Por la ventana se nos han colado los calores… y el mes de Junio. 
El ecuador del año… y de nuestro calendario. Para este mes tenemos una madrina de excepción. Los pasillos de Rajoletes conocen sus pasos, y la chiquillería su voz, sus historias y su arte. Anduvo por aquí y nos dejó un buen sabor de palabras. Ella misma dice que nació a los seis años, cuando terminó de leer su primer libro. Desde ese dia las velas de su tarta están en consonancia y en armonía con el mundo que la rodea. 

Sabe hacer muchas cosas… ademas de contar canta, también interpreta y enseña el arte la palabra en su faceta de transmisión oral. Escribe cuentos y sabe de teatro. También sabe de la vida, no en balde es madre, ciclista y coleccionista de piedras azules...

Su madrinazgo no viene de vacio. Nos ha regalado varios poemas suyos, algunos inéditos y exclusivos para vosotros, lectores y seguidores de este calendario. Dos de ellos han sido publicados en el blog de Nono Granero, un joven escritor e ilustrador al que no tardareis mucho en ver en nuestro calendario. Nono, por su parte, nos ha permitido que usemos su ilustración para el poema de Charo “Cuaderno de Mariposa”, que nos va a acompañar todo el mes de junio ya que está en la cabecera del blog. 

Y sin mas.. ni menos, levantamos la primera hoja del calendario de junio con el poema "Cuaderno de Mariposa" y la ilustración de Nono Granero que aunque está en la cabecera aquí lo vais a leer y ver  mejor. Ahhh, os dejo un video para que disfruteis del arte de contar de nuestra madrina de Junio. Nos vamos viendo.


EL CUADERNO DE MARIPOSA

El cuaderno de Mariposa

solo cuenta con dos hojas.

Dos hojas como dos cuadros

con colores y sin letras.

Dos cuadros como dos alas

que se abren y se cierran.

Dos alas como dos vientos

que se agitan y se vuelan…

y así volando se llevan

las alas, los cuadros, las hojas

del cuaderno de Mariposa.



LOS CUENTOS ENTRE BAMBALINAS
Gilles Bachelet
2017

1.  El casting
2. La firma del contrato
3. El vestuario
4. El maquillaje
5. El chequeo médico
..........


Este albúm comenzó siendo una serie de chistes privados que el autor "colgaba" en su página de facebook utilizando personajes icónicos dentro del mundo de la literatura infantil para colocarlos en situaciones propias de "la parte de atrás" del telón de un escenario o de la pantalla del cine. Con gran sentido del humor les da un toque crítico, pícaro y a veces un poco ácido. 
Nos enseña todos los pasos de la 'cadena del libro'. Vemos a los personajes pasar por el casting (Babar, el Blop), la contratación (Perico el Conejo de Beatrix Potter firma con los tres bandidos de Ungerer como editores), el vestuario, la sala de maquillaje (descubrimos que Pomelo no es rosa), el gabinete de cirugía estética (donde Pinocho se arregla la nariz), las duchas (Gerónimo Stilton se quita el traje después de su omnipresente trabajo en tantas ferias y obras de teatro), la oficina de censura del caca-culo-pedo-pis (a cargo del topo con 'aquello' en su cabeza), la oficina de objetos perdidos (en la que aparecen unos cuantos Wallies), el merchandising del nuevo PomElmer, hasta el destino final, quizá merecido, de algunos libros según los monstruos de Sendak.
Babar y El Principito deben asumir los gastos en la sastrería, el lobo tiene malas digestiones desde que se merendó a la abuela de Caperucita…

En total son 20 aspectos del mundo real que se dan entre bambalinas, aunque en esta ocasión son personajes de papel-fantasía tan nuestros como nuestros propios sueños. La autora del blog "Creciendo con libros y juegos" lo plantea como un juego de test en el que pone a prueba nuestro conocimiento en materia de literatura infantil ya que....:


"si, desgraciadamente, no le pilláis la gracia al asunto porque no reconocéis a casi ningún personaje, ya os digo que os estáis perdiendo un mundo apasionante, que merece el mismo respeto que el de la literatura para adultos. Os animo a que visitéis alguna biblioteca o alguna librería infantil.

-Si se captan la mitad de los guiños, uno está en buen camino. Es posible que todavía no conozcáis grandes joyas, pero poco a poco.

-Si se captan casi todos o todos (como le ocurre a una servidora) oficialmente podéis consideraros frikis totales. Nadie sabe cómo empezó todo esto, pero ya no tiene remedio. Sabéis que si pasáis por una librería infantil, caeréis u os tendréis que resistir mucho muchísimo.

Un libro de reciente publicación que, como habréis podido observar por todo lo dicho,   promete. 



HILOS DE COLORES
Elena Ferrandiz
2012


"Érase una vez una niña que aprenció a tejer desde pequeña un vestido.En ese traje empezaron a mezclarse todos los colores del mundo de su memoria.  En él se entrelazaban el carmín de la sonrisa de su madre, el azul celeste de las tardes junto al río, el naranja de las pecas de su mejor amiga, el negro del adiós de su abuelo, el rojo intenso del primer beso..., 
y cada uno de esos recuerdos llenaba el tejido
 de matices y creaba una prenda única y maravillosa"


Como la propia autora define en su blog "HILOS DE COLORES es un libro sobre la pérdida de la memoria y la importancia de los sentimientos, sobre el cariño y la generosidad. 
Está hecho con el corazón y con el ánimo de colaborar a que seamos más sensibles y empáticos, no solo con la enfermedad o la vejez, sino con todo lo que afecta a cualquier ser humano. 
Habla de ese entramado de recuerdos, experiencias y emociones que vamos tejiendo como si fueran hilos desde pequeños y que forman nuestro tejido personal. "

Nos cuenta la historia de una niña que un día recibe un regalo muy especial de su abuela, un libro encuadernado manualmente en el que se puede leer con letras bordadas: 





"Hilos de colores, memorias para mi nieta".

En el libro la abuela explica a la niña su historia de vida, tejida a través de la mezcla de hilos de todos los colores que formarán un hermoso vestido; colores como el carmín de la sonrisa de su madre o el naranja de las pecas de su mejor amiga. A través de estos hilos, la niña descubrirá las historias de amor de su abuela, como la de su marido y sus hijos. Todos harán que su vestido vaya creciendo y creciendo, mientras ella deja pasar la vida cuidando el jardín que un jardinero creó para ella con un hermoso rosal.
Pero un día (siempre hay un pero que comienza un buen dia)  la abuela descubrió un pequeño agujerito en su vestido al que no le dio mucha importancia y pronto apareció otro, y luego otro más, hasta que su vestido se llenó de tantos agujeros que por ellos empezaron a escaparse poco a poco sus recuerdos. Será su hijo el que con paciencia intentará tapar todos los agujeros, abandonando incluso el cuidado del jardín para dedicarse por completo a arreglar el vestido de su madre, pero eran tantos los agujeros que hubo un momento que ya solo no pudo y la abuela sin su vestido no volvería a ser feliz...

Afortunadamente, la abuela un día preguntó de nuevo por su jardín y su hijo fue tan feliz de que aun conservase algún recuerdo, que decidió limpiarlo y arreglarlo para que ella pudiese disfrutar de sus queridas rosas en primavera, sentada en su cómodo sillón junto a su querida nieta, a la que de vez en cuando mostraba los hilos de colores que se le habían caído del vestido, pero que aún conservaba en su cajita de los recuerdos.

Una historia llena de poesía y de metáforas que nos hablan de la terrible enfermedad del alzheimer, que la autora compara con la pérdida de esos hilos de colores que componen el traje de la abuela, los momentos más importantes de su vida. Una reivindicación de la importancia de ayudar a estas personas a no olvidar sus recuerdos, a esforzarnos por hacerles felices y recordarles lo que ahora ellos no pueden. Pero además este libro es una fantástica muestra de ánimo para los cuidadores de estos enfermos, las personas que intentan tapar los agujeros del traje de la vida, aun dejando de lado cosas importantes de su propia vida. Las personas que día a día sufren al ver el deterioro de sus seres queridos, a los que la autora manda un mesaje a través de esa tierna historia: deben sentirse orgullosos por la inestimable labor que realizan prestando sus manos y, sobre todo, sus recuerdos a los que ya no los tienen. 




Elena Ferrándiz, a través de sus imágenes cargadas de símbolismos, nos ha regalado un álbum repleto de emociones, en el que las ilustraciones de la historia de vida de la abuela vienen en foma de libro, ese que le regala la abuela a la niña. En cada doble página del álbum podemos encontrar cada uno de los recuerdos de la anciana dibujado en un trozo de tela diferente, de forma que hay un momento en la lectura del libro que parece que realmente tenemos entre nuestras manos el libro de los "Hilos de colores, memorias para mi nieta". 

Una maravillosa historia para que los pequeños entiendan esta dura enfermedad ya que, en palabras de la propia autora, "vivimos en una sociedad superficial donde la enfermedad y la vejez se tratan como si no existiesen. Y cuando eres un niño esta situación se complica, porque el Alzheimer sigue siendo todavía una enfermedad desconocida para la sociedad en general, muy difícil de explicar, y más difícil de entender y afrontar cuando más joven eres, por eso este libro puede ser una buena base para dar a conocer esta situación".
Jose Carlos, de "Soñando cuentos". 




EL PEZ QUE SONREÍA
Jimmy Liao
2010

"Vi a un pez, un pez que me sonreía.

Tanto de día como de noche, siempre que yo pasaba, nadaba agitándose hacia mí y me sonreía.
Hiciera el tiempo que hiciese, aunque lloviera, era como se el pez me estuviera esperando, esperando a que yo le dirigiera una mirada cargada de profundos sentimientos. 
Yo quería ser el dueño de aquel pez. 
Y me llevé a casa al pez que me sonreía.
Mientras le hablaba, el pez meneaba la cola y me sonreía. 
Por la noche, mientras yo miraba la televisión, 
el pez soltaba unas burbujas..."

El pez que sonreía cuenta la historia de un hombre y del pez que guarda en su pecera. Este sencillo argumento toma fuerza cuando el protagonista comienza a preguntarse por qué su pez es tan feliz y siempre sonríe, si vive encerrado en una pecera. Es entonces cuando el relato se sumerge en el mar y el lector penetra en los sueños del hombre, disfrutando con él de un viaje a las profundidades del océano en el que no es el pez el que está encerrado, sino el resto. De ahí la eterna sonrisa.

Sin que nos demos cuenta, el pez se cuela en nuestros corazones, y no alcanzamos a discernir si es el pez quien sonríe o el autor.Es una historia encantadora, un libro fiel .El inconfundible pincel de Jimmy Liao tiñe todas las páginas de un color azul acuoso que impregna la historia y se complementa a la perfección con los
sencillos y evocadores textos. Se convierte así el relato en un delicado paseo literario por la naturaleza humana y el sentimiento de libertad.
Liao se ha convertido en todo un fenómeno cultural que ha vendido más de 3 millones de libros en Taiwan y China. Sus obras han sido traducidas a varios idiomas, español, el francés, griego, inglés, coreano, tai, japonés y alemán, y algunas de ellas incluso se han convertido en películas, obras de
teatro y musicales. La adaptación en dibujos animados de El pez que sonreía obtuvo en el 2006 el Premio Especial al Mejor Cortometraje de Animación del Festival Internacional de Berlín. “En apariencia simple, la cinta nos invita a abrir los corazones hacia la verdad de que, si liberas algo, tú también eres libre”. 


Dedicado a los que nos regalan sus sonrisas...


MI TEORIA DE TODO
J.J. Johnson
2013

"Hace ocho años, cuando teníamos siete, mi mejor amiga, Jamie, me regaló un caleidoscopio. Parece una tontería, pero aquel chisme me encantó. A Jamie también. 
La tía me lo quitaba cada dos por tres hasta que le regalé otro. 
Solíamos quedarnos tiradas en el patio de mi casa, 
mirando fijamente el cielo mientras los prismas giraban y cambiaban de color.
 Cristales de nube blanca, fractales de cielo azul."

La voz que llena esta historia es la de una chica de 15 años que perdió a su mejor amiga en un accidente trágico, hace menos de un año. Desde entonces, el dolor se mezcla con su comportamiento, le acosan la culpa y los recuerdos, le da vueltas a todo, y adopta el sarcasmo como recurso para sobrevivir a la rabia y la tristeza de la pérdida. Sus padres no la entienden, sus notas empeoran, la relación con su novio se enfría... Y, por si fuera poco, el hermano de Jamie no deja de preguntarle cómo fue el accidente.
La historia cuenta cómo tiene que aprender a reconstruir su mundo emocional, y cómo lo logrará con la ayuda de quienes ya se han visto obligados a aprender que nada es para siempre. 

"A veces parece que la posibilidad de estar loca es mejor que andar lidiando con la realidad."

Es una novela que habla de la pérdida de la amistad, de la incomprensión que todos sentimos hacia el mundo y que percibimos que el mundo siente por nosotros, esos momentos en los que parece que estás totalmente solo y sin nadie, pero, sobre todo, habla de la culpabilidad y de cuán duro nos juzgamos a nosotros mismos con demasiada frecuencia, algo que nunca suele ser la solución, es más, suele ser lo que más empeora las cosas.

"¿Me oirá? ¿O mis palabras se las llevará la fría brisa otoñal? ¿Por qué no puedo volver a sentirme como una persona normal? Aquí no hay nadie más que me comprenda. Nadie que me pueda responder honestamente cuando pregunto: ¿sabes lo que quiero decir?"

Está narrada en primera persona por Sarah, una chica sarcástica, borde (bordástica) y antipática que rechaza cualquier contacto social. Vive alejada del mundo con la única compañía de su perra Ruby, y lo quiera o no, el 92% de las cosas que dice suenan a sarcasmo. No puede evitarlo y su neurona borde cobra vida propia cada vez que abre la boca para decir algo. Pero a pesar de esa apariencia antipática, es una chica sensible, que sufre día a día por el recuerdo, la culpa y la pérdida de su mejor amiga, y sufre una
tremenda evolución en torno a la segunda mitad del libro, donde vemos a una Sarah más sociable, amable y bromista, descubriendo que el dolor de la marcha de su amiga siempre estará ahí, pero que también hay cosas y experiencias en la vida que pueden ayudarte a superar el dolor y avanzar poquito a poco. 
Roy es un personaje que comienza siendo el "hombre siniestro de la zarigüeya". Sus apariciones dan un poco de misterio e intriga y finalmente acaba cobrando gran importancia en la historia. Es un hombre diferente y bastante peculiar con el que descubriremos que las casualidades no vienen solas. 

También tenemos a Stenn, el novio de Sarah, el cual no hace grandes apariciones y queda más bien en segundo plano. Su relación amorosa con Sarah no adquiere importancia y lo cierto es que tampoco es algo necesario para esta trama y es algo de agradecer que no se haya metido con calzador un romance de los de ensueño y para toda la vida. Sarah y Stann son una pareja de adolescentes al uso, con sus más y sus menos y que no viven pensando que no hay vida más allá de ellos dos, dándole así mucho más realismo a lo que se nos cuenta. 

Y Emmet es otro personaje que, aunque no aparezca mucho, tiene momentos en los que se hace querer y es imposible no encariñarse y sentir lo que siente.

Esos garabatos, esquemas, dibujos, tablas y gráficos, cada cual de lo más variopinto y curioso, donde expresa cómo le va la vida y cómo ve todas esas ideas que le rondan por la cabeza le da un toque de interesante de originalidad. 

Al final, de la forma más casual e inesperada Sarah empieza a ver la vida de otra manera, siendo más positiva y con ganas de superar el día a día paso a paso.

Tomado del blog "Erasé un libro"





LA ABUELA CIVIL ESPAÑOLA
Andrea Stefanoni
2015

Consuelo nació en Boeza, León. Un día se enamoró de Rogelio y juntos tuvieron una hija. En el invierno de 1950 se vieron obligados a escapar de una tierra que les era hostil. El franquismo y una oscura traición familiar los llevaron primero a Buenos Aires y más tarde a una isla en el delta del Tigre. Su nieta Sofía es quien se encarga de rescatar del olvido esa vida y hace hablar a su abuela Consuelo para convertir su memoria en relato. Sabe que Consuelo atesora algo que va más allá de una guerra civil y sus contingencias.

En algún lugar de esta novela se dice "Las guerras no terminan nunca del todo". Triste realidad porque los recuerdos de las experiencias de una guerra perduran por encima de cualquier contingencia. Y perduran porque se transmiten a los descendientes.
Consuelo, la abuela del título, era aún una niña de un pueblo de León que, al comienzo de la Guerra Civil, se afana en el monte reuniendo las ovejas, protegiéndolas de los lobos, y en la posguerra trabajará en una mina. Tras su boda con Rogelio, un antifranquista sentenciado a muerte, al que no obstante liberan tras varios años en la cárcel, el matrimonio y una hija tienen que dejar el pueblo por temor a la represalia de un falangista al que Rogelio engañó al comienzo de la contienda. 
Ese odio visceral, tan característico, del antes, entonces y después de nuestra contienda civil, convierten  en emigrantes a Consuelo, a Rogelio y a la hija de ambos, y en Buenos Aires inician una nueva vida. Nunca regresarán a España. Se instalan en una isla del delta del Tigre, trabajando de caseros, y allí les nace otro hijo y luego nacerán los nietos. Uno de ellos, Sofía, es quien narra su itinerario vital, al recibir la noticia de una caída de Consuelo, de 87 años, que pone en marcha los recuerdos de familia y la preocupación de la nieta, decidida a “correr hacia la sangre de mi abuela”. Sofía hace hablar a su abuela: pone su memoria en palabras, su presente en relato. Sabe que Consuelo atesora algo que va más allá de una guerra civil y sus contingencias, o de dejar atrás un país para rehacerse en otro muy distinto, aunque tenga la misma lengua. Es una sangre en común la que lucha por decir lo suyo entre dos mujeres.

“Lo dice de otra manera, pero queda la palabra: sangre. 
Hay palabras de las que es difícil volver. Esa es una”.

Sofía en la vida real es Andrea Stefanoni, gerente de la librería más grande de Buenos Aires, El Ateneo-Gran Spléndid,  fundadora de la editorial Factotum y quien firma este libro. En una entrevista contaba aspectos y circunstancias acerca de esta historia que os dejo a continuación.

"La abuela civil española no es tanto el relato sobre la guerra; es todo lo que sucede alrededor. 
Es el viaje de mi abuela en el barco Cabo de Hornos, la construcción de su vida en las islas del Delta, las guerras pequeñas que tuvo que luchar antes y después de la guerra. Su infancia, la falta de comida. La violencia doméstica interminable. 
La novela también tiene que ver con conocer a mi abuela en intimidad. Conocerla como se conoce a un pariente cuando uno ya no es menor, cuando uno ya no es solamente la nieta, la parte a educar: sino como se conoce a un amigo a fondo. 
Hoy mi abuela es eso: una persona a la que conozco no solamente por estar cerca de ella, sino porque confía en mí como para hablar libremente de los detalles de su vida. Esa es su más profunda humanidad, la que la diferencia de aquellos de quienes huyó."



“No había más que ver lo enorme del barco para saber que aquello 
atravesaría una distancia que separaba a las personas de por vida”.

¡CALVIN,TEN CUIDADO!
EL PÁJARO RATÓN DE BIBLIOTECA NECESITA GAFAS 
Jennifer Berne
Ilustrado por  Keith Bendir
2016

"Calvin se acomodó en su rincón preferido de la biblioteca 
para leer libros de dragones.
"¡Vaya! ¡aquí dice "VAGONES", no, "DRAGONES"! 
¿Por qué está tan borroso?", se preguntó.
Calvin decidió coger otro libro que le resultara más fácil de leer.
"Aquí hay uno sobre un dinosaurio amarillo. Un momento... ¡No es un dinosaurio, es una gallina!" al darse la vuelta para dejar el libro, Calvin tropezó con una silla.
-¿Pero qué pasa en esta biblioteca?
-Puede que sean tus ojos, querido Calvin 
-dijo la señora Leomucho, la bibliotecaria."

A los estorninos les encanta reunirse para ver el mundo a vista de pájaro, pero Calvin no es como el resto de su bandada. Es fácil comprender por qué: cuando abre un libro, pierde el mundo de vista. Un día Calvin comprenderá que nada es lo que parece. Unas gafas muy guais le ayudarán a ver de nuevo con claridad, pero también lo convertirán en el único estornino con anteojos. 
Tras aguantar las burlas de sus compañeros, se adentrará en el bosque y se meterá en un grave problema. ¿Podrá este avispado pájaro utilizar sus conocimientos para salvarse? 

Es uno de esos libros que todos los lectores deberíamos tener en casa…¡porque muchos de nosotros llevamos gafas! Además, es un libro ideal para que los peques vean que llevar gafas, aunque al principio les pueda parecer algo malo, que algún niño se burle de ellos (porque por desgracia siempre va a haber algún gracioso de turno que lo haga), las gafas son molonas, y más las de Calvin. Calvin es nuestro estornino favorito, el que más que un estornino, es un ratón de bibioteca. 
Le encanta leer, pero un día en la biblioteca se da cuenta de que lee cosas extrañas, y la estupenda bibliotecaria le sugiere que se revise la vista porque posiblemente necesite gafas. Y eso hace kelvin, convirtiéndose en el primer estornino gafotas. ¡Pero qué gafas, señores! Yo quiero que las mías sean iguales de bonitas y prácticas que las de Calvin, la verdad. Pronto, los que al principio se burlaban de él, se dan cuenta de que las gafas son necesarias y muy útiles, así que deciden revisarse la vista a ver si consiguen ser tan guais como Calvin, que usó su inteligencia y lo aprendido en los libros para salir de una situación muy difícil. 
Es un libro ideal para leer con nuestros hijos cuando toca revisión con el oftalmólogo y nos dan la noticia de que hace falta ponerse gafas. Aunque nosotros las llevemos, no siempre es una noticia bien recibida por los niños por el miedo a que se burlen de ellos, sobre todo si son los primeros de la clase en llevarlas. Es bueno también para concienciar a los niños de que no es malo llevarlas, aprenden viendo cómo lo pasa Calvin a ser empáticos y, cuando algún niño de su clase lleve gafas, seguro que lo ven como algo normal y no se burlan de ellos, porque oye, si Calvin es tan guay y las lleva, ¿por qué no nosotros o los demás? 

Tomado de Elena Martínez Blanco 


CUENTOS Y LEYENDAS DE LOS MASAI
UN PUEBLO DE AFRICA ORIENTAL
ANNE W. FARAGGI
Ilustrado por Anne-Lise Boutin
2009

En el África oriental, en el gran valle del Rift, a la sombra del volcán Oldoinyo Lengai, vive un pueblo de guerreros y pastores: los masai. Las leyendas que nos cuenta este libro dan fe de la armonía en que vive este pueblo con la naturaleza y el resto de sus habitantes. 
Nos hablan de Enkai, la suprema divinidad presente en todas las cosas; de Ramat, la vaca que hablaba; de Simba, el león, rey de los animales? Dan testimonio asimismo de la difícil existencia de los masai.
Una recopilación interesante para conocer otra cultura y abrir la mente a otras costumbres y tradiciones. Un libro para ampliar horizontes y con el que se podrá disfrutar en grupo, tanto trabajándolo en el aula como compartiéndolo en familia. Son leyendas transmitidas de forma oral, de mayores a pequeños, de los sabios del poblado a los jóvenes, que explican la cultura propia de este pueblo. Las leyendas, transmitidas de mayores a pequeños, ayudan a preservar los lazos que les unen a una cultura ancestral, amenazada por los turbulentos cambios en los modelos tradicionales de convivencia y por los desequilibrios ecológicos. Proceden de un remoto pasado, pero aún siguen ayudando a los masai a afrontar su futuro.

Como botón de muestra os dejo la historia de Ramat, la vaca que hablaba a los hombres.

"Hace mucho tiempo, en la época en que el cielo la tierra se tocaban, las vacas sabían comunicarse con los hombres en el lenguaje de éstos, En aquel tiempo vivía una mujer que se llamaba Nariku OlarI. Tenía una vaca llamada Ramat que, como todas las vacas de aquellos tiempos, hablaba el lenguaje de los hombres. 

Un día, Nariku llamó a Ramat y le dijo:

—Querida Ramat, necesito un poco de tu leche.

—Toma mi leche, Nariku. Te la doy con mucho gusto —respondió Ramat.

El día siguiente, Nariku llamó a Ramat:

—Ramat, querida vaca, necesito un poco de nata.

—Toma mi leche para hacer nata, querida Nariku. Ponla a hervir, déjala reposar y la nata flotará en la superficie... —le aconsejó Ramat.

Al otro día, Nariku llamó a Ramat:

—Ramat, querida Ramat, necesito un poco de tu sangre.

—No hay nada más sencillo, mi querida Nariku. Coge una flecha bien afilada y pincha mi vena yugular. Recoge mi sangre en una calabaza y vuelve a cerrar bien la pequeña herida con un emplasto de hojas.

Así se hizo, pues Ramat siempre deseaba contentar a Nariku.

Pasaron unos días y Nariku llamó a Ramat:

—Ramat, querida Ramat, necesito que me des algo.

Ramat acudió enseguida.


—Claro que sí, querida Nariku; dime qué necesitas de mí.

—Dame un poco de tu médula espinal —le pidió Nariku.

—No me es posible darte mi médula espinal sin darte también mi vida... —repuso Ramat.

Pero Nariku insistía.

—¿Tendré que irme de tu lado para que no me mates? ¿O debo darte mi vida por amor a ti y para satisfacer todos tus caprichos? —preguntó Ramat.

Nariku no respondió y buscó un cuchillo para matar a Ramat.

Ramat escapó hacia el llano corriendo con todas sus fuerzas. Mientras corría, gritó a Nariku:

—Antes de que me vaya para siempre, voy a advertirte de tres cosas:

La primera es que a partir de ahora las vacas saben que los hombres no respetan a las criaturas de Dios y están dispuestos a sacrificarlas. Por eso, las vacas se alejarán del hombre y no volverán a hablar en su lengua. 

La segunda es que a partir de ahora las vacas no vivirán con los hombres sino fuera de las casas y los hombres tendrán que llevarlas a caminar durante todo el día lejos de los poblados para que puedan alimentarse. 

Y, por último —dijo Ramat con una voz cada vez menos audible, mientras se alejaba de la casa de Nariku—, la tercera cosa es que tendréis que ordeñarnos todos los días y ya no nos comportaremos con tanta paciencia y amor. A veces os daremos una buena patada para recordaros que somos criaturas vivas que sufren. Los hombres tendréis que aceptar estas obligaciones, al igual que nosotras asumiremos que hemos sido creadas para vivir con los hombres y que dependeremos eternamente de su vanidad. 

Desde ese día, ninguna mujer puede sacrificar una vaca. Y, también desde ese día, los hombres tienen que cuidar de su rebaño en cada momento del día y de la noche."



BAILAR EN LAS NUBES
Vanina Starkoff 
(Autora, Ilustradora)
2010


"Todas las mañanas salía de mi casa a observar las nubes. Mi sueño era bailar con ellas algún día. Mi mamá decía que me olvidase de esa idea, que solo los pájaros lograban tocarlas. 
Pero yo insistía."


Todas las mañanas coge la escalera, se sube al tejado de su casa como si de una azotea se tratase y las observa, aunque esto suponga escuchar a su mamá día tras día decirle que su sueño jamás se va a cumplir, pues tocar las nubes solamente lo pueden conseguir los pájaros.
Pero nuestra niña insiste e insiste. Y mientras sigue soñando con bailar algún día con las nubes su pueblo, sin que ella apenas se dé cuenta, comienza a crecer. Primero llega Mateo, así sin avisar:
Una noche mientras soñaba con las nubes... unos ruidos me despertaron. Era Mateo, un nuevo vecino que construía su casa bajo la mía.Más tarde Teresa, una estupenda cantante de chamamé (estilo de música y danza propios de la provincia de Corrientes, en Argentina.) 
Después Ulises, un fabricante de cometas y cada uno de ellos fue construyendo su casa sobre la de su vecino. La noche siguiente me despertaron otros ruidos. Era, Ulises un fabricante de cometas.

Construía su casa debajo de la casa de Teresa, que estaba bajo la casa de Mateo, que estaba bajo mi casa. Y por supuesto bajo la casa de Ulises. Vinieron otros vecinos y bajo estos otros y otros y otros...
Una mañana al salir de casa... las vi por primera vez frente a mí. Se movían de un lado a otro, como invitándome a bailar con ellas.


Nuestra niña vio cumplido su sueño pero a veces la propia vida es infinitamente mejor que aquello que hemos soñado.

A través del sueño de esta niña que desea bailar con las nubes, el libro reflexiona sobre la importancia del intercambio cultural y el respeto entre personas de diferentes procedencias. Sus páginas, en las que se aprecia una presencia constante del folklore latinoamericano, cuentan la historia de un pueblo que va creciendo con el paso del tiempo, con nuevos habitantes que construyen sus hogares y comparten experiencias colectivamente. 
Desde el punto de vista artístico, “Bailar en las nubes” es un álbum de estilo naïf y étnico, con ilustraciones luminosas, exóticas y rebosantes de colorido. El texto, de frases breves y descriptivas, tiene un enfoque acumulativo: con cada nuevo vecino, la comunidad se enriquece en costumbres, músicas y aromas. Mestizaje, multiculturalidad, convivencia y tolerancia son conceptos que sobrevuelan esta obra, finalista del III Premio Internacional Compostela de Álbum Ilustrado. 
Y como la niña protagonista, también da alas a los lectores para que no dejen de perseguir sus propios sueños. 



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PÁJAROS EN LA CABEZA
Joel Franz Rosell
Ilustrado por Marta Torrao
2004
PREMIO ‘LA ROSA BLANCA’ 2005, 
POR LA UNIÓN DE ESCRITORES Y ARTISTAS DE CUBA 


"El rey ya era muy viejo. Se le notaba mucho en la barba blanca y en los ojos, tan cansados que no veía un dragón a tres pasos. Pero era un rey bueno, el mejor que había tenido aquel reino 
en toda su historia.
El reino era pequeño y no demasiado rico, así que sólo había tres ministros: el Ministro de Defensa, que era coronel; el Ministro de Economía, que era muy inteligente; y el Ministro de Todo lo Demás, que era muy emprendedor.
El rey daba audiencia a sus ministros todas las tardes. Se sentaba en su trono de maderas preciosas, con asiento de terciopelo y clavos de oro, y los ministros le presentaban, en bandeja de plata, leyes, pedidos y propuestas.
El rey escuchaba atentamente a sus ministros, pero no contestaba nada. Y no porque estuviera sordo ni porque tuviera problemas de voz, sino porque le gustaba tomarse su tiempo. 
Siempre acababa diciendo:

–Bien. Mañana decidiremos...

Y mandaba que lo dejaran solo.

Detrás del trono había una cortina; tras la cortina, una puerta y detrás de la puerta, una terraza. En la terraza había otro trono, más pequeño que el del salón y no de madera, terciopelo y oro, sino de cañas y paja. En la terraza siempre daba el sol y el rey prefería tener un asiento fresco.
Aquel trono de cañas y paja, tan parecido a un nido, también gustaba mucho a los pájaros. Y cada tarde, cuando el rey se sentaba allí después de recibir a sus ministros, los pájaros venían a hacerle compañía y le cantaban canciones, comían alpiste en su mano o jugueteaban con su barba.
Cuando el rey se iba a dormir, tenía la cabeza llena de trinos y aleteos. Y al día siguiente, cuando los ministros venían a buscar respuesta a sus problemas, el rey les daba soluciones
 llenas de sentido, bondad y justicia.

El sueño de los ministros era menos apacible que el del rey..."

Así era el dia a dia de este pequeño reino en el que el Rey atendía todas las propuestas que le formulaban y las reflexionaba después en su trono, en compañía de los pájaros que le cantaban, anidaban en su cabeza y le ayudaban a tomar decisiones justas y juiciosas. Pero los tres ministros habían sucumbido a la codicia y querían a toda costa conseguir sus malvados propósitos. Así que decidieron tramar un plan para quitarle al rey los pájaros de la cabeza. 

“Pájaros en la cabeza” es una deliciosa parábola sobre la ambición y el poder. Una historia tierna y divertida, al tiempo que irónica y de denuncia. Estamos ante una reflexión sobre la justicia y, sobre todo, cómo hasta los seres a primera vista más insignificantes pueden alzar su voz y cambiar así el transcurso de la historia. 
 Las ilustraciones de Marta Torrão, en las que se combina el collage, el lápiz y la pintura acrílica, son de una gran expresividad, en consonancia con la sencillez y la poética del texto. 

13 años han pasado desde que este rey, y sus pájaros en la cabeza, empezaron a "volar" por todo el mundo. Como botón de muestra aquí tenéis la portada de la edición coreana. Hay libros que permanecen y libros que, aunque no desaparecen, son condenados a la descatalogación por parte de las editoriales. "Nuestro rey y sus pájaros" han sido víctimas de este olvido editorial. El autor se queja de la tirania de los departamentos de marketing de las grandes editoriales que condenan al olvido obras que han rendido, y han rendido bien. Ya no se trata de reeditar o no sino descatalogarlas, condenándolas así al olvido. 
Os dejo un enlace a la reflexión del autor en relación a esto. Creo que es interesante ya que pone de manifiesto lo que tras la cara amable y grata de un albúm infantil, o de un libro, esconden las editoriales. 












LOS VECINOS DE LA C/ QUIÉNSABE
Cristina Zafra
2011

"Junto a mi casa, existía una vieja casona donde se decía que vivían fantasmas. Un buen día, de repente, escuché cómo llegaban unos monstruos, con unos brazos enormes y los dientes mohosos, que armaron un horripilante alboroto. En un santiamén, ¡se comieron la vieja casona con fantasmas incluidos! Y junto a mi casa solo quedó un solar vacío al que a veces llevo a pasear a Patuco. Pero ayer, después del cole, fui al solar a dar una vuelta con Patuco y me pasó una cosa increíble..."

La niña se queda observando el edificio y no se da cuenta que está en medio de la calle y una furgoneta está a punto de atropellarla! Aquí se habría acabado la historia si no fuera porque los nuevos vecinos siempre están dispuestos a ayudar a quienes lo necesitan. La niña es subida hacia arriba por el vecino del 1a, el señor Pägueiras, que en vez de manos tiene paraguas! La niña queda de lo más sorprendida: que cosas más divertidas deben hacerse con unas paraguas-manos! 

El señor Pägueiras, reconoce que no está mal tener paraguas en lugar de manos, pero que tiene un problema terrible y espantoso: "Cuando me pica la espalda y no me puedo rascar!".

Por suerte, la señora Salmmin, del 2a, siempre le ayuda cuando tiene picor, pues ella tiene más de mil manos! Pero ella también tiene un de problema: imagínate para cortar las más de cinco mil uñas que tiene! Por suerte, las hermanas Rosseti, del 2o 1a, le pueden hacer la manicura en un momento, pues tienen tijeras en lugar de piernas. Pero, está claro; esto también tiene sus inconvenientes: "que cuando duermen desgarran las sábanas"... cada noche el mismo! Por suerte, el señor Trasés, del 2o 2a, es medio hombre medio máquina de coser, un gran sastre que arregla todas las sábanas en un cerrar y abrir de ojos. Pero su piso tiene poca luz y cuando se hace oscuro no se ve y lo cose todo a la inversa. Por suerte, la señora Tomebba, le puede ayudar, pues es medio mujer medio lámpara. Es una mujer muy luminosa, pero como todos, tiene un problema terrible y espantoso: "...empieza a ponerse incandescente, le sale humo de la cabeza....".

Por suerte, la chica del 3o 3a, la Torvindela, tiene un ventilador a la cabeza y la enfría en un momento. Pero, está claro, "con tanto aire siempre está resfriada, la pobre!"  "Y cómo se lo hace...?" se pregunta la niña. 

Resulta que todavía no hay nadie que la pueda ayudar. Pero aquella misma noche harán una reunión de vecinos para ver como pueden arreglar su problema. La niña vuelve a casa y se pasa toda la noche pensando qué puede hacer ella para ayudar a los nuevo vecinos, hasta que encuentra la solución! Por la mañana corre a hablar con el señor Pägueiras, pero al llegar.......

Bueno, no desvelaremos el final de esta historia que nos enseña mucho. Nos enseña que todos somos diferentes, todos tenemos virtudes y también alguna carencia, todos tenemos algo especial que podemos usar para ayudar a los otros y todos necesitamos ayuda alguna vez. Las ilustraciones  atrapan y los personajes, tan extraños y divertidos, nos acompañarán hasta el final.

Una historia de solidaridad y convivencia.


LOS PECES NO CIERRAN LOS OJOS
Erri de Luca
2012

«Nacer y crecer en Nápoles agota el destino: vaya uno donde vaya, ya lo ha recibido como dote, mitad lastre, mitad salvoconducto.»



De todas las reseñas que he leido de este libro la que publicó El Cultural, bajo la firma de Rafael Narbona, es, creo, la que mejor describe el espíritu de esta ficción literaria de Erri de Luca. Con ella os dejo. 

"Erri rescata un remoto verano en Napolés, reviviendo las experiencias que desembocarán en su yo adulto. Su padre sólo es una figura lejana que busca la prosperidad en Estados Unidos, huyendo de la pobreza de una Italia destruida por los bombardeos aliados y la dictadura fascista. Su madre es una mujer que ama su tierra y no puede olvidar los horrores de la guerra. Erri es un niño serio, introvertido, meditabundo, enamorado de la poesía y de los placeres sencillos, como pescar, pasear y contemplar a una chica entre la espuma del mar. Sus ojos han descubierto un sentimiento incipiente que se asemeja al amor, pero el cuerpo aún no experimenta la urgencia de fundirse en otra carne y ser dos, sin renunciar a su singularidad. 
Erri no recuerda el nombre de la chica que le besó, pidiéndole que bajara los párpados y no imitara a los peces, con los ojos siempre abiertos. 

 Si un poeta afirma que escala el cielo, no miente. La poesía es la genuina fuente de la verdad. El poeta no tiene otro oficio que vagabundear y, en el caso de Erri, escribir sólo es una forma de ser invisible, algo que anhela en sus momentos de inseguridad. Si el alpinismo es “un acto de fe física”, la poesía es un acto de fe en el poder de las palabras para apropiarse del mundo y abrirse a todos los significados. El poeta es un visionario. Tal vez eso explique el fracaso de Erri con las matemáticas, la asignatura pendiente que le acompañará durante todo el verano. Las matemáticas no se basan en metáforas, sino en certezas. En cambio, la poesía se alimenta de divagaciones. 

El amor no comparecerá sin su carga de aflicción. Erri recibirá una terrible paliza por culpa de los celos de otros muchachos. Con una brecha en la frente y los ojos transfigurados en carne violeta y tumefacta, renunciará a denunciar a los agresores. La delación y la venganza le parecen inaceptables. Al igual que Don Quijote, considera que el destino del hombre honesto es ser apaleado, humillado, rechazado, menospre- ciado. Nada de eso le resta dignidad, pues la grandeza de un hombre se mide por su capacidad de no responder al odio con odio, sino con fraternidad y afán de superación. Los peces no cierran los ojos es el fulgor de la poesía en su vertiente ética, doblemente comprometida con la verdad y la belleza. Erri De Luca nos recuerda que la poesía es decir adiós sin temor a nuestra inevitable -y tal vez necesaria- finitud. "

El libro está plagado de frases y párrafos que, con tan solo unas pocas palabras, son de una profundidad asombrosa. Juzgad vosotros mismos. 

¿Cómo describir el rencor de la guerra? 

"Aquel odio que añadía vinagre a las lágrimas" 

¿Cómo describir la escritura en pluma sin papel secante? 

"Bajo el aliento ponderado, las letras temblaban relucientes, como lo hacen las lágrimas y las brasas". 

¿Cómo describir esas frases de los libros que se clavan 
en la retina y la memoria? 

¿Cómo describir el efecto de los libros? 

"Son la más potente contradicción de los barrotes, los libros. Al prisionero tumbado en el catre le abrían de par en par el techo". 

¿Y el amor? ¿Cómo describir el amor? 

" se parece a una marejada de ábrego, revuelve el mar por encima y por debajo lo remueve."

Alguien, en alguna de las reseñas que he leido, lo ha descrito como una suerte de "verano azul" pero mas profundo y transcendental. 
Por lo visto, y por lo leido, creo que no hay que perderse este libro. 

DIAS DE MENTA Y CANELA
Carmen Santos
2009

“Creo que los españoles somos reacios a recordar que no hace tanto años, éramos nosotros los que debíamos emigrar para poder salir adelante. Es como si ahora que vivimos bien, consumimos como si nos hubiéramos vuelto locos y nos hemos convertido en receptores de inmigrantes, nos diera vergüenza recordar que España siempre fue un país del que la gente emigraba a América, o a la Europa rica en los años sesenta, para poder comer de caliente”
Asi se manifestaba la autora en una entrevista a propósito de este libro en el que nos cuenta la historia de Clara Rosell y de Hector Laborda. Clara Rosell es una valenciana felizmente casada con Emilio (un abogado ya algo fondón, que fuera en el pasado novio de su hermana Anita) y madre de dos hijos (tipo Zipi y Zape), decide volver a trabajar incorporándose a la redacción de un periódico sin tener experiencia alguna en la materia, lo que le crea grandes inseguridades.

Una noticia en internet atrae su atención: la muerte de un emigrante español, Héctor Laborda, en la localidad de Düsseldorf, ciudad alemana en el que, junto con su familia, nuestra protagonista pasara sus años de emigrante. La imagen de este español, viejo, sólo, y rodeado de curiosos recuerdos de otra época, como una botella de Fundador y una raída Biblia abierta por un durísimo salmo, y sus propios recuerdos de niña emigrante, será lo que le haga intuir que detrás de todo ello puede haber una buena historia.
Y la hay. 
Animada por su esposo, convence a su jefe y viaja a Düsseldorf acompañada de Héctor, un empresario zaragozano, hijo del fallecido, y hasta el que le ha llevado el inicio de su investigación. No es ajeno al interés de Clara el hecho de haber vivido parte de su infancia precisamente en Düsseldorf, junto a su familia. Su padre también emigró en busca de sustento y un mejor futuro para los suyos.

En Düsseldorf conoceremos a un curioso y viejo jesuita, Antonio Vargas, amigo del fallecido y a Elke, la mujer por la que Héctor (padre) renunció a su esposa y a su hijo. Gracias a ellos nuestra protagonista podrá ir formando el puzzle de la vida del difunto Héctor.

Gracias a ellos conocerán parte de los misterios que envolvieron la vida de Héctor y deberán averiguar por su cuenta las restantes piezas. Finalmente, la intriga se resuelve; Clara y su acompañante reconstruyen los terribles sucesos que golpearon a Héctor y que le llevaron a una vida de desolación y a la muerte en la más absoluta soledad.

Claro que los investigadores aficionados tendrán tiempo para enredarse en un complejo juego que parte del coqueteo y continua con la pasión enfebrecida de quienes tratan de anteponer su deber de fidelidad a sus deseos. Habrá que leer el libro para saber que pasa al final entre ellos. 

"Carmen Santos logra trasladarnos la angustia de esa vida alejada de la patria, que embalsama el recuerdo de sus costumbres y rectos principios junto con buenas dosis de distorsión para defenderse de un modo de vida extranjero, olvidando que el mundo sigue girando, incluso para aquella España aislada y monolítica en apariencia. Una vida en la que los tópicos (el sol, el autogiro, el submarino, el éxito de Massiel en Eurovisión) son muestras del genio hispano y en la que aquello en lo que no se despunta se atribuye a la envidia, al complot extranjero. 
Es el drama de la emigración uno de los ejes vertebradores de Días de menta y canela asomándonos a una parte de nuestra historia que no parece haber tenido mucho eco en el cine o en la Literatura, ni tan siquiera en estudios académicos. Una etapa que según la autora, se olvida por vergüenza, por no recordar que en aquella época muchos españoles tuvieron que salir fuera de su país, con pobres maletas de cartón, para ganar el pan que no podían lograr en su país. Y con sus remesas contribuyeron también al desarrollo de una España que ya apenas reconocerían a su regreso. 

Huyeron del hambre y la penuria pero volvieron (los que lo hicieron) a una España que se parecía más (salvo en lo político) a Alemania o a Suiza que lo que habrían podido imaginar; a una España en la que los pueblos de pescadores se habían convertido en paraísos para el turismo y donde las descocadas extranjeras podían exhibirse igual de frescas que en sus países sin que las autoridades lo impidieran. Condenados, por tanto a ser ya extranjeros en cualquier lugar del mundo. Pero quizá el motivo de este olvido sea también el de no mirar de frente el mismo drama que hoy se vive en nuestras calles, el de los emigrantes que aquí vienen con la misma intención que la de aquellos que se fueron. Y no basta afirmar, como hace el padre de Clara en un pasaje de la novela, esa idea de que “los de ahora vienen sin papeles”, pues la motivación que les mueve es la misma y frente a ella no hay traba burocrática que se interponga. Y Días de canela y menta también nos abre a la reflexión sobre los motivos para la falta de integración. 
Pensemos en por qué nos parece tan divertida la escena en la que Massiel se impone a Cliff Richard o en el rechazo que los cuadraos -perdón, los alemanes- inspiran en el padre de Clara, el escondido desprecio mezclado con cierto complejo de inferioridad; y sin embargo, cómo exigimos que otros adopten nuestras constumbres y renuncien a las suyas. No es fácil hallar un término medio, quizá no lo haya, pero comprender la razón del otro es un paso y empatizar con nuestros compatriotas emigrados de aquella época es un buen comienzo"
Tomado de alguna parte de la que he perdido referencia. 
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