sábado, 15 de julio de 2017

15 DE JULIO


EL REINO DE LAS MUJERES
Antón Chejov
1884 - Reeditado 2008

Hoy recordamos a Antón Chejov en el aniversario de su muerte con este singular relato reeditado hace relativamente pocos años. 

En “El reino de las mujeres, Chéjov construye una semblanza perfecta de una mujer entre dos mundos, abrumada por la soledad. La protagonista de esta breve historia es Anna Akimovna, la rica propietaria de una fábrica que tiene, sin embargo, orígenes humildes. Y esa dualidad será precisamente la que la condene al aislamiento, mientras se debate por el deseo de pertenecer a una de las dos clases por entero.
A pesar de su brevedad logra en este relato un desarrollo preciosista de los personajes que se nos representan completos gracias tan sólo a un diálogo, a una escena, a una breve descripción. Y por supuesto, ese preciosismo alcanza su apoteosis en la representación de su protagonista: a través de las breves páginas, que recogen cuatro cuadros acontecidos a lo largo de la víspera y el día de Navidad, Anna se nos presenta como un personaje solo, abandonado e incomprendido, al que su extraordinaria sensibilidad le da una conciencia clara de su aislamiento.

Hija de un obrero que trabajó en la fábrica que ahora ella posee, Anna se siente muy cercana a la gente humilde que la rodea, entre la que todavía tiene parientes cercanos a los que quiere; pero educada ya como una señorita de sociedad, sus gustos, aficiones y relaciones la sumergen en un mundo diferente que a veces siente que le queda muy lejano.
De ese conflicto surge la insatisfacción de la joven, que es consciente de que nunca podrá sentirse a gusto en la buena sociedad (en la que tal vez ni siquiera será aceptada realmente, puesto que tiene un origen humilde), pero que ya tampoco se siente parte de la familia modesta que vive en la parte de abajo de su casa. Ese sentimiento de exclusión de la que hasta hace no mucho fue su gente se resuelve en Anna en una fuerte sensación de añoranza. Para ella no existen días más felices que aquellos lejanos de su infancia, cuando se refugiaba junto a su madre debajo de una única manta para combatir el frío: eran tiempos más precarios y, sin embargo, mucho más plenos.
Anna intenta hacer siempre lo que se espera de ella. Y si bien no se despierta a tiempo para asistir a misa, sí suele emplear su tiempo en hacer obras de caridad, tarea que le disgusta. Considera una hipocresía esos rublos repartidos como limosnas, consciente como es de las pésimas condiciones en las que viven sus obreros, pero como mujer siente que no puede hacer nada para cambiar esa situación e incluso siente temor ante el director de su fábrica, lo que subraya su impotencia.
Durante ese día de Navidad la joven fantasea con la idea de casarse con Pímenov, un joven obrero de su fábrica. Pímenov se convierte así en el instrumento que no sólo la salvaría de su soledad, sino que además la devolvería al medio modesto del que salió. Pero al terminar el día hasta esa fantasía abandona a nuestra joven, pues sensatamente comprende que Pímenov no encaja en su vida: de pronto le juzga zafio y es incapaz de imaginarlo compartiendo una velada con quienes forman ahora su círculo. O tal vez Anna comprende que casarse con el joven obrero es condenarle a él también a vivir exiliado y solo entre dos mundos.
En ese círculo de amistades de nuestra joven se encuentra un brillante abogado que considera que Anna, con su fortuna, debe convertirse en lo que él denomina una mujer fin de siècle: una mujer independiente, inteligente, delicada, valiente y un poco libertina. Pero esas ideas están a años luz del carácter de la joven. En el mundo del que procede se es soltera o casada: soltera si se es fea o malformada, casada si se es hermosa o rica. Puesto que ella es hermosa y rica necesariamente tiene que ser casada y el ser todavía soltera se insinúa en su pensamiento como un fracaso personal.

Hasta las mujeres de su casa le aconsejan que, puesto que tiene dinero y belleza, se atreva a vivir la vida libremente, pues a nadie tiene que dar cuentas. Sin embargo Anna siente que sí tiene que rendir cuentas y por partida doble, pues los dos mundos entre los que se mueve esperan siempre algo de ella, aunque percibe que, de algún modo, nunca satisface a nadie. El aislamiento, la soledad y la sensación de no pertenecer a nadie se cierran sobre Anna que se entrega impotente y mansamente.

En conclusión, en esta interesante novela Chéjov nos presenta el drama de una persona que, continuamente acompañada por los demás (sobre todo por las féminas —familiares o empleadas— que configuran su “reino de las mujeres”) e incesantemente ocupada en un sinfín de actividades, experimenta, no obstante, el drama de la soledad y contempla con nostalgia e impotencia cómo sus sueños de amor y de felicidad se desvanecen. De modo que la última descripción de su estado de ánimo se convierte en una conclusión claramente pesimista:

“Y pensó que ya era tarde para soñar con la felicidad,
 que todo había muerto” 


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14 DE JULIO


VIDA Y AVENTURAS DE JACK ENGLE
Walt Whitman
1852 - Edición de 2017

"A las doce y media en punto, cuando el sol de mediodía relucía de lleno en las aceras de Wall Street, un joven con el piadoso nombre de Nathaniel, se puso en la cabeza afeitada un sombrero de paja por el que había pagado, esa misma mañana, la suma de veinticinco centavos, y anunció su intención de ir a almorzar. "


LA NOVELA PERDIDA DE WALT WHITMAN.

Hasta hace poco, sólo se atribuía una novela a Whitman, "Franklin Evans, el borracho". Durante tres febriles días acompañados por abundantes tragos de oporto, el poeta compuso una obra que más tarde consideraría “una auténtica porquería”. Paradójicamente, vendió 20.000 ejemplares, una cifra que excede largamente las ventas de las sucesivas ediciones de Hojas de hierba. Saber que Whitman no se equivocaba al juzgar su novela, corrobora que el éxito nunca es un buen criterio para determinar el valor de una obra.
El hallazgo de una nueva y breve novela publicada por entregas en 1852 en The Sunday Dispach amplía nuestro conocimiento de su autor. Desde la primera página, se aprecia la voluntad de imitar a Dickens, narrando las aventuras y desventuras de un joven aprendiz de abogado que ignora acontecimientos esenciales de su pasado. 

Jack Engle sufre una orfandad temprana, convirtiéndose en un muchacho desamparado que vagabundea por los suburbios. El encuentro con un respetable y compasivo lechero le salva de unas calles donde sólo prosperan la violencia, el abuso y el chantaje. Durante un tiempo trabajará para Covert, un auténtico villano que ejerce la abogacía para enriquecerse, empleando toda clase de artimañas para despojar a sus víctimas de sus bienes. Engle descubrirá que la corrupción no es una epidemia de los bajos fondos, sino un vicio que circula por todas las capas de la sociedad. Su desengaño no desembocará en un escepticismo trágico, sino en un vitalismo invencible. Los vicios del ser humanos no pueden menoscabar los afectos más nobles, como el amor o la amistad. 

Su trama es algo rudimentaria y precipitada pero la vibrante humanidad de Walt Whitman, resplandece en cada página. Su retrato de la infancia refuta los tópicos: “¡ay, los niños piensan más de lo que imaginan muchos!”. Los niños son criaturas imaginativas y exageradas , que sobreviven a las peores desgracias porque en ellos palpita “el espíritu de la aventura”. La vejez no disfruta de ese privilegio. Wigglesworth, el contable de la oficina de Covert, flota en el alcohol para olvidar el bienestar de su juventud. Su afición a la bebida fue la causa de infortunio y el bálsamo de su senectud, pues aturde su conciencia y difumina su juicio. Su conversión al metodismo sólo agrava su sufrimiento, pues la sobriedad impuesta por la religión propicia una triste lucidez. 



El genio de Whitman brilla especialmente en su visión de Nueva York, por entonces un laberinto de callejuelas umbrías, con algunas mansiones victorianas e infinidad de chamizos levantados sobre el barro. Las canciones que se escuchan en sus esquinas, a veces toscas y grotescas melodías, alivian momentáneamente el desaliento inherente a la pobreza: “Qué extraño encanto hay en la voz humana, que aventaja a todos los instrumentos a la hora de causar ciertos efectos”. Nueva York puede despertar la melancolía, pero no el tedio: “Me gustaba vivir en la gloriosa Nueva York, donde, si hay alguien inactivo que no sabe en qué entretenerse debe ser por culpa suya”.

Los últimos capítulos de Jack Engle son particularmente memorables. En uno, se describe el cementerio de Nueva York. Después de leer los epitafios de algunas tumbas, Engle comenta entusiasmado: “Ha llegado una nación de hombres libres que ha superado todo lo que se conocía en cuanto a felicidad, buen gobierno y auténtica grandeza”.
En otro, un asesino convicto se lamenta del dolor de los hombres, que viven bajo las inclemencias del azar: “Ojalá el demonio en el jardín del Edén le hubiese desvelado al joven el camino a la felicidad”. Su inesperada novela afianza la imagen de un poeta que concibió a América como una “Tierra Libre”, donde la ambición y el coraje pueden sortear cualquier obstáculo.

Jack Engle encarna el espíritu de una civilización que manchó su alma con los peores pecados, pero que se redimió con la gloria de sus poetas, el carácter temerario de sus sueños y su inquebrantable amor a la libertad. 

Tomado de "El Cultural"

"Los sentimientos mejores de nuestra época han construido cementerios amplios y elegantes, apartados del bullicio de la ciudad: el distinguido y sombrío Greenwood, que probablemente no tenga parangón en el mundo por su recato y sobria belleza; las variadas y boscosas colinas del cementerio de las Evergreens; y la simplicidad clásica y elevada de Cypress Hills. Gracias a acertados avances sanitarios, los enterramientos dentro de los límites de la ciudad son ahora ilegales y están penados con una multa lo bastante cuantiosa para que la prohibición sea efectiva, excepto en los casos, que ocurren ocasionalmente, en que se combinan un fuerte deseo de ser enterrado en algún lugar honrado por asociaciones del pasado y la presencia de los antepasados con la capacidad de pagar la multa. No obstante, los pocos cementerios que hay en algunos de los barrios más ajetreados de nuestra ciudad, también imparten una lección valiosa. Con ocasión del sobrio funeral del anciano, después de que se marchara la gente, me quedé solo y pasé el resto de esa mañana agradable, uno de los mejores días del otoño norteamericano, vagando por el cementerio de Trinity. Me sentía serio pero no muy triste y me dediqué a ir de un sitio a otro y a copiar algunas inscripciones. La hierba larga y lacia me rozaba la cara. Sobre mí se alzaba el verdor, con toques marrones, de los árboles que se nutrían de la decadencia de los cuerpos humanos."





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viernes, 14 de julio de 2017

13 DE JULIO


UN SOMBRERO FANTABULOSO
Pedro Mañas
Ilustrado por Roger Olmos
2016

"Hay sombreros y sombreros.
Sombreros elegantes y sombreros ridículos. 
Sombreros con cinta y sin cinta.Con pluma y sin pluma. 
Para el sol y para la lluvia. Para jugar o para aburrirse.
Para saludar o para esconderse. 
Pamelas, gorras, turbantes, cascos, 
boinas y sombreros de vaquero.
Hay sombreros y sombreros. 
En su taller el señor Crocket los fabrica a cientos. "


El sombrerero protagonista de esta historia ha cosido los sombreros
más elegantes y también los más extravagantes, pero lo que nunca había cosido era tan extraño como el que un día le encargará un hombre, en apariencia amable: un sombrero de Mago. Así que, sin perder un minuto, el señor Crockett se pondrá a dar puntas sin parar y en un plisplás tendrá el sombrero listo. 
El problema surge cuando el Mago intenta sacar un conejo de su sombrero nuevo y no lo consigue. Con gran enfado le recitará: 

Un sombrero fabuloso, 
un fantástico sombrero, 
pero no es fantabuloso. 
¡Quédeselo, no lo quiero! 

Desconcertado, el sombrero intentará por todos los medios posibles averiguar cómo hacer que el sombrero se convierta en una auténtica chistera de Mago. A pesar de la maestria y el esfuerzo del sombrerero la chistera es fabulosa y fantástica, pero no es fantabulosa. No le queda otra que consultar un libro de magia, "Cómo fabricar un sombrero fantabuloso". Ello le llevará a cruzar mares intespestuosos, atravesar desiertos, subir a la cima de una altaísima montaña, cruzar un oscuro bosque y hasta cazar una estrella. 

Un relato que ensalza la figura de los artesanos que aman su trabajo, se dedican a él con todo el esmero posible y son capaces de hacer realidad incluso los deseos mas estrambóticos. Aún así el señor Crocket nos enseña que hay valores con los cuales no está dispuesto a transigir, en este caso el amor y el respeto a los animales. 
Un cuento de aventuras y magia en el que las ilustraciones juegan un papel fundamental. Cada doble página contiene una ilustración que merecería ser enmarcada.



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miércoles, 12 de julio de 2017

12 DE JULIO


MEMORIAL DE ISLA NEGRA
Pablo Neruda
1964

"Nació un hombre
entre muchos 
que nacieron, 
viví entre muchos hombres
que vivieron, 
y esto no tiene historia
sino tierra,
tierra central de Chile, donde,
las viñas encresparon sus cabelleras verdes,
la uva se alimenta de la luz,
el vino nace de los pies del pueblo."


Un 12 de julio de casi un estrenado siglo vino al mundo Pablo Neruda, el poeta mas grande del mundo contemporaneo. Pudo escribir los versos mas tristes una noche mientras desde su morada de Isla Negra saludaba a los barcos que entraban por la bahía con su colección de campanas. Hoy soplaría 113 imposibles velas. 

Publica a modo de autorretrato su "Memorial de Isla Negra" el año que cumplió 60. Más que un libro sobre la exaltación y la celebración de esos sesenta años es un libro sobre la introspección y la reflexión personal, una topografía interior del poeta que recoge sus vivencias (sus amores, sus luchas, sus pasiones, sus miedos...) transformándolas en materia poética.
La indagación del poeta le lleva a comprenderse y a que otros le comprendan, por eso los orígenes y la patria que le vio nacer están presentes en el libro en pie de igualdad con otras experiencias vitales como el amor. Se trata de trazar una radiografía íntima, cerrando una etapa pero abriendo otra. Como dice en uno de sus versos, la vida fue un préstamo de huesos.
El libro está compuesto por cinco partes o tomos:

Donde nace la lluvia
  La luna en el laberinto
El fuego cruel 
El cazador de raíces
Sonata crítica

 Cada uno de los cuales refleja sucesivas encarnaciones del poeta: la experiencia vivida se transforma en experiencia poética, los hechos vitales se reexaminan con lupa y algunos se solapan con hechos históricos. Los dos primeros libros siguen un orden cronológico: su nacimiento, su familia, su gusto por la poesía, etc. Los dos siguientes libros rememoran su vida adulta y su compromiso político para, en el quinto y último libro, recapitular sobre su relación con su mujer Matilde y sobre su condición de chileno.

Es Memorial de Isla Negra un ejercicio de memoria, un canto cíclico a la vida que no termina en el otoño del poeta, la evocación de una vida que contiene muchas vidas. Este fragmento de su poema Pampoesía resume bien lo que es la poesía de la memoria:




"Y mucho más que no dicen los libros
repletos de esplendor sin alegría
ir picando una piedra que nos pesa,
ir disolviendo el mineral del alma
hasta que tú eres el que está leyendo,
hasta que el agua canta por tu boca. "





De tanto amar y andar salen los libros... 

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martes, 11 de julio de 2017

11 DE JULIO


ANTONIA
Nieves Concostrina
2014



El día de Reyes de 1930 nació Antonia en la castiza calle del Águila de Madrid. La Juana tenía casi cuarenta años cuando trajo al mundo a su primera y única hija, una criatura tan rolliza como las coliflores que despachaba en el mercado de Santa Isabel.
Así llegó al mundo la protagonista de esta novela, la primera que ha escrito Nieves Concostrina, en la que — hace un justo homenaje a la generación que sobrevivió a la guerra y la posguerra entre la picaresca, la miseria y los trapicheos.
 Antonia es una más de los cientos de miles de españoles que no conocieron el bienestar hasta los años sesenta; héroes y heroínas anónimos que se dejaron la piel para que sus hijos no sufrieran su misma historia. Esta es la vida de una mujer que pasó de tener la calle como única escuela a jugar en Bolsa a los setenta años.

Aunque nació el día de Reyes tuvo el peor regalo porque llegó al mundo en la España del año 1930. Antonia es la madre de Concostrina y podría ser cualquiera de esas mujeres más fuertes que un roble que abundan por estas tierras. Duras como el hormigón por más peso que caiga sobre sus espaldas. Son las mujeres de una generación que correteó por los previos de una guerra infame, de la que tanto se ha escrito y que nunca se acaba de contar. Nieves Concostrina la cuenta con personas anónimas. Del montón. Y tan dignas como su número, oculto entre la miseria y la picaresca a la que obligaba el momento. Todo un homenaje de esos “normales”, de un montón que merece infinitos monumentos que no se han erigido. Lo más valioso del trabajo de Concostrina es exponerlo con envoltorio divertido, con lenguaje lleno de humor, retranca y guasa aunque los dramas estén en cada rincón de calles y casas que fueron escuela, donde el bienestar era una palabra que la mayoría no sabía pronunciar porque no sabían que eso existía. 
Las circunstancias mandaban y el «sálvase quien pueda» primaba para respirar al día siguiente. Y si podía ser, con el estómago lleno de algo caliente. 

En una entrevista contaba cosas como estas:

"Es una más de los cientos de miles de españoles que no conocieron la tranquilidad hasta los 60, se dejaron la piel para sus hijos no sufrieran su historia", comenta la autora sobre su primera novela, que en realidad, empezó por un diálogo real. 

- ¿Cómo vas a contar que he estado en la cárcel y que me pasaba días sin comer? Se va a enterar todo el mundo, pero qué vergüenza. 

- Antonia, yo no siento vergüenza de tu historia, siento admiración. 

Hay una verdadera Antonia que alimenta esta novela, retrato de una época en la que las mujeres "eran auténticas buscavidas". "Eran dóciles porque el analfabetismo les impedía defenderse, pero el conocer sus carencias las ayudó a superarse".

"Llevaba años oyéndola contar las historias de su infancia, la guerra, la posguerra, el hambre, la misera... De muchas cosas que le ha pasado al 80% de este país. Antonia es mi madre. No ponía en perspectiva las cosas que contaba cuando yo era joven. Con el paso del tiempo, ves que eso es la memoria histórica cotidiana de la gente. Era una historia que merece ser contada. Antonia es mi madre pero también es la madre de los cincuentones y sesentones y es gente que está entre nosotros todavía. Toda la gente que pasó por eso está aquí y debemos escucharles. No siempre tiene que haber un asesinato, un enigma por el medio para que haya que escribir un libro.

En la búsqueda de información me he topado con un artículo de Juan Tortosa que me gustaría que leyerais. Que cada cual saque sus conclusiones. Os dejó los últimos párrafos para abrir boca.

Los pactos de la Transición marcaron un camino que dejó muchas preguntas sin contestar, muchas dudas sin resolver y demasiadas canalladas impunes. Ahí está, sin ir más lejos, esos ciento cincuenta mil cadáveres que, para nuestra vergüenza, permanecen aún en las cunetas. ¡Ay, ese bluff llamado ley de memoria histórica!
Celebro la valentía de Antonia al aceptar, no sin cierta desazón, que se perpetúen en letra impresa detalles personales de su vida que tanta gente de su edad se negaría en redondo a hacer públicos. La valentía de Antonia y la habilidad de Nieves Concostrina para construir con esa historia un relato que está pidiendo película ya. A ver si hay algún director que se atreva a homenajear la excelente memoria de Antonia con un largometraje dedicado a la mayor honra de nuestra memoria colectiva.





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lunes, 10 de julio de 2017

10 DE JULIO


UNA CANCIÓN PARA CARLA
Jose Luís Correa
2008

La realidad no era como César la imaginaba…
La vida de César Castillo cambiará por completo al llegar a sus manos una enigmática carta de amor. Una misiva dirigida a Patricia, su malograda esposa, cuya pérdida dejó su mundo reducido a la presencia de su tierna hija Carla, su suegra Carlota -una mujer juiciosa e independiente- y un rutinario trabajo como profesor de Derecho en la Universidad. El descubrimiento de una realidad que desconocía por entero, a pesar de tenerla tan próxima, le impulsará a encontrar la verdad a toda costa, a cualquier precio. Una verdad que parece esconderse muy lejos de su hogar, en un rincón de Escocia.

La historia comienza con el fallecimiento de Patricia, la esposa del protagonista, Cesar. Cesar y su hija Carla, de 9 años, viven con su suegra, Carlota Ferraz, la madre de la mujer fallecida y piensan seguir así. Pero cuarenta y ocho horas después del sepelio, a casa de Cesar llega una carta dirigida a su mujer fallecida, Cesar decide abrirla y se encuentra que como remitente figura solo la letra C, al empezar a leer el comienzo es “Vida mía” y el final un “Te quiere con locura. C.”
A partir de aquí empieza el suplicio de este hombre sencillo y enamorado, ya que si es cierto que su esposa lo engañó, él no podrá vivir de su recuerdo feliz.
Cesar se convierte en un hombre que ve como, con esa carta, se derrumban los recuerdos de un matrimonio feliz, y la bella imagen que tenía de su esposa fallecida.
También empieza a ver en su hija Carla, a la que adora, solo un parecido con su mujer, nada con él mismo y eso, el pensar que pueda no ser su hija, le tortura.
Más tarde, en la tienda de muebles que regentaba Patricia descubre un cajón cerrado, cuando lo fuerza, encuentra un montón de fotografías realizadas en un pub escocés. A partir de aquí Cesar se embarca en la aventura en la que trata de descubrir la verdad, y junto con su hija Carla, aunque sin decirle los verdaderos motivos, decide viajar a Escocia.
Aunque Cesar y Carla son los personajes protagonistas, en esta historia destaca sobre todo el personaje de la suegra, la abuela de Carla, Carlota, una mujer con un carácter muy marcado, decidida, luchadora, con una visión siempre positiva de la vida, un personaje digno de destacar. Este fragmento esta extraído del diálogo en el que se habla del amor a edad avanzada.

Los jóvenes se pierden lo mejor de la cosa: en su ímpetu, lo quieren vivir todo a la vez, no saben paladear los momentos, malgastan los pequeños detalles que hacen de estar enamorado una delicia. Cuando te ocurre a nuestra edad, comprendes que cada segundo es un tesoro que hay que cuidar porque puede ser el último, se nos narrará una búsqueda para hallar la verdad, la felicidad perdida, pero sobre todo, será una búsqueda que llevará de compañeros de viaje a miedos e inseguridades y al temor por lo que podamos descubrir.

Carlota, también, emprenderá un viaje, esta vez a Roma en compañía del sacerdote de la Parroquia de su pueblo, que en su juventud fue su pretendiente, pasando después a ser amigo de la familia. Pero Carlota sabe que en este viaje en realidad lo que va a hacer es enmendar el error que, llevada por la soberbia, cometió en su juventud.

La historia transcurre en Canarias, con sus diálogos y dejes propios, y con un estilo de narración muy sencillo, logra describir a la perfección el ambiente de las dos ciudades, Edimburgo y Roma, con sus climas tan diferentes como diferentes son el carácter de sus gentes.

Hay dos momentos en la novela en que el autor juega un poco con nosotros, los lectores. Parece que en vez de avanzar una página retrocede varias, o que se había cruzado una historia anterior. Hay que llegar al final del libro para darnos cuenta de que en realidad se ha tratado de un guiño del autor. el final de la historia, no es nada previsible y sí muy sorprendente.


"Una canción para Carla" fue galardonada con el Premio de Novela Vargas Llosa.

                                                                                                            Tomado de "Cajón desastres".




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domingo, 9 de julio de 2017

9 DE JULIO


EL CURIOSO INCIDENTE DEL PERRO A MEDIA NOCHE
Mark Haddon
2004

"Pasaban 7 minutos de la medianoche. El perro estaba tumbado en la hierba, en medio del jardín de la casa de la señora Shears. Tenía los ojos cerrados. Parecía estar corriendo echado, como corren los perros cuando, en sueños, creen que persiguen un gato. Pero el perro no estaba corriendo ni dormido. El perro estaba muerto. De su cuerpo sobresalía un horcón. Las púas del horcón debían de haber atravesado el perro y haberse clavado en el suelo, porque no se había caído. Decidí que probablemente habían matado al perro con la horca porque no veía otras heridas en el perro, y no creo que a nadie se le ocurra clavarle una horca a un perro después de que haya muerto.."

Christopher es un chico con síndrome de Asperger que vive con su padre en Swindon. Una noche descubre el cadáver de Wellington, el caniche de su vecina, atravesado por dos horquillas de jardín. La señora Shears, dueña del perro, llama a la policía, que comienza a interrogar al chico. Christopher empieza a sentirse agitado por tantas preguntas, y uno de los oficiales intenta agarrarle de un brazo, lo que provoca que el chico le golpee y se lo llevan a comisaria hasta que su padre lo recoge. 
Christopher decide entonces investigar el caso para limpiar su nombre. Sin embargo, su investigación se ve gravemente limitada por sus temores y dificultades a la hora de interpretar el mundo que le rodea. Durante su investigación, Christopher se verá forzado a entrar en contacto con gente con quien nunca se ha relacionado, a pesar de que viven en su misma calle.
Emulando a su admirado Sherlock Holmes —el modelo de detective obsesionado con el análisis de los hechos—, sus pesquisas lo llevarán a cuestionar el sentido común de los adultos que lo rodean y a desvelar algunos secretos familiares que pondrán patas arriba su ordenado y seguro mundo.Un relato en primera persona, una especie de diario de un chico de 15 años, pero de un chico especial. Pero... ¿Quién es Christopher?

Christopher Boone tiene 15 años y va a una escuela para estudiantes con necesidades especiales (un eufemismo que no le gusta) porque tiene Asperger.

«(…), porque todo el mundo tiene dificultades de aprendizaje, porque aprender a hablar francés o entender la relatividad es difícil. Y todo el mundo tiene necesidades especiales, como Padre, que tiene que llevar siempre encima una cajita de pastillas de edulcorante artificial que echa al café para no engordar, o la Señora Peters que lleva en el oído un aparato de color beige para oír mejor, o Siobhan, que lleva unas gafas tan gruesas que si te las pones te dan dolor de cabeza (…)».

Christopher sufre además el Síndrome del sabio con las matemáticas, tiene memoria fotográfica, es extremadamente observador y es patológicamente incapaz de decir mentiras. Sin embargo tiene dificultades para entender el comportamiento humano, las expresiones y las relaciones. Tiene un gran interés en las matemáticas y tiene una rata como mascotaque se llama Toby.
Christopher tiene muchos rasgos que le diferencian de los demás debido a su percepción de la vida. Es incapaz de reconocer y comprender las expresiones faciales, aparte de las de felicidad y tristeza porque se las han explicado, y tiene dificultades para entender las metáforas y los chistes. Le gustan las cosas concretas, las listas y los hechos, tiene miedo de los extraños y de los lugares desconocidos, y su sueño favorito es aquel en el que toda la gente "normal" (aquellos que no son como él) están muertos y él tiene libertad de ser como es sin gente que lo moleste. Además de esto, es muy sensible a la información y a los estímulos. Por esta razón grita y reacciona con violencia cuando la gente le toca. Sin embargo no tiene problemas para apretar la punta de los dedos contra los de sus padres en gesto de amor. Se enrosca y gruñe para protegerse del exceso de ruido y de información. La terapeuta de su colegio, Siobhan, es la que le tiene más paciencia y la única que comprende su forma de ser.
Christopher odia el color amarillo y el marrón, mientras que le encanta el rojo. Esto le lleva a utilizar colorantes rojos para la comida marrón y amarilla. Tampoco puede comer dos tipos diferentes de comida si se tocan en el plato y además considera que ver 3, 4 o 5 coches rojos seguidos augura que tendrá un día bueno, muy bueno, o super bueno. En cambio si ve 4 coches amarillos significa que tendrá un día negro, y entonces no come su almuerzo y no habla con nadie. No le gusta consumir comida de sitios extraños ni que se cambien de posición los muebles.

La brillantez de la novela reside en la elección de Mark Haddon del narrador: momentos tortuosos y llenos de emociones son descritos por un niño que no puede imaginar la emoción. El efecto es deslumbrante, haciendo que sea una historia divertida y conmovedora, a la vez que nos brinda un punto de vista diferente del comportamiento humano y nos ayuda a entender cómo piensa, vive y siente una persona autista.

La novela ganó en 2003 el premio Libro del Año Whitbread, en 2004 el Premio para Escritores de la Commonwealth como mejor primer libro y en 2005 el premio al Mejor primer libro para jóvenes lectores. Se hizo una adaptación para el teatro que fue merecedora del galardón a la mejor puesta en escena en los permios TONY de 2015. 
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