sábado, 22 de abril de 2017

22 DE ABRIL


LA LECCIÓN DE AUGUST
Raquel Jaramillo Palacio
(R.J. Palacio)
2012

"Se que no soy un niño de 10 años normal. Bueno, hago cosas normales: tomo helado, monto en bici,.(..) Por dentro me siento normal. Pero se que los niños normales no hacen que otros niños normales se vayan corriendo y gritando de los columpios. Se que la gente no se queda mirando a los niños normales en todas partes. 
..........
Por cierto, me llamo August. No voy a describir como es mi cara. No se cómo os la estáis imaginando pero seguro que es mucho peor. "


August tiene diez años, es fan de La guerra de las galaxias y nunca ha ido al colegio; su madre ha sido la que se ha encargado de su educación. Pero este año sus padres han decidido que debería empezar a relacionarse con otros niños. August no es un chico normal, al menos físicamente, pues tiene parte de la cara deformada, pero él se siente como uno más.

Aunque al principio reniega un poco a la hora de ir al colegio, finalmente accede y hace algunos amigos como Jack y Summer. Pero, como era de esperar, su integración en el colegio no es nada fácil, ya que algunos de sus compañeros se burlan de sus aspecto físico. Eso no hace que August tire la toalla, está acostumbrado a las caras de susto de la gente al ver su deforme rostro.

A lo largo del curso, August aprende una lección que hará que su forma de ver la vida cambie por completo. Consigue andar con la cabeza bien alta, sonreír aunque tenga un mal día y aceptarse a sí mismo. Da rienda suelta a su sentido del humor y con ello consigue que todos los chicos de su colegio le acepten tal y como es y lleguen a considerarlo un amigo. 

La lección de August está dividida en partes y cada una tiene un narrador distinto: Summer, Jack, Olivia (la hermana mayor de August), etc. De esta manera es más fácil ver como las personas que rodean a August se van dando cuenta de que al fin y al cabo es un chico normal. 

R.J. Palacio ha conseguido retratar a unos niños de diez años muy verosímiles, con los típicos comentarios, bromas, hermandades y enfrentamientos que surgen entre compañeros de clase. Una parte que nos ha gustado especialmente es la que esta narrada por la hermana, mostrando el conflicto de una adolescente entre el amor fraternal y el hecho de que August siempre ha sido el centro de atención.


"Cuando puedas elegir entre tener razón o ser amable, 
elige ser amable" 



Hay mucho de "August" en la red. De todo lo que he visto os dejo una guia de lectura bastante interesante y la posibilidad de leerlo online. 




«Todos deberíamos recibir una ovación al menos una vez en nuestra vida, porque todos vencemos al mundo
Auggie



La adaptación cinematográfica de August verá pronto la luz y estará protagonizada por Jacob Tremblay, el niño de la “La habitación”, que se pondrá en la piel de August, y Julia Roberts, ganadora de un Oscar, que interpretará a su madre.



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viernes, 21 de abril de 2017

21 DE ABRIL


MANUAL PARA MUJERES DE LA LIMPIEZA
Lucia Berlin
2016

«No me importa contarle a la gente cosas terribles si puedo hacerlas divertidas».
Lucia Berlin


Fiel a su cita y a su compromiso con este calendario llega esta recomendación de Josep Antoni, nuestro Cap d'estudis. 
Obra póstuma de Lucia Berlin (murió en 2004 el dia de su cumpleaños). Sus 77 cuentos han dormido el sueño del olvido durante 13 años en algún cajón de alguna editorial. Publicado en EEUU en 2015 fue considerado por una de las mas prestigiosas revistas literarias americanas como uno de los mejores libros del año.  Os dejo con la reseña-comentario que Josep ha hecho del libro. 

Manual para mujeres de la limpieza, de Lucia Berlin

Lucia Berlin escribió setenta y tantos relatos cortos del género “americana”. Entiendo con esta denominación -por apropiación del término musical- un tipo de literatura caracterizado por el realismo en la descripción de las situaciones, una temática que tiene como protagonistas a los desheredados de la sociedad, los losers de larga tradición ficcional, y unos espacios recurrentes, lavanderías, barberías, licorerías, hospitales, las reuniones de Alcohólicos Anónimos, poblaciones del Medio Oeste…, los tipos y espacios que aparecen en las imágenes de Edward Hopper, tipos solitarios acodados en las barras de bares de carretera, habitaciones funcionales en moteles aislados, coches enormes y rutilantes atravesando desiertos infinitos.

Muchos de esos relatos han sido recogidos en Manual para mujeres de la limpieza, recientemente publicados en España. Una colección de relatos por los que desfilan personajes íntimamente ligados a la biografía de la autora. Personajes que transitan por hogares destartalados, caravanas, cárceles y que tienen como denominador común un apego irreductible al alcohol y un desapego por la vida. No hay, sin embargo, lugar para la desesperanza o el lamento, se trata simplemente de sobrevivir hasta el siguiente trago. Hasta que sea demasiado tarde y solo quede la enfermedad, a menudo vivida en soledad.    Una literatura no apta para depresivos, melancólicos o pusilánimes en horas bajas.

La manera de escribir de Lucia Berlin es sumamente precisa, las frases contienen todos los elementos imprescindibles, pero ni uno más. Frases cortas, puntuación minimalista, dignísima seguidora de los preceptos del maestro Anton Chéjov: “El arte de escribir es el arte de acortar” o “Sé hablar con frases cortas de cosas largas”. En un relato, uno de los personajes ejerce como maestra en el penal del condado, dirigiendo un taller de escritura y en él se ofrecen algunas pautas sobre el oficio de escribir, como la capacidad de evocar sin nombrar. En otros recurre a una sucesión de voces, que ofrecen diferentes puntos de vista sobre una misma situación, un desdoblamiento temporal, un relato multidimensional de un mismo acontecimiento, un retrato poliédrico, tal que un cuadro de Picasso en la etapa cubista. Finalmente, algunos personajes saltan de un relato a otro, su hermana Sally, el tío John, el abuelo, la Mamie, la madre, configurando un largo compendio de episodios de una única y singular obra…

Hace tiempo leí en un libro de Bernardo Atxaga, Obabakoak, una descripción que un personaje hacía del oficio de narrar, sobre todo, en lo que concernía al relato corto. Decía el personaje que el secreto de un buen relato estaba en dotarlo de un final sorprendente. Podías demorarte en los prolegómenos, en el desarrollo de la situación, pero el desenlace debía agarrar al lector por los mismísimos. Pues bastante de esto hay en muchos de los relatos de Lucia Berlin, finales no necesariamente sorprendentes, pero sí contundentes, que no dejan indiferente al lector.

Se trata, sin duda, de un gran libro, recomendable desde todo punto de vista. Un ejemplo brillantísimo de escritura de la experiencia, de literatura existencialista, heredera o coetánea de otros literatos como Raymond Carver (Si me necesitas, llámame; Short cuts, Tres rosas amarillas), y tan diferente de otras literaturas del fracaso como Berlin Alexandeplatz, de Alfred Döblin; Mimoun, de Rafael Chirbes; o El café de la juventud perdida, de Patrick Modiano, pongamos por caso.




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jueves, 20 de abril de 2017

20 DE ABRIL


EL ÁRBOL DE LA ESCUELA
Antonio Sandoval
Ilustrado por Emilio Urberuaga
2016


"En el patio de la escuela había un árbol. Solo uno.
A Pedro le gustaba correr cerca de aquel árbol durante los recreos. Cuando pasaba a su lado lo miraba de reojo para no chocar con él. Un día se detuvo y se fijó en su aspecto. Era delgaducho, con ramas finas, como de alambre, y tenía unas pocas hojas secas.
Pedro se acercó y acarició su tronco. De repente, al árbol le brotó una hoja nueva.

La profesora, sin embargo, le dijo que no lo tocara porque podía estropearse. Pero Pedro no podía dejar de pensar en el árbol…

Dos días después lo regó y al árbol le salieron varias hojas más.

Tres días después lo abrazó y al árbol le brotó una rama nueva.

La profesora seguía insistiendo y regañaba a Pedro, diciéndole que lo mejor era dejar al árbol tranquilo. Incluso le pusieron una valla redonda y metálica alrededor, con la intención de protegerlo. 
Pero lo cierto es que el árbol había crecido mucho y así Pedro pudo explicar a sus compañeros que aquel árbol necesitaba mucho cariño para crecer.

Así que…  

Marta plantó una flor junto al árbol, para que no se sintiese solo.  

Luis colgó de una de sus ramas una casita de pájaros, para que los petirrojos lo alegraran con sus trinos.
Sofía le leyó un poema que había escrito especialmente para él. Todos aplaudieron cuando terminó de leerlo. ¡La profesora también!

Aquella tarde la profesora quitó la valla y colgó un columpio de la rama más fuerte, para que el árbol pudiese jugar aún más con los niños y niñas. Era tan extraordinario que los botánicos terminaron por examinarlo. Y concluyeron en que, efectivamente, se trataba de un ejemplar único en el mundo y que debían cuidarlo muchísimo.

El árbol se convirtió en una parte muy importante de la escuela, del que todos disfrutaban. Una mañana Pedro descubrió que al árbol le había nacido una especie de pequeña pelota en una rama ¿Qué sería? Cuando aquella cosa se desprendió, los botánicos volvieron para estudiarla. 

Les explicaron que era una semilla. Si la plantaban, de ella nacería un nuevo árbol. ¿Qué harán con esa semilla tan extraordinaria? "

La historia está servida, y la reflexión también. En el blog "Biblioabrazo" dicen que es un libro "iceberg" porque a través de una pequeña historia guardan temas llenos de fuerza. Es un libro bello, tierno, emotivo, ecológico, solidario, lírico que nos anima a intentar mejorar nuestro entorno. Aborda cuestiones como la necesidad de que los niños entren en contacto con la naturaleza o que aprendan a cuidarla y respetarla. También la forma en que la mirada de un niño, limpia y honesta, repleta de cariño, puede ser el detonante de un cambio en la mirada de los adultos, viciada con el paso del tiempo. La insistencia de Pedro ante las reiterados vetos de la profe por el tema del árbol hace que esta cambie de opinión al darse cuenta de la importancia de lo que Pedro quería transmitir. 

Medio ambiente y participación colaborativa ante un proyecto enriquecedor y educativo son las claves de este libro porque el conocimiento y el aprendizaje no se limita al espacio cerrado de un aula. Las aulas no deberían ser ese espacio cerrado entre cuatro paredes. 

El autor nos deja esta reflexión. 

“El árbol de la escuela de este libro es el emblema de cómo un proyecto educativo novedoso e integrador, cuando se mima de verdad, crece y crece y acaba por llegar a otras escuelas”.
Antonio Sandoval


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miércoles, 19 de abril de 2017

19 DE ABRIL


CIPARISO
NO SE OLVIDA LO QUE SE MUERE, 
SE MUERE LO QUE SE OLVIDA
Marta Sanmamed
Ilustrado por Sonja Wimmer
2014


La mitología griega nos habla de Cipariso, un joven al que Apolo regala una jabalina para cazar. En el fragor de la caza un descuido hace que la jabalina acabe con la vida de su ciervo domesticado, un hermoso animal con astas de oro y guirnaldas de piedras preciosas. Tanto fue su duelo y dolor que pidió al dios Apolo que le permitiera llorarlo para siempre. El dios aceptó su súplica y lo convirtió en ciprés, árbol relacionado con el duelo y el dolor por los seres queridos.

 En el mítico Cipariso pensó la autora de estos cuatro cuentos en los que está presente, de una forma u otra, una pérdida importante en la vida de cuatro personajes. 

"No se olvida lo que se muere. Se muere lo que se olvida”. Estas palabras acompañan al título del libro que ya dicen mucho de lo que nos vamos a encontrar. Cuatro historias diferentes, cuatro pequeños que pierden a su animal querido. Hay una perrita que se pierde en un parque, un conejito dormido, un caballito entre las nubes y un pajarito que se marcha a un largo viaje. En Cipariso está Irene saltando a la comba, Javier mirando al cielo, Martina, que tiene pesadillas, y Daniel, que carga con una mochila llena de ropa. En Cipariso hay cuatro vientos y también hay un árbol. El árbol más alto de la ciudad, y está llorando… “. Un álbum ilustrado que ayudará a los niños a asimilar la pérdida de una mascota y superar el proceso de duelo, aprendiendo a confrontar otras pérdidas que tengan en su vida.

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martes, 18 de abril de 2017

18 DE ABRIL


LA MERIENDA DEL SEÑOR VERDE
Javier Sáez Castán.
2007

Oh, es tarde! ¡Verdaderamente tarde! 

¡Espero que los otros no hayan llegado todavía!
Pero sólo estaba el señor Púrpura. El señor Azul y el señor Pardo aparecieron después. 
El último en presentarse fue el señor Negro. 
Sólo faltaba el señor Verde. ¿Dónde se habría metido? 
Aquella invitación era inusual.


Un día el señor Verde organiza una merienda e invita a los señores de otros mundos para enseñarles un puerta muy misteriosa que descubrió en su casa. Cada invitado llega al mundo verde, haciendo entradas muy peculiares que explican un poco cómo son sus personalidades. 

El señor Púrpura es el único puntual, llega en su carro y mientras espera a los demás se pone encima del techo a jugar para hacer bombitas de jabón.El señor Azul baja del cielo en un globo, sujetado de una escalera. Parece ser ingenioso, soñador y creativo. El señor Pardo (marrón) sale por debajo la tierra (con los pies en la realidad). Y por último llega el señor Negro montado muy cómodo en un caballo y leyendo el periódico. Él se hizo esperar por todos los demás, aunque en realidad siempre estuvo ahí. Ninguno lo encuentra porque como todo es verde, no es fácil encontrarlo. Él les tiene que decir "¿ No me ven, señores? Los estaba esperando. Y ahora, pasen a mi casa, por favor". Hay un letrerito que dice  "Home green home". 

El señor Verde acomoda a sus invitados en su casa y luego los lleva a la puerta que descubrió. Ésta tenía un letrero en latín: "Aviso a los señores colores: ¿ se atreverán a descubrir el verdadero color de las cosas? Crucen la puerta y lo verán. Pero recuerden: se trata de un viaje sin retorno." Todos quedaron estupefactos y por treinta y tres segundos se quedaron en silencio.

¿ Cuál creéis que fue la decisión que tomaron todos los señores? 

 "Al otro lado de la puerta los deslumbró una luz desconocida. No era verde, ni azul. Tampoco era amarilla, ni púrpura, ni parda. Y, por supuesto tampoco era negra." Descubrieron un mundo totalmente nuevo y maravilloso, multicolor. No podían creerlo, sus caras de impresión y emoción lo dicen todo. Ya dejan de ser los señores unicolores. Ahora a cada uno lo identificamos por el color de su corbata. 

Al ver tanta diversidad de colores, a los señores se les abrió enormemente el apetito y por ello deciden sentarse en la mesa a disfrutar de dulces y mucha mermelada de diferentes sabores y colores. A partir de ese día hubo muchas meriendas en casa del señor Verde.

 ¡ Que vivan los colores! Con este cuento agradecemos enormemente poder disfrutar de un mundo lleno de colores. "Pocas cosas reflejan mejor que ellos la alegría y la variedad de vida, y sin embargo, como casi todas las cosas verdaderamente buenas, a menudo pasan desapercibidas y no solemos reparar en el maravilloso regalo que representan."

Al final hay una página llamada: Lo sé todo, para los lectores que quieran saber más de algunos elementos del cuento. Por ejemplo te explican el origen del sombrero de hongos, quién descubrió el teléfono, el origen de la mermelada, entre otros. Me parece muy interesante y también puede servir de juego para buscar cada objeto en la historia.

Copiado del blog "Recocuentos"

Seguro que a muchos os resultará familiar el aspecto de los señores de los colores, todos con bombin. El autor se inspiró en la obra de arte del artista belga Rene Magritte "El hijo del hombre" para crearlos.  Magritte, con su visión surrealista reflejada en su trabajo, pretendía cambiar la percepción precondicionada de la realidad y forzarnos a ser hipersensitivos a nuestro entorno. 



Os dejo un video encantador del rincón lector de un aula donde una niña nos cuenta LA MERIENDA DEL SEÑOR VERDE. 

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lunes, 17 de abril de 2017

17 DE ABRIL


UNA VIDA CUALQUIERA
Kirsten Boie
Ilustrado por Jutta Bauer
2013



Hay personas invisibles. Están, forman parte de nuestro cotidiano urbano. Permanecen en las puertas y las calles de acceso a los grandes templos actuales: templos de culto religioso, templos de la economía y el consumo, templos del ocio, incluso los templos de la cultura. 

Las vemos, aunque solo sea para esquivarlas. Las vemos sin mirar.

Algunas tienen carteles hechos con un cartón y, normalmente, con faltas de ortografía. Algunas nos sacan una sonrisa, pero rara es la ocasión en la que las escuchamos.

Algunas están de pie, deambulando de persona a persona. O sentadas; arrodilladas; tumbadas. Pasan así horas.

Algunas están sobre un banco, dentro de una caja, envueltas en mil mantas raídas.

La mayoría pasan totalmente desapercibidas. Son invisibles a la memoria de nuestro día a día.


Hemos sido educados de una manera anónima a ignorarlas. A rechazarlas. A no creer en lo que dicen, en lo que piden. A hacerlas responsables de su situación, culpabilizarlas. A repudiarlas. A temerlas. A dotarlas de la vagancia, la alevosía, el parasitismo, la extrema comodidad. A pensar que son una lacra, un mal común, un lastre.

UNA VIDA CUALQUIERA Nos cuenta, de una forma sencilla, sensible -sin sensiblerías- y cercana, la vida de un hombre al que diversas circunstancias encadenadas, han dejado sin hogar. Algo que puede pasarnos a cualquiera de nosotros en cualquier momento y que, a veces, depende sólo de la mala o buena suerte que tengamos en la vida.

Explicar esto a los niños y niñas es necesario y más que nunca hoy en día en un tiempo en el que la mala suerte puede darle la vuelta a la vida de una persona en unos minutos. Antes, este hombre también fue niño, es lógico. Todos fuimos niños. Entonces vivía con sus padres en un bonito apartamento. Después de la escuela consiguió un empleo. Se levantaba temprano cada mañana para ir a trabajar. Más tarde, el hombre tuvo una familia, y fue una época bonita. Pero después empezó a tener mala suerte.



Esta historia nos coge de las solapas de nuestra conciencia. Nos sacude desde la vida de un hombre que vive en la calle. Nos lleva de la mano a su infancia, que bien podría ser la tuya, o la mía. Y a partir de ahí traza un camino paralelo entre la vida de ese niño que crece y la vida de cualquier otra persona, como tú, como yo: los amigos de la infancia, los estudios, la juventud, el amor, un trabajo, un proyecto de pareja, un hogar, la creación de una familia, las vacaciones. Todo muy común ¿no? Podría ser una vida cualquiera. Lo es.
Pero un día, este universo se quiebra. Se desbarata por algo nada excepcional, que podría pasarte hoy a ti, o mañana, o de aquí a un mes, un año, o con suerte nunca. Pero el protagonista de esta historia, se rompe y entra en una espiral de la que no consigue salir. Esforzándose con todo su ánimo, no lo consigue y, poco a poco, se va diluyendo, desdibujando, haciéndose invisible.


Una historia que nos enfrenta no solo cara a cara con las personas que viven en la calle, sino con nuestra propia imagen. Nuestra conciencia, ética, moral. 

Con nuestro discurso. Una historia de las de tragar antes de hablar. De las de recomponer, De las de compartir.

Al final de libro podemos leer preguntas de escolares respondidas por personas sin hogar. También merece leerlas.
Además de ser un libro reivindicativo y solidario, está escrito con exquisito cuidado y respeto y las ilustraciones, como corresponden a una autora Premio Andersen de ilustración, son excelentes.

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domingo, 16 de abril de 2017

16 DE ABRIL


LA COSTURERA DE KHAIR KHANA
Gale Tzemach Lemmon
2012

Hoy dejamos el mundo de los cuentos y las historias y nos trasladamos a la realidad. Esa que cambia y transforma vidas como la de Kamila Sidiqi que pasó de ser una maestra afgana a no ser nada. Cuando los talibanes toman el poder en Kabul es despojada de su título de maestra, destituida de la escuela donde enseña y relegada a su hogar. Por desgracia su padre y su hermano deben huir de la ciudad y Kamila se enfrenta sola a la supervivencia de la familia, pues tiene que hacerse cargo de sus hermanos menores. Armada sólo de valor y de una férrea determinación, utilizará la aguja y el hilo para crear una floreciente empresa sin la ayuda de nadie.
Su autora es Gayle Tzemach Lemmon una periodista americana y colaboradora en el programa “Women and Foreign Policy” en el Instituto de Relaciones Internacionales y escribe habitualmente sobre mujeres empresarias en zonas en conflicto. 
Realmente resulta increíble que de pronto un grupo de fanáticos pueda convertir tu vida en una pesadilla y que tu casa se convierta en tu cárcel. Gayle nos cuenta como de pronto Kamila, sus hermanas y el resto de mujeres de Afganistán, tienen que dejar de lado sus sueños y proyectos, sus estudios, sus ropas, sus rutinas, en definitiva su vida, cuando el régimen entra en Kabul. No pueden ir al colegio, oír música, ni ver películas, ni llevar colores, ni tacones y casi no pueden salir de casa y si lo hacen deben llevar el burka e ir acompañadas de un hombre. La supervivencia es difícil, pero Kamila se traga sus miedos y decide que tiene que sacar adelante a su familia y comienza su aprendizaje como costurera y como empresaria, pero no se conforma solo con eso, si no que no descansa hasta poder ayudar a sus vecinas, amigas y otras muchas jóvenes que se han quedado sin futuro.
Ser mujer bajo el dominio taliban implicaba no poder trabajar fuera de casa. Para salir debían ser acompañadas por un pariente masculino. Después de los ocho años no podían recibir ningún tipo de educación.vNo podían ser atendidas por médicos de sexo masculino si no eran acompañadas por un hombre, lo que llevó a que muchas enfermedades no fuesen tratadas. 
A pesar de todo esto su espíritu emprendedor la llevó a desafiar ese destino que se le imponia. En lugar de sentirse víctima y ponerse a pensar en que no había remedio para lo que estaba ocurriendo, estaba decidida a mejorar las condiciones de su familia y su comunidad. Armada sólo con agallas y determinación, cogió una aguja e hilo y empezó a confeccionar ropa. 
Ya con la ropa hecha, ahora tenía que llevarla a las tiendas para que se la compraran, pero no podía salir sola, debía hacerlo con un acompañante masculino, así que su hermano la acompañaba para visitar tiendas de ropa y poder ofrecer sus productos. La primera visita fue todo un caso, pues iban por una calle principal y se encontraron un retén de talibanes que no los iban a dejar pasar, así que ella y su hermano rodearon por calles secundarias, hasta que llegaron a la tienda que tenían planeada, el tendero quedó tan complacido con el trabajo, que le pidió más, y además le pidió que le hiciera trajes sastre, Kamila no tenía idea de cómo se hacían, pero enseguida dijo: “Sí, sí, estaremos encantados de hacerlos para usted”, él fue la primera señal de esperanza que había tenido en meses. 
Sus hermanas menores se unieron al taller para ayudarle a cumplir con los pedidos y cuando el negocio comenzó a crecer, se unieron también niñas y mujeres del barrio que necesitaban desesperadamente trabajar. Paralelamente desarrollaba cursos de capacitación, control de calidad y un calendario de actividades estricto con el propósito de que no llamara la atención de los talibanes el gran movimiento de gente que había en su hogar. El taller había crecido de tal manera que empleaba a más de 100 mujeres del barrio, ahora ella era la esperanza para todas estas 
mujeres. 
Su negocio creció tanto que le pidieron - sin saberlo - hacer vestidos para una boda talibanes. Una mujer entró corriendo en la casa de Kamila y dijo que necesitaba dos vestidos en 24 horas. Al darse cuenta de cuántas mujeres estaban cociendo en la casa de Kamila, la mujer pidió mejor seis vestidos. 
Corrieron y corrieron, tratando de que la novia, la madre y las hermanas quedaran bien ataviadas para esta boda, y luego, al final, una joven que trabajaba con ellas llevó los vestidos hasta el coche y se dio cuenta de que era la procesión de la boda, y no sólo se trataba de una procesión de una boda, esta procesión estaba liderada por los talibanes para una boda de un talibán 

Desde el exterior, los años bajo el régimen talibán parecían abrumadoramente opresivos para las mujeres. Pero las negociaciones dentro de sus comunidades permitían que la vida siguiera su curso durante todo ese tiempo. Muchas mujeres pudieron manejar las reglas durante la guerra civil para obtener el permiso para mantener un pequeño negocio en marcha, o para que los hombres de la familia vendieran las mercancías que hacían. 
Y algunos miembros de los talibanes eran sólo miembros de la comunidad que necesitaban ganarse la vida. Porque ellos también necesitaban dinero, a sus hijas a veces las ponían a trabajar con Kamila como modistas. 
El aislamiento del país - causado por el cierre de los talibanes con bloqueos comerciales y de carreteras - creó una oportunidad única en el mercado. Las mujeres hacían lo que hacen las mujeres en la guerra... encuentran una manera de sacar adelante a su familia.
Hoy, Kamila dirige una consultoría de negocios llamada “Kaweyan”, que enseña habilidades de emprendimiento a las mujeres afganas de todo el país para ayudarlas a iniciar sus propias empresas. Es su tercer negocio, y ella dice que se da cuenta de que lo bien que le ha ido ha sido gracias a las dificultades que enfrentó y a las oportunidades que descubrió por ella misma durante los años del Talibán. 
La mayoría de las mujeres que trabajaban con Kamila durante el régimen de los talibanes siguen trabajando hoy por su cuenta. Otras han obtenido títulos universitarios con éxito. 






«Contra todo pronóstico estas mujeres crearon esperanza y comunidad y nunca abandonaron. Te garantizo que este libro no te dejará indiferente y te mostrará una parte de Afganistán que muy pocos ven». 

Angelina Jolie

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