aparece un árbol del que crecen todo tipo de frutos. Ese sueño se convierte en su objetivo. Tiene que encontrar ese árbol. Le cuenta su sueño a los demás animales pero ellos no la creen. La incredulidad de sus
compañeros no la desanima y decide preguntar a la abuela Kokó, que todo lo sabe. Ante la insistencia de la tortuga el león, que es mas rápido, va a la casa de la anciana Kokó que le confirma la existencia del árbol. Cuando lo encuentre tendrá que decir en voz alta su nombre "Omumga-Rombonga". Solo recordando su nombre podrá encontrarlo pero para no olvidarlo no tendrá que volverse para atrás en su camino de vuelta. Pero el león no lo consiguió. Ni el león ni el resto de los animales. La última en intentarlo fue la tortuga y no solo lo consiguió sino que repartió entre todos los animales los frutos de tan maravilloso árbol. Con las semillas de cada fruto  plantaron más árboles que, a dia de hoy, dan alimento a todo el mundo. 

Propio de la tradición oral ancestral es fabular, en el mas grato sentido que tiene esta palabra, acerca de la creación del mundo y de su entorno. Darle un poco de "color" a la realidad utilizando, también valores como la autoestima, la confianza en si mismo, la determinación.... y la solidaridad. La tortuga no solo alcanzó su sueño sino que lo compartió con todos los demás. Gracias a ella, y a su determinación, los árboles de todo tipo de frutos pueblan nuestro mundo. 

En este libro de nuestro padrino de abril, Alberto, combina lo tradicional y ancestral, la historia, con lo novedoso y actual, las fotografias artísticas de David Santacruz que acompañan a la tortuga en su "casa de papel". Como veis, todo un "caramelito" que no podeis dejar pasar. 

EL LIBRO DE GLORIA FUERTES
Antología de poemas y vida
Edición y textos de Jorge Cascantes
2017

En un dia como el de hoy en el que el mundo mundial, que diría Manolito gafotas, celebra el dia del libro y también, por muchos rincones de nuestra geografía, el dia de Sant Jordi hay aspectos que me gustaria matizar y en el espacio de "el afilador" he encontrado las palabras exactas y como él lo dice mejor que yo lo diría os lo va a contar él:


El libro es la nave del saber y en este país esa nave hace aguas por todos sus costados. ¿De qué sirve promocionar el libro si el Gobierno hunde las Humanidades en el averno? ¿Para qué regalar libros si la Educación en España condena a la Literatura universal y la considera una 'maría'? De nada sirve, más allá de intereses comerciales, ensalzar al libro si luego se le crucifica con clavos más profundos que la mirada de la pupila azul de Bécquer. Por eso, el día del libro es, como la mayoría de los días internacionales de lo que sea, una falacia hipócrita. Hay quien pensará que al menos es un día y que es menos que nada, pero permitan que disienta a pesar de que aproveche su efemérides para hablar del tema. Tener un día de algo es el equivalente a tener 364 días de nada. O lo que es lo mismo, es el mejor freno para cualquier reivindicación. El día del libro es tan falso como la fecha elegida: el 23 de abril. Día en el que supuestamente murieron Cervantes y Shakespeare. Aunque la realidad es que el español murió el día 22 de abril y el inglés el 3 de mayo del calendario gregoriano. Celebrar el día del libro en España es celebrar el día de sus tapas y sus páginas, pero no de su contenido. 

 El afilador.
´Dicho esto vamos con Gloria que es auténtica y auténtico es su centenario. El autor asumió el difícil reto de descubrirnos a la auténtica Gloria, limando esos estereotipos que tanto han distorsionado su verdadera dimensión de poeta, que no poetisa (eso lo dejó bien claro siempre Gloria).  Gloría vivió y sobrevivió siempre de sus letras. Y para que la Gloria profunda subsistiese se prodigó una Gloria aparentemente superficial y de rima fácil e infantil. 
Jorge lo tuvo fácil con su obra, siempre ha estado ahí, aunque descubrió cosas inéditas y desconocidas. Lo auténticamente desconocido y lo que mas trabajo le dió  fue llenar huecos de biografia. Conoció, y nos da a conocer, a la Gloria del dia a dia, de amigos cercanos y vecinos de prosa. A la Gloria que se ganaba las lentejas leyendo poemas en pubs y cafeterias antes de que descubrir el filón de lo infantil y la televisión. 
El título del libro, "El libro de Gloria", no es para nada pretencioso porque si de verdad queréis conocer a la auténtica Gloria Fuertes tenéis que leerlo. 
Desde el 11 de abril forma parte de mi biblioteca. Regalo por una "efemérides" personal.

POETA DE GUARDIA 

… ¡Otra noche más! ¡Qué aburrimiento!
¡Si al menos alguien llamase llamara o llamaría! …
¡La portera! que si su nieta pare,
y recordase que soy puericultora…
O un borracho de amor con delirium tremendo… 

o alguna señorita de aborto provocado
o alguna prostituta con navaja en la ingle
o algún quinqui fugado… 

o cualquier conocido que por fin decidiera suicidarse… 

o conferencia internacional…
(esto sería bomba -pacifista-) . 

O que la radio dijera finamente:
«¡La guerra del Vietnam ha terminado!»
«El porqué de estar solo ya se sabe.»
O «el cáncer descubierto». 

Y nadie suena, o quema, o hiela o llama
en esta noche,
en la que,
como en casi todas,
soy poeta de guardia.

(De Poeta de guardia, El Bardo, 1968.)



De Sant Jordi os traigo una recopilación de libros muy interesante que he encontrado por ahí.


Pues nada, aqui lo dejamos por hoy. Feliz dia del libro y feliz Sant Jordi. 






LA LECCIÓN DE AUGUST
Raquel Jaramillo Palacio
(R.J. Palacio)
2012

"Se que no soy un niño de 10 años normal. Bueno, hago cosas normales: tomo helado, monto en bici,.(..) Por dentro me siento normal. Pero se que los niños normales no hacen que otros niños normales se vayan corriendo y gritando de los columpios. Se que la gente no se queda mirando a los niños normales en todas partes. 
..........
Por cierto, me llamo August. No voy a describir como es mi cara. No se cómo os la estáis imaginando pero seguro que es mucho peor. "


August tiene diez años, es fan de La guerra de las galaxias y nunca ha ido al colegio; su madre ha sido la que se ha encargado de su educación. Pero este año sus padres han decidido que debería empezar a relacionarse con otros niños. August no es un chico normal, al menos físicamente, pues tiene parte de la cara deformada, pero él se siente como uno más.

Aunque al principio reniega un poco a la hora de ir al colegio, finalmente accede y hace algunos amigos como Jack y Summer. Pero, como era de esperar, su integración en el colegio no es nada fácil, ya que algunos de sus compañeros se burlan de sus aspecto físico. Eso no hace que August tire la toalla, está acostumbrado a las caras de susto de la gente al ver su deforme rostro.

A lo largo del curso, August aprende una lección que hará que su forma de ver la vida cambie por completo. Consigue andar con la cabeza bien alta, sonreír aunque tenga un mal día y aceptarse a sí mismo. Da rienda suelta a su sentido del humor y con ello consigue que todos los chicos de su colegio le acepten tal y como es y lleguen a considerarlo un amigo. 

La lección de August está dividida en partes y cada una tiene un narrador distinto: Summer, Jack, Olivia (la hermana mayor de August), etc. De esta manera es más fácil ver como las personas que rodean a August se van dando cuenta de que al fin y al cabo es un chico normal. 

R.J. Palacio ha conseguido retratar a unos niños de diez años muy verosímiles, con los típicos comentarios, bromas, hermandades y enfrentamientos que surgen entre compañeros de clase. Una parte que nos ha gustado especialmente es la que esta narrada por la hermana, mostrando el conflicto de una adolescente entre el amor fraternal y el hecho de que August siempre ha sido el centro de atención.


"Cuando puedas elegir entre tener razón o ser amable, 
elige ser amable" 



Hay mucho de "August" en la red. De todo lo que he visto os dejo una guia de lectura bastante interesante y la posibilidad de leerlo online. 




«Todos deberíamos recibir una ovación al menos una vez en nuestra vida, porque todos vencemos al mundo
Auggie



La adaptación cinematográfica de August verá pronto la luz y estará protagonizada por Jacob Tremblay, el niño de la “La habitación”, que se pondrá en la piel de August, y Julia Roberts, ganadora de un Oscar, que interpretará a su madre.




MANUAL PARA MUJERES DE LA LIMPIEZA
Lucia Berlin
2016

«No me importa contarle a la gente cosas terribles si puedo hacerlas divertidas».
Lucia Berlin


Fiel a su cita y a su compromiso con este calendario llega esta recomendación de Josep Antoni, nuestro Cap d'estudis. 
Obra póstuma de Lucia Berlin (murió en 2004 el dia de su cumpleaños). Sus 77 cuentos han dormido el sueño del olvido durante 13 años en algún cajón de alguna editorial. Publicado en EEUU en 2015 fue considerado por una de las mas prestigiosas revistas literarias americanas como uno de los mejores libros del año.  Os dejo con la reseña-comentario que Josep ha hecho del libro. 

Manual para mujeres de la limpieza, de Lucia Berlin

Lucia Berlin escribió setenta y tantos relatos cortos del género “americana”. Entiendo con esta denominación -por apropiación del término musical- un tipo de literatura caracterizado por el realismo en la descripción de las situaciones, una temática que tiene como protagonistas a los desheredados de la sociedad, los losers de larga tradición ficcional, y unos espacios recurrentes, lavanderías, barberías, licorerías, hospitales, las reuniones de Alcohólicos Anónimos, poblaciones del Medio Oeste…, los tipos y espacios que aparecen en las imágenes de Edward Hopper, tipos solitarios acodados en las barras de bares de carretera, habitaciones funcionales en moteles aislados, coches enormes y rutilantes atravesando desiertos infinitos.

Muchos de esos relatos han sido recogidos en Manual para mujeres de la limpieza, recientemente publicados en España. Una colección de relatos por los que desfilan personajes íntimamente ligados a la biografía de la autora. Personajes que transitan por hogares destartalados, caravanas, cárceles y que tienen como denominador común un apego irreductible al alcohol y un desapego por la vida. No hay, sin embargo, lugar para la desesperanza o el lamento, se trata simplemente de sobrevivir hasta el siguiente trago. Hasta que sea demasiado tarde y solo quede la enfermedad, a menudo vivida en soledad.    Una literatura no apta para depresivos, melancólicos o pusilánimes en horas bajas.

La manera de escribir de Lucia Berlin es sumamente precisa, las frases contienen todos los elementos imprescindibles, pero ni uno más. Frases cortas, puntuación minimalista, dignísima seguidora de los preceptos del maestro Anton Chéjov: “El arte de escribir es el arte de acortar” o “Sé hablar con frases cortas de cosas largas”. En un relato, uno de los personajes ejerce como maestra en el penal del condado, dirigiendo un taller de escritura y en él se ofrecen algunas pautas sobre el oficio de escribir, como la capacidad de evocar sin nombrar. En otros recurre a una sucesión de voces, que ofrecen diferentes puntos de vista sobre una misma situación, un desdoblamiento temporal, un relato multidimensional de un mismo acontecimiento, un retrato poliédrico, tal que un cuadro de Picasso en la etapa cubista. Finalmente, algunos personajes saltan de un relato a otro, su hermana Sally, el tío John, el abuelo, la Mamie, la madre, configurando un largo compendio de episodios de una única y singular obra…

Hace tiempo leí en un libro de Bernardo Atxaga, Obabakoak, una descripción que un personaje hacía del oficio de narrar, sobre todo, en lo que concernía al relato corto. Decía el personaje que el secreto de un buen relato estaba en dotarlo de un final sorprendente. Podías demorarte en los prolegómenos, en el desarrollo de la situación, pero el desenlace debía agarrar al lector por los mismísimos. Pues bastante de esto hay en muchos de los relatos de Lucia Berlin, finales no necesariamente sorprendentes, pero sí contundentes, que no dejan indiferente al lector.

Se trata, sin duda, de un gran libro, recomendable desde todo punto de vista. Un ejemplo brillantísimo de escritura de la experiencia, de literatura existencialista, heredera o coetánea de otros literatos como Raymond Carver (Si me necesitas, llámame; Short cuts, Tres rosas amarillas), y tan diferente de otras literaturas del fracaso como Berlin Alexandeplatz, de Alfred Döblin; Mimoun, de Rafael Chirbes; o El café de la juventud perdida, de Patrick Modiano, pongamos por caso.





EL ÁRBOL DE LA ESCUELA
Antonio Sandoval
Ilustrado por Emilio Urberuaga
2016


"En el patio de la escuela había un árbol. Solo uno.
A Pedro le gustaba correr cerca de aquel árbol durante los recreos. Cuando pasaba a su lado lo miraba de reojo para no chocar con él. Un día se detuvo y se fijó en su aspecto. Era delgaducho, con ramas finas, como de alambre, y tenía unas pocas hojas secas.
Pedro se acercó y acarició su tronco. De repente, al árbol le brotó una hoja nueva.

La profesora, sin embargo, le dijo que no lo tocara porque podía estropearse. Pero Pedro no podía dejar de pensar en el árbol…

Dos días después lo regó y al árbol le salieron varias hojas más.

Tres días después lo abrazó y al árbol le brotó una rama nueva.

La profesora seguía insistiendo y regañaba a Pedro, diciéndole que lo mejor era dejar al árbol tranquilo. Incluso le pusieron una valla redonda y metálica alrededor, con la intención de protegerlo. 
Pero lo cierto es que el árbol había crecido mucho y así Pedro pudo explicar a sus compañeros que aquel árbol necesitaba mucho cariño para crecer.

Así que…  

Marta plantó una flor junto al árbol, para que no se sintiese solo.  

Luis colgó de una de sus ramas una casita de pájaros, para que los petirrojos lo alegraran con sus trinos.
Sofía le leyó un poema que había escrito especialmente para él. Todos aplaudieron cuando terminó de leerlo. ¡La profesora también!

Aquella tarde la profesora quitó la valla y colgó un columpio de la rama más fuerte, para que el árbol pudiese jugar aún más con los niños y niñas. Era tan extraordinario que los botánicos terminaron por examinarlo. Y concluyeron en que, efectivamente, se trataba de un ejemplar único en el mundo y que debían cuidarlo muchísimo.

El árbol se convirtió en una parte muy importante de la escuela, del que todos disfrutaban. Una mañana Pedro descubrió que al árbol le había nacido una especie de pequeña pelota en una rama ¿Qué sería? Cuando aquella cosa se desprendió, los botánicos volvieron para estudiarla. 

Les explicaron que era una semilla. Si la plantaban, de ella nacería un nuevo árbol. ¿Qué harán con esa semilla tan extraordinaria? "

La historia está servida, y la reflexión también. En el blog "Biblioabrazo" dicen que es un libro "iceberg" porque a través de una pequeña historia guardan temas llenos de fuerza. Es un libro bello, tierno, emotivo, ecológico, solidario, lírico que nos anima a intentar mejorar nuestro entorno. Aborda cuestiones como la necesidad de que los niños entren en contacto con la naturaleza o que aprendan a cuidarla y respetarla. También la forma en que la mirada de un niño, limpia y honesta, repleta de cariño, puede ser el detonante de un cambio en la mirada de los adultos, viciada con el paso del tiempo. La insistencia de Pedro ante las reiterados vetos de la profe por el tema del árbol hace que esta cambie de opinión al darse cuenta de la importancia de lo que Pedro quería transmitir. 

Medio ambiente y participación colaborativa ante un proyecto enriquecedor y educativo son las claves de este libro porque el conocimiento y el aprendizaje no se limita al espacio cerrado de un aula. Las aulas no deberían ser ese espacio cerrado entre cuatro paredes. 

El autor nos deja esta reflexión. 

“El árbol de la escuela de este libro es el emblema de cómo un proyecto educativo novedoso e integrador, cuando se mima de verdad, crece y crece y acaba por llegar a otras escuelas”.
Antonio Sandoval



CIPARISO
NO SE OLVIDA LO QUE SE MUERE, 
SE MUERE LO QUE SE OLVIDA
Marta Sanmamed
Ilustrado por Sonja Wimmer
2014


La mitología griega nos habla de Cipariso, un joven al que Apolo regala una jabalina para cazar. En el fragor de la caza un descuido hace que la jabalina acabe con la vida de su ciervo domesticado, un hermoso animal con astas de oro y guirnaldas de piedras preciosas. Tanto fue su duelo y dolor que pidió al dios Apolo que le permitiera llorarlo para siempre. El dios aceptó su súplica y lo convirtió en ciprés, árbol relacionado con el duelo y el dolor por los seres queridos.

 En el mítico Cipariso pensó la autora de estos cuatro cuentos en los que está presente, de una forma u otra, una pérdida importante en la vida de cuatro personajes. 

"No se olvida lo que se muere. Se muere lo que se olvida”. Estas palabras acompañan al título del libro que ya dicen mucho de lo que nos vamos a encontrar. Cuatro historias diferentes, cuatro pequeños que pierden a su animal querido. Hay una perrita que se pierde en un parque, un conejito dormido, un caballito entre las nubes y un pajarito que se marcha a un largo viaje. En Cipariso está Irene saltando a la comba, Javier mirando al cielo, Martina, que tiene pesadillas, y Daniel, que carga con una mochila llena de ropa. En Cipariso hay cuatro vientos y también hay un árbol. El árbol más alto de la ciudad, y está llorando… “. Un álbum ilustrado que ayudará a los niños a asimilar la pérdida de una mascota y superar el proceso de duelo, aprendiendo a confrontar otras pérdidas que tengan en su vida.


LA MERIENDA DEL SEÑOR VERDE
Javier Sáez Castán.
2007

Oh, es tarde! ¡Verdaderamente tarde! 

¡Espero que los otros no hayan llegado todavía!
Pero sólo estaba el señor Púrpura. El señor Azul y el señor Pardo aparecieron después. 
El último en presentarse fue el señor Negro. 
Sólo faltaba el señor Verde. ¿Dónde se habría metido? 
Aquella invitación era inusual.


Un día el señor Verde organiza una merienda e invita a los señores de otros mundos para enseñarles un puerta muy misteriosa que descubrió en su casa. Cada invitado llega al mundo verde, haciendo entradas muy peculiares que explican un poco cómo son sus personalidades. 

El señor Púrpura es el único puntual, llega en su carro y mientras espera a los demás se pone encima del techo a jugar para hacer bombitas de jabón.El señor Azul baja del cielo en un globo, sujetado de una escalera. Parece ser ingenioso, soñador y creativo. El señor Pardo (marrón) sale por debajo la tierra (con los pies en la realidad). Y por último llega el señor Negro montado muy cómodo en un caballo y leyendo el periódico. Él se hizo esperar por todos los demás, aunque en realidad siempre estuvo ahí. Ninguno lo encuentra porque como todo es verde, no es fácil encontrarlo. Él les tiene que decir "¿ No me ven, señores? Los estaba esperando. Y ahora, pasen a mi casa, por favor". Hay un letrerito que dice  "Home green home". 

El señor Verde acomoda a sus invitados en su casa y luego los lleva a la puerta que descubrió. Ésta tenía un letrero en latín: "Aviso a los señores colores: ¿ se atreverán a descubrir el verdadero color de las cosas? Crucen la puerta y lo verán. Pero recuerden: se trata de un viaje sin retorno." Todos quedaron estupefactos y por treinta y tres segundos se quedaron en silencio.

¿ Cuál creéis que fue la decisión que tomaron todos los señores? 

 "Al otro lado de la puerta los deslumbró una luz desconocida. No era verde, ni azul. Tampoco era amarilla, ni púrpura, ni parda. Y, por supuesto tampoco era negra." Descubrieron un mundo totalmente nuevo y maravilloso, multicolor. No podían creerlo, sus caras de impresión y emoción lo dicen todo. Ya dejan de ser los señores unicolores. Ahora a cada uno lo identificamos por el color de su corbata. 

Al ver tanta diversidad de colores, a los señores se les abrió enormemente el apetito y por ello deciden sentarse en la mesa a disfrutar de dulces y mucha mermelada de diferentes sabores y colores. A partir de ese día hubo muchas meriendas en casa del señor Verde.

 ¡ Que vivan los colores! Con este cuento agradecemos enormemente poder disfrutar de un mundo lleno de colores. "Pocas cosas reflejan mejor que ellos la alegría y la variedad de vida, y sin embargo, como casi todas las cosas verdaderamente buenas, a menudo pasan desapercibidas y no solemos reparar en el maravilloso regalo que representan."

Al final hay una página llamada: Lo sé todo, para los lectores que quieran saber más de algunos elementos del cuento. Por ejemplo te explican el origen del sombrero de hongos, quién descubrió el teléfono, el origen de la mermelada, entre otros. Me parece muy interesante y también puede servir de juego para buscar cada objeto en la historia.

Copiado del blog "Recocuentos"

Seguro que a muchos os resultará familiar el aspecto de los señores de los colores, todos con bombin. El autor se inspiró en la obra de arte del artista belga Rene Magritte "El hijo del hombre" para crearlos.  Magritte, con su visión surrealista reflejada en su trabajo, pretendía cambiar la percepción precondicionada de la realidad y forzarnos a ser hipersensitivos a nuestro entorno. 



Os dejo un video encantador del rincón lector de un aula donde una niña nos cuenta LA MERIENDA DEL SEÑOR VERDE. 

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