sábado, 8 de julio de 2017

8 DE JULIO


NO ENCUENTRO MI CARA EN EL ESPEJO
Fulgencio Argüelles
2014


"El día de la muerte del cura Lubencio el cielo se puso rebelde y se alborotaron las nubes sobre las peñas más altas y un aguacero que parecía llegado del otro mundo cayó sobre el pueblo como una afrenta y convirtió los caminos en torrenteras de fango, desbarató los ánimos de las hortensias, precipitó las gestaciones y anticipó los partos, reventó los muros del cementerio y dejó en el aire el olor del tuétano de los muertos y el olor de la sangre de los partos prematuros, y también dejó en el aire, aquella tormenta que nadie había previsto, el olor de la tierra que nunca recibe la luz del sol"


María Casta y su hijo adolescente Edipio se defienden del azote de una tormenta inclemente que se produce el mismo día en que muere el anciano cura Lubencio. Varios acontecimientos, como la llegada del nuevo cura, la aparición del primer armario con luna o el anuncio del comienzo de la Guerra Civil, determinan la vida del pequeño pueblo minero de Peñafonte, aislado del mundo y ahogado por la humedad de una lluvia incesante.

Pero no estamos ante una novela más sobre la contienda, porque los sucesos bélicos llegan al lugar como con sordina, a pesar del destrozo de una bomba y de que algunos vecinos regresen del frente heridos o mutilados. Lo que interesaba al autor era el dibujo de los personajes y una acción sostenida por pequeñas anécdotas: el fallecimiento del párroco y su inmediata sustitución por otro más joven; el enigma del adolescente Edipio, cuya madre, María Casta, se niega a revelar la identidad del padre; la desgracia de Felicitas, enloquecida por la desaparición de su primo Juan Jacobo; el empeño de Digna Emerita por conseguir un armario especial; La devoción sindicalista de Lucio Pelayo; la atracción de Edipio por Irmina; las discusiones ideológicas entre el párroco Carmelo Pantaleón y el maestro Conrado, agnóstico y buen polemista; la iniciación sexual de Edipio y la reacción de Zulema...

Estas y otras pequeñas historias van alternando en capítulos diferentes, mientras las escasas noticias que llegan del exterior apuntan a la tensión creciente entre el gobierno y los militares. Nada cabe objetar a la cuidadosa composición del relato, que no deja cabos sueltos y ahonda, a menudo con acierto, en los pensamientos y sensaciones de los personajes (hay que recordar los conflictos internos del párroco, de María Casta, de Zulema), además de atender en cada momento y con detenimiento, utilizando un léxico en el que no faltan algunos asturianismos (antojana, llábana), a los caracteres del lluvioso paisaje por donde se mueven.

En una entrevista, ante la pregunta de si era una novela mas sobre la guerra civil, el autor contesta:

"La presencia constante de guerras en el mundo en cualquier época de la historia lo evidencia. En esta novela la guerra está al fondo del escenario. Se va hacia ella o se vuelve de ella. El que vuelve de la guerra ya es una persona cambiada, diferente. Pero la guerra es un pretexto argumental para hablar de la intransigencia, del fanatismo, para explicar que cualquiera pude ser lo que otro semejante es, que la verdad absoluta no existe porque quienes la nombran, la defienden o la buscan son seres humanos que dudan, que no escuchan, que se equivocan. Nunca nada es lo que parece."

Añade, también que todas sus novelas se sustentan en la tradición oral y en este punto explica lo del armario de luna así.


"El primer armario con luna que llega al pueblo (acontecimiento basado en esa tradición oral de la que hablo) supone un cambio, una mejora, una ayuda, pero también acarrea vanidades y envidias, y por lo tanto desastres, como en cualquier paso o escalón del denominado progreso humano. Avanzamos a trompicones y en cada avance alguien es feliz y alguien es desgraciado. Es como si el mundo buscara siempre compensaciones. El espejo es como la luna, algo hermoso e inalcanzable, pero no siempre refleja lo que esperamos que refleje, incluso del fondo del armario puede surgir una mariposa negra cuya sombra es capaz de ensombrecer el mundo, o al menos así lo interpretan algunos, porque todo es interpretación."
Me gustaría destacar de esa entrevista esta pregunta y su respuesta. 

¿Realmente es la vida (como dice en su novela) una carta que llega tarde desde muy lejos?
Casi siempre llegamos tarde, aprendemos a vivir y a valorar lo importante cuando apenas nos queda tiempo. El aprendizaje es demasiado largo. Pero también juega un papel importante el azar. El azar es quien gobierna y, a veces, ni siquiera nos envía las cartas o hace que se pierdan en el camino.


Peñafonte, lugar imaginario de la Asturias ancestral aparece en su primera novela "Letanias de lluvia", 1992. 

"Bajo cada uno de los tejados de Peñafonte, una aldea minera de la montaña asturiana, hay vidas de personajes sobre los que llueve. Sólo el amor es capaz de llenar los espacios y alargar la vida. Las escenas amorosas se van esparciendo por la narración con efectismo y asombrosa delicadeza."

Un buen libro para disfrutar este verano. 

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viernes, 7 de julio de 2017

7 DE JULIO


TRES ABUELAS Y UN COCINERO MUERTO
MINNA LINDGREN
2015


"Cada mañana al despertarse Siíri Kettunen descubría que aún no había muerto. Entonces se levantaba, se lavaba, se vestía y tomaba algo para desayunar. Iba despacio, pues lo que es tiempo tenía de sobra. Leía el periódico con detenimiento, escuchaba los programas matutinos de la radio y de ese modo sentía que seguía perteneciendo a este mundo. A eso de las once solía ir de paseo en tranvía, pero aquel día no tenía fuerzas."



Siiri, Irma y Anna-Liisa son tres viudas de noventa años residentes en El Bosque del Crepúsculo, un centro privado de apartamentos para la tercera edad de Helsinki. Más que un nidito acogedor para las personas mayores, la residencia resulta un lugar siniestro en el que los ancianos se ven privados de su identidad, rodeados todos los días por enfermeros vagos e inexpertos, y obligados a hacer gimnasia, a asistir a conferencias y a tomar un gran cantidad de medicamentos prescritos por médicos a los que apenas han visto.

Parece que para las tres amigas los días ya solo traerán partidas de cartas, viajes en tranvía y asistencia a funerales. Pero en la residencia se empiezan a producir unos misteriosos asesinatos... y quizá nadie había contado con la curiosidad y el tiempo libre de unas inocentes ancianitas. 

Todo comienza con la noticia de la  misteriosa muerte del joven y simpático cocinero. Los residentes se ven sorprendidos por su juventud. Les parece no sólo una pena, sino casi insultante que haya podido morir alguien tan joven, y deciden ir de excursión a su funeral. Con este punto de partida comenzarán a fijarse en el entorno en el que viven y a escuchar rumores que les harán sospechar de cada cuidadora y de cada pastilla que les dan...y sobre todo de un ala del hospital del que nadie parece volver y al que enviarán a una de estas tres mujeres. 
 Las tres ancianas, que son las reinas del lugar, no ven clara la muerte del cocinero. Hay cosas que no encajan. Además otros sucesos como residentes desaparecidos, sospechosos traslados al ala de dementes sin mediar motivo, nuevas pastillas de colores, un extraño incendio.....contribuyen a sembrar la duda y la sospecha de que algo raro  está ocurriendo en "El bosque del crepúsculo". 

Nuestras ancianitas se ponen manos a la obra para resolver el misterio que envuelve a la longeva residencia. 
Las revelaciones a las que llegarán los personajes de esta novela no sólo serán detectivescas, sino que nos hablarán de la amistad y el amor en edades en las que muchos creemos que la vida ya ha terminado, cuando no es así ,de la soledad y la vejez, de ese cambio inexorable que se da por fuera, pero no necesariamente por dentro; y de la muerte como una compañera vital.





“—(…) Nosotros los mayores no nos morimos por nada, aunque queramos. A veces, en la residencia hablamos sobre cómo ustedes, los médicos, no parecen comprender que la muerte es algo natural. La vida acaba con la muerte, no tiene sentido ofrecerle a alguien de mi edad más tiempo y prohibirme mientras el azúcar en el café. No es culpa de la medicina el que la gente muera por fin de vieja.

El médico se giró y la miró sorprendido.

—Pero usted es una persona vivaz, con buena salud, ¿por qué habría de morir? La Directrices de Salud Actuales…

—Porque todo el mundo ha de morirse. (…) Algún día también usted morirá. Y espero que entonces tenga suficiente edad para saber lo que es la muerte y no luche contra ella”.

Comedia, humor negro, ternura, momentos nostálgicos, duros a veces, y tristes también. Una buena mezcla para pasar un buen rato leyendo este libro que forma parte de un trilogia. La segunda parte ... "Tres abuelas y un joyero de ida y vuelta". La tercera está por salir. 





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6 DE JUNIO


LA TIGRESA Y EL ACRÓBATA
Susanna Tamaro
2017

"Tigrita no es ni el tigre de Sandokán ni Shere Khan, las brumas vaporosas de los Trópicos le son ajenas, así como la languidez indolente que evocan tales climas."



"La tigresa y el acróbata" narra la vida de una tigresa siberiana desde que nace y pierde a su madre precipitadamente, hasta que forja una inusual amistad con un chamán que le enseña a escuchar a su corazón. En su búsqueda de su propio yo se encuentra con un joven aprendiz de acróbata que le expondrá a otros dilemas. Es una alegoría moral tan sencilla como elegante, con una prosa clara.


"—¿Y yo?
—¿Qué pasa contigo?
—¿Por qué no soy capaz de vivir como los demás tigres?
—Tampoco yo soy capaz de vivir como los demás hombres.
—¿Por qué?
—A veces pasa: nace alguien que no quiere recorrer el camino que otros trazaron para él."


De pequeña vivía a salvo con su madre y su hermano, aprendiendo de ellos hasta que la taiga dictaminó que ya era lo suficientemente adulta como para defenderse sola. Pero se equivocaban. La Tigresa no es como un tigre cualquiera y no quiere llevar la vida de los demás, ella quiere seguir un camino diferente y tiene voluntad suficiente como para seguir sus sueños, la lleven donde la lleven. 
Incluso si eso significa cruzarse en el camino del hombre.


- Es mejor que el tigre y el hombre no se encuentren nunca.
- ¿Porque quiere comérselos?
- No, el hombre mata solo por matar.


Al primero que conocerá será a un chamán, un hombre capaz de comunicarse con los tigres y del que aprenderá las lecciones más valiosas de la vida. Cómo iba ella a pensar que existirían hombres buenos... pero en la taiga la tranquilidad siempre es pasajera.


La autora pone en valor conceptos como la libertad o la esperanza. Su tigresa no sigue los pasos que le fueron marcados y reflexiona sobre su propia naturaleza



"Por el camino, al ver mariposas revolotear a su alrededor, 
la Tigresa sintió el impulso de correr tras ellas, 
como hacía de pequeña.
- ¿Y por qué no lo haces?, la animó el Hombre 
leyendo el pensamiento.
- Ya no tengo edad - respondió ella, avergonzada.
- La inocencia no tiene edad - replicó el Hombre."


El libro está ilustrado con unas imágenes preciosas y algunos de los personajes que va conociendo a lo largo de su viaje. Tenemos al chamán, al pequeño acróbata, al Hombre de Trapo... incluso diría que la taiga juega un papel como personaje, siendo siempre el hogar que la Tigresa añora y ansía recuperar. 



En sus páginas hay ternura, amor, tragedia, valentía, soledad, superación. Susana Tamaro no se deja ni un palo por tocar, es un viaje que Tigresa y lector emprenden  mano a mano y que en algún punto del trayecto te ayuda a reencontrarte con todo lo que dabas por perdido, como la inocencia de la infancia.Toda una delicia de libro que se disfruta con los ojos y se degusta con el corazón.






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miércoles, 5 de julio de 2017

5 DE JUNIO


VEINTIÚN ELEFANTES EN EL PUENTE DE BROOKLYN
April Jones Prince
Ilustrado por François Roca
2007


En este magnífico álbum ilustrado la autora, April Jones Prince, y el ilustrador, François Roca, nos traen una historia real, aunque con algunos toques de magia propia. Una historia asombrosa pero basada en hechos reales, los que ocurrieron una tarde neoyorquina del mes de mayo de 1884, justo cuando las interminables obras del puente de Brooklyn habían cesado. Segun las crónicas de la época, un fatal accidente hizo que los habitantes de la ciudad no quisieran cruzar el puente por un fuerte miedo a que no aguantara el peso.
Fue entonces cuando un prestigioso director de circo, Phineas T. Barum llevó a 21 de sus elefantes para que cruzaran el puente ante los ojos atónitos de los ciudadanos y comprobar así su aguante. Tanto autora como ilustrador han recreado en este libro esta mítica historia, consiguiendo a través de sus páginas transportarnos al Nueva York de finales del siglo XIX, para hacernos cruzar el puente de Brooklyn junto a estos majestuosos elefantes.

Al final del libro la autora relata cómo fue su investigación Además proporciona algunas direcciones en internet donde curiosear y que están relacionadas con su búsqueda.

Podemos clasificarlo como  cuento informativo sobre un hecho histórico. Curiosidades que a través de un texto claro y sencillo y unas magníficas ilustraciones acercan al lector a épocas y momentos interesantes, aunque no aparezcan en los libros de texto. 




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4 DE JULIO


LA SORPRESA DE LA NOCHE
Joan Manuel Gisbert
Ilustrado por Gerardo Domínguez
2017

"Una paloma mensajera llegó cierta tarde al bosque 
de los Cien Caminos.
Vio a la ardilla en una encina y le preguntó:
—¿Sabes dónde duermen el búho y la lechuza?
—Sí. Pero no se les debe molestar hasta 
que haya oscurecido.
—No puedo esperar tanto. Les traigo una noticia."



Una emisaria de la Academia de la Noche trae buenas nuevas al bosque de los Cien Caminos. El búho y la lechuza han sido admitidos para llevar a cabo su sueño, una operación secreta que repercutirá en beneficio de todos los amigos que se esconden entre la maleza. Llevaban mucho esperando esta oportunidad, y están dispuestos a aprovecharla a fondo. 
Muchos otros animales también hubiesen deseado ir, porque la Academia es un lugar excepcional, majestuoso y bellísimo, lleno de materiales, espacios y posibilidades para llevar a cabo los más atractivos proyectos artísticos, descubrimientos científicos y sorprendentes inventos y aparatos. Rápidamente emprenden el camino, bien protegidos para el viaje, jaleados por todos los animales. 
El búho y la lechuza se proponen aprovechar a fondo su estancia allí para crear algo que aumente el embrujo y la belleza de las noches .Durante su estancia moldearán una nueva maravilla que cambiará para siempre la noche, una emoción incontenible narrada con las palabras precisas para atrapar al lector, e ilustrada de forma sensible y poética con una colección de imágenes inolvidables.

Excelentes ilustraciones para una historia que con el recurso de la humanización de los animales nos da una lección de solidaridad y servicio a los demás. 
















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lunes, 3 de julio de 2017

3 DE JULIO


FIRMIN
Sam Savage
2006

"Me río para no llorar - otra cosa que, claro está, tampoco puedo hacer -. Ni reír tampoco, ya que estamos, salvo dentro de la cabeza, donde hace más daño que las propias lágrimas."


Por las circunstancias que luego conoceréis podría decirse que Firmin acaba siendo una persona encerrada en el cuerpo de una simple rata. Todo comienza cuando una rata busca cogijo en una librería para parir a su parentela. Entre su abundante prole pronto se destaca Firmin, el más pequeño y débil eslabón de toda la camada. A punto de morir de hambre al ser incapaz de luchar contra sus hermanos por la leche de su madre, acaba por sobrevivir alimentándose de la celulosa que extrae del papel de libros. Con el tiempo descubrirá que ha aprendido a leer por lo que los libros dejan de convertirse en alimento físico para pasar a ser su ventana al mundo y su referencia espiritual. 
Cuando sus hermanos acaban por abandonar la librería para labrarse el futuro en los alrededores de la plaza Scollay de Boston, Firmin queda como rata soberana de la vieja tienda de libros del excéntrico Norman Shine. Tanto lee la pequeña rata que acaba por convertirse en un ser humano, con sus complejidades morales y psicológicas. Su cuerpo sigue, sin embargo, apresado en la fisonomía de una rata lo que le lleva a evitar con espanto los espejos y reflejos que le recuerdan su triste realidad, mientras sueña con hermosas mujeres desnudas -que conoce gracias a las sesiones nocturnas de un cine al que llaman la “casa de los picores”- y, fundamentalmente, con Ginger Rogers de quien se enamora perdidamente gracias a las proyecciones que contempla extasiado mientras rebusca comida en el suelo del patio de butacas.
Esta locura le lleva al convencimiento de que Norman, el librero, acabará por aceptar su presencia como la de un igual, un colega literario. La realidad se impone dramáticamente cuando el librero descubre a la rata y casi logra matarla con un veneno. 
Pero no es éste el final de Firmin. Como un humano, logra rehacer su maltrecha estima y es “adoptada” por un escritor de poco éxito que malvive con la venta ambulante de sus obras y que reside en el mismo edificio donde se ubica la librería. Jerry acepta a la rata como tal, y apenas se sorprende de que lea. Ambos son parias de una sociedad que no les acepta y la victoria de Firmin es pírrica: finalmente no se sabe a ciencia cierta quién cuida de quién, ha entrado en el mundo de los humanos por la puerta falsa. 

Entre tanto, la política urbanística de Boston lleva al saneamiento de la degradada plaza Scollay, paisaje vital de Firmin y de los personajes que le rodean. Su vida se precipita, como el final de un libro, inexorablemente. Ni siquiera el milagro de una rata lectora sirve para evitar la última hora; al contrario, a diferencia que el resto de ratas, Firmin sufre la conciencia de su propio fin, muere, por tanto, con sufrimiento exclusivamente humano. 

Savage emplea a Firmin con muy diversos fines. De una parte, le permite comentar libros y autores (son curiosas las relaciones que establece entre algunos libros y el gusto que sus páginas dejan en Firmin) lo que hará las delicias de quienes disfrutan compartiendo opiniones sobre lecturas comunes o aprendiendo nuevos nombres. De otra parte, Firmin, esa rata que no pertenece al mundo de las ratas, pero tampoco al de los hombres, que vive, por tanto, en un terreno propio pero incierto, simboliza esa extrañeza que, en algún momento, todo buen lector ha sentido. 

Su autor, Sam Savage, se estrena a una edad ya madura, en el mundo editorial. Escrita sin pretensiones y con el fin de disfrutar durante el proceso, Firmin es el resultado del amor de su creador por la lectura, los libros y las librerías y su deseo de compartir ese acervo con sus lectores que, cual ratas lectoras, se identificarán con el idealismo de su protagonista y sus contradicciones, nuestras contradicciones.

Tomado de "Confieso  que he leido"

Se trata de una historia sobre la soledad. Sobre cómo se siente una persona que es diferente y que no encaja en ningún sitio.Es un relato melancólico, sobre la vida que pasa y la posición que ocupamos en ella. A veces da igual lo que queramos ser,o que intentemos serlo con todas nuestras fuerzas. A veces, no conseguimos encontrar ese lugar. Porque las circunstancias nos dirigen y nos posicionan. Y si en este mundo eres una rata, aunque tus acciones, tus sentimientos y todo tú clame por lo contrario, el mundo probablemente te verá siempre como una rata.
.

– “….Había llegado la hora de irse. Jerry solía afirmar que quien no siente el deseo de volver a vivir la vida es porque la ha desperdiciado. No lo sé. Ni siquiera a mí, que me considero afortunado por haber vivido la vida que he vivido, me apetece repetir la suerte…”.



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domingo, 2 de julio de 2017

2 DE JULIO


TU ROSTRO SERÁ EL ÚLTIMO
Joao Ricardo Pedro
2013

«Una cosa parecía segura: el 25 de abril de 1974, cuando aún faltaba un buen rato para las siete de la mañana, Celestino se ciñó la cartuchera a la cintura, se puso la Browning en bandolera, comprobó la petaca con el tabaco y el papel, se dejó el reloj colgado de un clavo que también sujetaba un calendario y salió por la puerta. El cielo empezaba a clarear. O tal vez ni siquiera había empezado a clarear. Además de las sopas de café con leche, Celestino se pimpló, como si nada, dos tragos de aguardiente. El primero, para la acidez. El segundo, para los pensamientos obsesivos, que él, tal como todos sus rasgos fisionómicos sugerían, era un hombre dado a prolongadas melancolías.» 

Así arranca esta singular novela, este retrato íntimo del siglo xx en Portugal, con la que un parado portugués ganó el premio Leya 2011 y recibió las críticas más entusiastas. Con la Revolución de los Claveles de 1974 como punto de partida el relato se teje a través de tres generaciones de una misma familia: el doctor Augusto Mendes; su hijo, Antonio; y su nieto, Duarte. 
Durante el golpe de estado de 1974  en una pequeña aldea un grupo de hombres está reunido en casa del doctor Augusto Mendes hablando de la situación política del país. Una mujer irrumpe en la reunión, alarmada por la desaparición de su vecino, Celestino. El grupo parte en su búsqueda y encuentra su cadáver en un descampado, acribillado a balazos. Esta muerte hará que los recuerdos afloren en el doctor Mendes y se remonten a cuarenta años atrás, con la llegada a la aldea de Celestino, siendo un muchacho famélico, sin equipaje y sin ojo. Aquí se inicia la presentación de una serie de personajes, todos interrelacionados entre sí, desde Celestino, ese hombre con el que arranca la novela y que un día siendo muy joven apareció en el pueblo con un pañuelo tapándole el ojo, o mejor dicho una herida que le había arrancado dicho ojo y decidió quedarse allí.
O Policarpo, el amigo de Augusto, el que le vendió las tierras en las que se instaló, para partir a recorrer el mundo entero (Portugal, un pueblo de emigrantes) y anualmente mandaba una larga carta dando cuenta de sus aventuras.
O el barbero Alcino al que le tiemblan las manos hasta que coge las tijeras para cortar el pelo. O la profesora de canto, o la mujer a la que le falta una pierna y que pinta un cuadro de Brueguel.
Y por supuesto Duarte, el gran protagonista de la novela, un joven que ya tocaba el piano aún antes de saber hacerlo, pero que misteriosamente lo abandonó sin dar explicaciones.
Y así hasta casi treinta personajes.


«A quien había nacido entre cabras y retamas,habituada a tejer la historia de sus días por el número de quesos y celemines, por las borracheras de su padre, por las lágrimas de su madre, casarse con un médico superaba todos los sueños que Laura aún pudiese tener, cuando pr la estrecha carretera polvorienta, convocando a perros y niños, llegó, en un Citröen 15 CV, el doctor Augusto Mendes.»

La Portugal profunda, la de los pueblos y aldeas que viven los acontecimientos del país como si pasaran a un mundo de ellos, sirve como telón de fondo para esta historia entrañable. Un historia escrita en un tono nostálgico pero sin tristeza, que nos describe travesuras de niños, anécdotas familiares o dramas personales salpicados todos ellos de una gran ternura y sentido del humor.


" ¿Puede ser esto Europa, mi querido Augusto? 
¿La civilizada Europa de Newton, Lavoisier y Descartes? 
A lo que el abuelo de Duarte respondía: 
- A juzgar por las carreteras, por lo menos es de 
la Europa de Augusto."

Una interesante y entretenida narración con constantes saltos temporales en ambas direcciones. Es una novela peculiar, con capítulos cortos. En realidad cada capítulo es en sí mismo un relato, la historia de un personaje o un capítulo de la vida de uno de los protagonistas de la familia.

Joao Ricardo Pedro


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