Toca cambiar la hoja del mes de este calendario, aunque nos hayamos tomado un respiro.. En el vocabulario del padre tiempo no está la palabra pausa por lo que, cuando se acabe ese "respiro", tendremos que correr para que cada dia de este calendario tenga su libro.
Nuestra madrina de agosto hace pocos dias que sopló las 100 imposibles velas de su tarta. Ella nunca sabrá que será nuestro agosto de 2017, en la eternidad donde habita no llegán estás noticias. Este agosto es para ti, Gloria Fuertes que estás en los cielos. Este mes estaremos en la Gloria. 




La gente corre tanto 
porque no sabe dónde va, 
el que sabe dónde va, 
va despacio para paladear el “ir llegando”

Gloria.


Estaremos unos dias en silencio sin que eso implique que dejemos de leer. Ningún día quedará vacio. Tras unos dias de respirar otros aires llenaremos todos los huecos, pero eso será  DESPUÉS..
DESPUÉS

El cielo de veras que no es éste de ahora
el cielo de cuando me jubile
durará todo el día
todo el día caerá
como lluvia de sol sobre mi calva.

Yo estaré un poco sordo para escuchar los árboles
pero de todos modos recordaré que existen
tal vez un poco viejo para andar en la arena
pero el mar todavía me pondrá melancólico
estaré sin memoria y sin dinero
con el tiempo en mis brazos como un recién nacido
y llorará conmigo y lloraré con él
estaré solitario como una ostra
pero podré hablar de mis fieles amigos
que como siempre contarán desde Europa
sus cada vez más tímidos contrabandos y becas.

Claro estaré en la orilla del mundo contemplando
desfiles para niños y pensionistas
aviones
eclipses
y regatas
y me pondré sombrero para mirar la luna
nadie pedirá informes ni balances ni cifras
y sólo tendré horario para morirme
pero el cielo de veras que no es éste de ahora
ese cielo de cuando me jubile
habrá llegado demasiado tarde.

Mario Benedetti.

CRISTAL
Sam Savage
2012

"Soy de mucho pensar. A Clarence le encantaba decírmelo cuando le ponía objeciones a alguna de las pamplinas que largaba, especialmente cuando ya le había tumbado unas cuantas. No voy a entrar en eso ahora, ni en cuánto bebía ni en sus pamplinas, ya que en este momento no estoy pensando en Clarence mas allá de lo que no puedo evitar si quiero al menos mencionarlo -no se puede hablar de alguien sin pensar en ese alguien en tal sentido-.
En lo que verdaderamente estaba pensando era en viajar......."

A raíz del encargo que una editorial hace a Edna para que escriba un prólogo para la reedición de una novela de su marido fallecido, Clarence, nuestra protagonista inicia un recorrido sobre su vida, presente y pasada. A base de “darle a la tecla”, Edna se lía y empieza a escribir la historia de su vida, sobre su infancia, su matrimonio, la soledad y su incapacidad para salir de ella, el trabajo, los vecinos… todo ello de una forma muy desordenada y con cierto toque de humor. Escribe lo que se le va ocurriendo y divaga entre unos temas y otros, perdiéndose en el tiempo.

He ahí la fragilidad de una vida vivida en soledad convertida, por arte de Sam Savage, en experiencia artística y manifestación literaria. Cuando todo tú dependes de un frágil hilo de experiencia y de vida, todo lo demás es melancolía y tristeza –puede que incluso ansiedad o desesperanza. 

El matrimonio de Edna con Clarence, y en especial la profesión y el temperamento de éste, han frustrado el deseo de Edna por escribir. De hecho, la actitud de su marido hacia ella ha deshecho en parte esos deseos. Su éxito editorial y su arrogancia le devolvían, junto con los escritos que le entregaba para conocer su opinión, un directo menosprecio que, poco a poco, ha ido haciendo de menos su propia confianza; derruyendo su esperanza de poder también ella comunicarse con los demás a través de su escritura. Ahora que se dirige ante nosotros y nos comunica sus sentimientos a través de sus escritos nos enfrentamos ante un dilema que Edna, en todo momento, nos deja colgando y nunca resuelve. ¿Estamos ante un acto de redención y resarcimiento de Edna sobre su marido, o ante un inocente regreso a las viejas y contenidas aficiones de antaño? Edna se nos muestra ¿vengativa o bondadosa? 

Un dilema maravillosa e inteligentemente planteado que solo la lectura, y a través de ella cada uno de nosotros, podremos resolver de manera nunca definitiva –pues a pesar de nuestra opinión serán posibles otras lecturas. Para resolver este dilema principal la vida de Edna nos entrega también otras muchas postales secundarias que, a modo de piezas de puzle, nos completan la historia de su vida y los matices de su personalidad. Una infancia desestructurada en una familia acomodada pero que, con más recuerdos de sus distintas niñeras que de su padre o de su madre, nos muestra una educación inestable, carente de puntos de anclaje, de valores o de certezas con los que poder enfrentarse a la vida. Edna ha sido una joven cuya existencia ha transcurrido dejándose llevar, flotando en aguas turbulentas como fórmula para superar los escollos que se ha ido encontrando. 

De esta forma, con un pasado sin peso ni levedad, sin estela significativa tras tanta navegación, nos encontramos con una escritura vitalista, apegada a los pequeños detalles, escenas y anécdotas.






LA BIBLIOTECA DE LOS LIBROS RECHAZADOS

David Foenkinos
2017


«Jean-Pierre Gourvec estaba orgulloso del letrerito que podía leerse en la entrada de su biblioteca. Un aforismo de Cioran, irónico para un hombre que no había salido nunca, como quien dice, de su Bretaña natal: «París es el lugar ideal para fracasar en la vida». Era de esos hombres que prefieren la patria chica a la Patria, sin convertirse por eso en nacionalistas histéricos. Su apariencia se prestaba a presagiar lo contrario: tan largo y flaco, con las venas del cuello hinchadas y una intensa pigmentación rojiza, podía suponerse en el acto que la suya era la geografía física de un temperamento irascible».

En Crozon (Bretaña), un bibliotecario decide albergar todos los manuscritos que han sido rechazados por los editores. Estando de vacaciones en la localidad bretona, una joven editora y su marido escritor visitan la biblioteca de los libros rechazados y encuentran en ella una obra maestra: Las últimas horas de una historia de amor, novela escrita por un tal Henri Pick, fallecido dos años antes.
Pick regentaba, junto a su viuda Madeleine, una pizzería, y según ella nunca leyó un solo libro y mucho menos escribió nada que no fuera la lista de la compra. ¿Tenía el autor una vida secreta?
Rodeado de un gran misterio, el libro triunfa en las librerías, provoca efectos sorprendentes en el mundo editorial y cambia el destino de muchas personas, especialmente el de Jean-Michel Rouche, un periodista obstinado que duda de la versión oficial de los hechos. ¿Y si esta publicación no es más que un cuidado plan de marketing?

Foenkinos comienza La biblioteca de los libros rechazados contándonos una historia real a pesar de lo sorprendente que resulta. En 1971 un escritor norteamericano llamado Richard Brautigan publicó un libro, titulado El aborto, en el que narraba una historia de amor entre un bibliotecario y una joven espectacular. En la misma novela el protagonista trabajaba en una biblioteca que aceptaba todos los libros que habían rechazado las editoriales. En los noventa un lector cogió esta idea y fundó la Brautigan Library en Vermont que solo aceptaba libros rechazados. 
Ahora ya en la parte ficticia conocemos su homóloga en Crozon (Bretaña), creada por un bibliotecario llamado Jean-Pierre Gourvec. Una idea que tuvo sus altibajos, desde la emoción inicial hasta que todo el mundo se olvidó de ella. A esta librería llega un joven editora afincada en Paris y llamada Delphine con su marido Frédéric que están pasando las vacaciones con la familia. Allí, entre montones de obras que la gente ha ido dejando, encuentran un libro sensacional titulado Las últimas horas de una historia de amor.
Según consta en el manuscrito su autor es Henri Pick que indagando resulta ser un vecino del pueblo que dedicó toda su vida a hacer pizzas en un restaurante que llevaba junto a su esposa. Sin embargo el hombre falleció dos años atrás. Y Madeleine, su mujer, asegura que nunca le vio ni leer ni escribir. De hecho el que su marido escribiera un libro la deja trastornada.






NOSOTRAS QUE PERDIMOS LA PAZ
Llum Quiñonero
2005

"Nuestras almas truncadas, pero alas al fin, 
son un tesoro inapreciable. 
Con ellas, hasta en la noche hay luz. 
La desgracia hubiera sido haberlas perdido. 
O no haberlas tenido nunca. "


Soledad Estorach, anarquista, escribió estos versos poco antes de morir en aquellos convulsos de nuestra historia reciente. Así comienza este libro, un libro de realidades vividas por mujeres fuertes por necesidad en tiempos de represión y venganza. Con la voz de cuatro mujeres que vivieron los momentos más terribles de la guerra civil y la posguerra del lado de los que la perdieron. Historias de cárcel y exilio, de combate, de arrojo, de amores perdidos y encontrados, de dolor y lucha, de madres en medio de una guerra cuyas tragedias y miserias han sido ensordecidas por décadas de franquismo y exilio interior.Es la historia de 4 mujeres que sufrieron esas realidades. De 4 de las muchas mujeres que perdieron la paz. es la historia, 
La autora, en la presentación de este, su libro, allá por el 2005, decia:

"..........aunque se escuche mi voz, tienen la palabra Rosa Cremón, Conchita Liaño, Trinidad Gallego y Concha Pérez. Todas ellas son nonagenarias y han hecho el recorrido de su vida desplegando la vitalidad y la fuerza que habían heredado de sus propias madres." 


"Conchita Liaño fue fundadora de Mujeres Libres. Aún se siente parte de las Juventudes Libertarias y atesora lo que ella llama el privilegio de haber luchado por los derechos de las mujeres desde que empezó a valerse por sí misma, a principios del siglo XX. 

Vive en Caracas y se olvida de que tiene un cuerpo anciano que no la acompaña siempre. Casi no ve, pero corre como un galgo, a pesar de que sus piernas no le prestan la vitalidad que guarda en su corazón. Lleva en su exilio venezolano desde el final de la II Guerra Mundial. Padece un cáncer de piel que, despacio, va haciéndose con su cuerpo anciano. Va siendo hora de que vuelva. 
«Cuando era jovencita –dice– creía que la vida era un don precioso que había que aprovechar. Yo no sabía qué hacer para que cuando fuera vieja estuviera orgullosa de mí misma. Ahora sé que fui útil. Ver a las mujeres en la tele española tan hermosas, tan dispuestas, discutiendo, hablando, trabajando, me llena de orgullo. Siento que he contribuido a que tengan la libertad que disfrutan. Las veo y me alegro y salgo a la calle. Me acuerdo y me parece que floto. ¡Cónchole, que alegría! ¡Cuánto hemos logrado!».
«Disfruten de su libertad», me pide que os diga. Y que os mande el abrazo de quien desde la lejanía de un exilio difícil de romper se siente parte y artífice de nuestras conquistas. "

"Este libro es resultado de un particular camino reconstruido, después de décadas de separación, de las generaciones que quedaron aisladas tras la guerra. Cada cual, si lo desea, puede elaborar su propia ruta" (Llum Quiñonero)




Creo que es un buen libro para leer estos dias en los que las fechas nos llevan a efemérides que antes eran celebradas como fiesta nacional y ahora recordadas como vergúenza nacional. 

El libro se acompaña de un DVD con el reportaje de Llum Quiñonero "Mujeres del 36", de La Noche Temática de La2, que rescata la historia de estas y otras mujeres que quedaron del lado de los que perdieron la paz. Dicho video está disponibles en youtube y desde ya aquí también. 






"Fue en España donde mi generación aprendió que uno puede tener razón y ser derrotado, que la fuerza puede destruir el alma, y que a veces el coraje no obtiene recompensa".

Albert Camús

 LAS AVENTURAS DE UN LIBRO VAGABUNDO
Paul Desalmand
2010

"Una novela debe empezar con una bofetada y terminar con un puñetazo, me dijo un hermano de papel. Según otro, es estrictamente necesario que aparezca un cadáver en el primer capítulo. Todos se mostraron confusos ante mi proyecto. Sólo deseo contar mi vida como libro de forma lineal. Así que empezaré, sencillamente, por el almacén al que me llevaron a la salida de la imprenta, continuaré con las librerías y las bibliotecas en las que he vivido, que fueron el escenario de largas discusiones entre compañeros de estantería -incluso llegué a hacer un amigo-, y, sobre todo, ahondaré en mis lectores, ya que vivía para ellos."

En esta peculiar novela el protagonista es un pequeño libro de 230 gr de peso, que nació el 17 de junio de 1983 en una imprenta francesa. Él es quien nos cuenta su historia, todas las aventuras que vive desde que salió por 1ª vez de la imprenta donde lo imprimieron, las conversaciones que tiene con otros libros compañeros de estantería (bien en almacenes bien en librerías o en la casa de algún particular), sus conversaciones con otros libros como "Ana Karerina" , los distintos lectores que llega a conocer desde que es vendido a su primer dueño (un señor mayor con una pata de palo): como un comerciante de libros con pocos escrúpulos o una mujer de la que guarda un especial recuerdo: el olor que desprenden sus páginas. 
Nos habla de la vida y la muerte -impresionante la anécdota de sobre Crimen y Castigo y la muerte del padre del escritor (pag, 111)-, nos narra experiencias de las subastas concertadas con un caso impresionante (pag. 68)-, nos desmenuza las argucias de una mujer, recién viuda, despechada por el amor a los libros del marido (pag 109), nos comenta el mundo de las dedicatorias de libros y su posterior venta a mayor precio -curiosa y verídica historia de los libros dedicados a François Mitterrand (pag. 117), etc.

Todo un sin fin de curiosidades y aventuras que acompañan a este pequeño libro desde su creación.

Un libro elegante, vagabundo, poeta a ratos y un tanto parlanchín que filosofa sobre la vida, el amor, la amistad a través de los lectores que se cruzan en su camino: desde la chica que lee desnuda, al taxista que convierte su taxi en una pequeña biblioteca ambulante, al fanático religioso que a punto está de llevarlo a un comité de incineración.



Os dejo un fragmento, para abrir "página".

"Me enteré de que periódicos como Le Figaro o Point de vue, que solían organizar concursos -digamos- «culturales», dejaron de convocados a petición de los bibliotecarios. Los participantes -¡qué mezquina es la condición humana!- arrancaban las páginas de los libros que contenían información de interés, no sólo para ganar tiempo, sino también para evitar que los demás concursantes encontrasen la respuesta. En consecuencia, decenas de miles de libros tuvieron que ser retirados de las bibliotecas. Ocurre lo mismo en las universidades.
 Cuando un profesor recomienda la lectura de un artículo o de un capítulo, siempre se adelanta algún listillo con un cúter. 

De la misma vena y llenos de buenas intenciones, los profesores de francés y de historia mandaron a sus alumnos que ilustraran sus cuadernos. Los Centros de Información y de Documentación, que es el nuevo nombre de las bibliotecas escolares, sufrieron las consecuencias de esta iniciativa pedagógica. Los estudiantes recortaban con gran esmero las imágenes que les interesaban, con lo que los libros se parecían cada vez más al queso emmental -el gruyer no tiene agujeros. 

Uno de los noctámbulos, que tenía por costumbre perorar, evocó una escena de un escritor norteamericano que le había sorprendido e indignado a un tiempo. En una estación, un hombre arrancaba las páginas de un libro a medida que las leía, y las tiraba a una papelera cercana. Esta profanación constituía, según el escritor norteamericano, un símbolo inquietante de la decadencia hacia la que se encaminaba la civilización. 

Asimismo, me aconsejaron que añadiera una escena erótica con la muñequita. Y, por qué no, una pelea. O una persecución de coches, en previsión de la película. Pero una escena erótica puede escribirla cualquier hijo de vecino, y yo quiero un libro del que se diga que sólo podría haberlo escrito yo. 

He aquí una historia deliciosa, que además transcurre en Bora Bora. La he reconstruido a partir de lo que me contó un amigo del libro en cuestión. Un hombre joven, a la orilla de un río, entregado a ensoñaciones, lánguido y dichoso, vio que la corriente arrastraba un libro abierto, a la deriva. ¿ De dónde procedía ese libro suspendido en el agua como Moisés en su cesta de mimbre? ¿Acaso había sobrevivido a la inundación de una biblioteca? ¿O había sido arrojado al río en el transcurso de una discusión? ¿O tal vez alguien lo había olvidado en la ribera y una súbita crecida de las aguas se lo había llevado? El hombre no se hizo muchas preguntas, sino que se zambulló en el agua, pese al riesgo de ahogarse, ya que apenas sabía nadar, y trajo a tierra firme el libro que iba camino del mar. Por increíble que parezca, se trataba de "Sobre el agua", de Maupassant. Me pregunto si el narrador no embelleció un poco la historia…




BALZAC Y LA JOVEN COSTURERA CHINA
Dai Sijie
2001



"El jefe del pueblo, un hombre de cincuenta años, estaba sentado con las piernas cruzadas en medio de la estancia, cerca del carbón que ardía en un hogar excavado en la propia tierra; inspeccionaba mi violín. En el equipaje de los dos muchachos de ciudad que éramos para él Luo y yo, era el único objeto del que parecía emanar cierto sabor extranjero, un olor a civilización capaz de despertar las sospechas de los aldeanos."




Las cenizas del nobel de la Paz chino, Liu Xiaobo, han sido esparcidas en el mar en un acto en presencia de su viuda.

"¿Por qué una despedida en el mar? Porque el Gobierno tiene miedo de que cada año la gente vaya a su tumba a conmemorarle, a protestar", explicó Ye Du, poeta y amigo de la familia.
Su muerte, y sus circunstancias, me ha traido a la memoria esta novela que tuve el placer de disfrutar hace muchos veranos. 




Inspirada en elementos autobiográficos, el autor nos situa en  su experiencia de la “revolución cultural”, cuando fue enviado a un lejano pueblo del Tibet para su re- educación entre campesinos. Su vivencia se convierte en un canto a la libertad, una exaltación del amor a la literatura como símbolo de liberación (impensable en Occidente) y la fe en la capacidad del hombre para superar cualquier situación.
La novela narra la integración de dos jóvenes, hijos de profesionales ambos y, en consecuencia, sospechosos de ser “enemigos del pueblo”, en una aldea de ex-cultivadores de opio próxima al Tibet y a sus tradiciones, donde deberán adaptarse a bárbaras costumbres y duro trabajo. Los moradores del Fénix del Cielo nunca han asistido a una proyección cinematográfica; de modo que el narrador se encarga de contarles historias de pésimos filmes norcoreanos o chinos que los aldeanos aprecian como un regalo.
Su éxito es tal que el alcalde les autoriza a asistir a las sesiones mensuales de cine de Yong Jing, una población que se halla a dos días de viaje, para que el narrador convierta en palabras y gestos las imágenes. Las peripecias diarias les llevarán a conocer a “Cuatroojos”, otro represaliado como ellos, que posee, sin embargo, un preciado tesoro: una maleta con algunas novelas francesas traducidas. A cambio de favores, éste les presta alguno. La figura de la hija del sastre, personaje que deambula por las aldeas de la zona, se convertirá en eje del relato y lo transformará en una novela de amor. Enamorada de Luo, ambos vivirán una aventura idílica entre ríos salvajes y paisajes silvestres. 

Bajo el tono ligero y hasta folletinesco se esconde la crítica contra un sistema que propició “la revolución cultural”. Un policía pasa de vez en cuando para controlar la reeducación. Es cuando los jóvenes tienen que esconder sus libros. Pese al dramatismo, la novela se plantea con un extremado objetivismo, distanciamiento muy diferente de parecidos experimentos occidentales, y no carece de un tono humorístico que suaviza las situaciones. Utiliza a menudo la imaginación, el cuento inscrito, recrea los temas orales y no falta la idea de reconvertir las obscenas canciones populares en revolucionarias. La trama lineal adornada con historias colaterales, y tampoco faltan las escenas de sadismo, como la extracción de una muela al jefe del poblado, o los ataques de jóvenes campesinos armados del libro rojo. 


La adaptación al cine fue traída de la mano de Dai Sijie junto con Nadine Perront quien fue co-guionista con el autor del libro. La película fue lanzada un año después de la publicación del libro, debido a la gran repercusión que tuvo este, por lo que fue en el año 2002 cuando estuvo nominada a los globos de oro como película de habla no inglesa. Esta película chino-francesa fue "no exhibido" en China, por lo que no se ha mostrado de forma oficial en el país, a pesar de tener permiso para rodar dentro del país, no fue rodado justo donde se describe la historia, ya que era un lugar de entrada complicado para el equipo técnico, así que se tuvo que buscar un lugar parecido dentro de la provincia de Sichuan; todo esto, también conllevó algunos problemas técnicos con los censores chinos, ya que no les atraía mucho ciertas actitudes de algunos personajes de la película, así que tuvieron que ser más humanizados y por lo tanto modificados con respecto al libro.

El final puede parecer simple en un primer momento ya que no es excesivamente sorprendente ni contundente, pero sí que es demoledor y espléndido en el mensaje que transmite: la cultura puede ejercer un gran poder sobre las personas, influir en su manera de pensar, de ser, de actuar y de sentir. La literatura permite al lector viajar, volar, explorar otras culturas, expandir horizontes, ampliar perspectivas...



“Hasta entonces, mi pobre cabeza educada y reeducada ignoraba, sencillamente, que fuera posible luchar en solitario contra el mundo entero”.



A LIU XIAOBO IN MEMORIAM

EL REINO DE LAS MUJERES
Antón Chejov
1884 - Reeditado 2008

Hoy recordamos a Antón Chejov en el aniversario de su muerte con este singular relato reeditado hace relativamente pocos años. 

En “El reino de las mujeres, Chéjov construye una semblanza perfecta de una mujer entre dos mundos, abrumada por la soledad. La protagonista de esta breve historia es Anna Akimovna, la rica propietaria de una fábrica que tiene, sin embargo, orígenes humildes. Y esa dualidad será precisamente la que la condene al aislamiento, mientras se debate por el deseo de pertenecer a una de las dos clases por entero.
A pesar de su brevedad logra en este relato un desarrollo preciosista de los personajes que se nos representan completos gracias tan sólo a un diálogo, a una escena, a una breve descripción. Y por supuesto, ese preciosismo alcanza su apoteosis en la representación de su protagonista: a través de las breves páginas, que recogen cuatro cuadros acontecidos a lo largo de la víspera y el día de Navidad, Anna se nos presenta como un personaje solo, abandonado e incomprendido, al que su extraordinaria sensibilidad le da una conciencia clara de su aislamiento.

Hija de un obrero que trabajó en la fábrica que ahora ella posee, Anna se siente muy cercana a la gente humilde que la rodea, entre la que todavía tiene parientes cercanos a los que quiere; pero educada ya como una señorita de sociedad, sus gustos, aficiones y relaciones la sumergen en un mundo diferente que a veces siente que le queda muy lejano.
De ese conflicto surge la insatisfacción de la joven, que es consciente de que nunca podrá sentirse a gusto en la buena sociedad (en la que tal vez ni siquiera será aceptada realmente, puesto que tiene un origen humilde), pero que ya tampoco se siente parte de la familia modesta que vive en la parte de abajo de su casa. Ese sentimiento de exclusión de la que hasta hace no mucho fue su gente se resuelve en Anna en una fuerte sensación de añoranza. Para ella no existen días más felices que aquellos lejanos de su infancia, cuando se refugiaba junto a su madre debajo de una única manta para combatir el frío: eran tiempos más precarios y, sin embargo, mucho más plenos.
Anna intenta hacer siempre lo que se espera de ella. Y si bien no se despierta a tiempo para asistir a misa, sí suele emplear su tiempo en hacer obras de caridad, tarea que le disgusta. Considera una hipocresía esos rublos repartidos como limosnas, consciente como es de las pésimas condiciones en las que viven sus obreros, pero como mujer siente que no puede hacer nada para cambiar esa situación e incluso siente temor ante el director de su fábrica, lo que subraya su impotencia.
Durante ese día de Navidad la joven fantasea con la idea de casarse con Pímenov, un joven obrero de su fábrica. Pímenov se convierte así en el instrumento que no sólo la salvaría de su soledad, sino que además la devolvería al medio modesto del que salió. Pero al terminar el día hasta esa fantasía abandona a nuestra joven, pues sensatamente comprende que Pímenov no encaja en su vida: de pronto le juzga zafio y es incapaz de imaginarlo compartiendo una velada con quienes forman ahora su círculo. O tal vez Anna comprende que casarse con el joven obrero es condenarle a él también a vivir exiliado y solo entre dos mundos.
En ese círculo de amistades de nuestra joven se encuentra un brillante abogado que considera que Anna, con su fortuna, debe convertirse en lo que él denomina una mujer fin de siècle: una mujer independiente, inteligente, delicada, valiente y un poco libertina. Pero esas ideas están a años luz del carácter de la joven. En el mundo del que procede se es soltera o casada: soltera si se es fea o malformada, casada si se es hermosa o rica. Puesto que ella es hermosa y rica necesariamente tiene que ser casada y el ser todavía soltera se insinúa en su pensamiento como un fracaso personal.

Hasta las mujeres de su casa le aconsejan que, puesto que tiene dinero y belleza, se atreva a vivir la vida libremente, pues a nadie tiene que dar cuentas. Sin embargo Anna siente que sí tiene que rendir cuentas y por partida doble, pues los dos mundos entre los que se mueve esperan siempre algo de ella, aunque percibe que, de algún modo, nunca satisface a nadie. El aislamiento, la soledad y la sensación de no pertenecer a nadie se cierran sobre Anna que se entrega impotente y mansamente.

En conclusión, en esta interesante novela Chéjov nos presenta el drama de una persona que, continuamente acompañada por los demás (sobre todo por las féminas —familiares o empleadas— que configuran su “reino de las mujeres”) e incesantemente ocupada en un sinfín de actividades, experimenta, no obstante, el drama de la soledad y contempla con nostalgia e impotencia cómo sus sueños de amor y de felicidad se desvanecen. De modo que la última descripción de su estado de ánimo se convierte en una conclusión claramente pesimista:

“Y pensó que ya era tarde para soñar con la felicidad,
 que todo había muerto” 



VIDA Y AVENTURAS DE JACK ENGLE
Walt Whitman
1852 - Edición de 2017

"A las doce y media en punto, cuando el sol de mediodía relucía de lleno en las aceras de Wall Street, un joven con el piadoso nombre de Nathaniel, se puso en la cabeza afeitada un sombrero de paja por el que había pagado, esa misma mañana, la suma de veinticinco centavos, y anunció su intención de ir a almorzar. "


LA NOVELA PERDIDA DE WALT WHITMAN.

Hasta hace poco, sólo se atribuía una novela a Whitman, "Franklin Evans, el borracho". Durante tres febriles días acompañados por abundantes tragos de oporto, el poeta compuso una obra que más tarde consideraría “una auténtica porquería”. Paradójicamente, vendió 20.000 ejemplares, una cifra que excede largamente las ventas de las sucesivas ediciones de Hojas de hierba. Saber que Whitman no se equivocaba al juzgar su novela, corrobora que el éxito nunca es un buen criterio para determinar el valor de una obra.
El hallazgo de una nueva y breve novela publicada por entregas en 1852 en The Sunday Dispach amplía nuestro conocimiento de su autor. Desde la primera página, se aprecia la voluntad de imitar a Dickens, narrando las aventuras y desventuras de un joven aprendiz de abogado que ignora acontecimientos esenciales de su pasado. 

Jack Engle sufre una orfandad temprana, convirtiéndose en un muchacho desamparado que vagabundea por los suburbios. El encuentro con un respetable y compasivo lechero le salva de unas calles donde sólo prosperan la violencia, el abuso y el chantaje. Durante un tiempo trabajará para Covert, un auténtico villano que ejerce la abogacía para enriquecerse, empleando toda clase de artimañas para despojar a sus víctimas de sus bienes. Engle descubrirá que la corrupción no es una epidemia de los bajos fondos, sino un vicio que circula por todas las capas de la sociedad. Su desengaño no desembocará en un escepticismo trágico, sino en un vitalismo invencible. Los vicios del ser humanos no pueden menoscabar los afectos más nobles, como el amor o la amistad. 

Su trama es algo rudimentaria y precipitada pero la vibrante humanidad de Walt Whitman, resplandece en cada página. Su retrato de la infancia refuta los tópicos: “¡ay, los niños piensan más de lo que imaginan muchos!”. Los niños son criaturas imaginativas y exageradas , que sobreviven a las peores desgracias porque en ellos palpita “el espíritu de la aventura”. La vejez no disfruta de ese privilegio. Wigglesworth, el contable de la oficina de Covert, flota en el alcohol para olvidar el bienestar de su juventud. Su afición a la bebida fue la causa de infortunio y el bálsamo de su senectud, pues aturde su conciencia y difumina su juicio. Su conversión al metodismo sólo agrava su sufrimiento, pues la sobriedad impuesta por la religión propicia una triste lucidez. 



El genio de Whitman brilla especialmente en su visión de Nueva York, por entonces un laberinto de callejuelas umbrías, con algunas mansiones victorianas e infinidad de chamizos levantados sobre el barro. Las canciones que se escuchan en sus esquinas, a veces toscas y grotescas melodías, alivian momentáneamente el desaliento inherente a la pobreza: “Qué extraño encanto hay en la voz humana, que aventaja a todos los instrumentos a la hora de causar ciertos efectos”. Nueva York puede despertar la melancolía, pero no el tedio: “Me gustaba vivir en la gloriosa Nueva York, donde, si hay alguien inactivo que no sabe en qué entretenerse debe ser por culpa suya”.

Los últimos capítulos de Jack Engle son particularmente memorables. En uno, se describe el cementerio de Nueva York. Después de leer los epitafios de algunas tumbas, Engle comenta entusiasmado: “Ha llegado una nación de hombres libres que ha superado todo lo que se conocía en cuanto a felicidad, buen gobierno y auténtica grandeza”.
En otro, un asesino convicto se lamenta del dolor de los hombres, que viven bajo las inclemencias del azar: “Ojalá el demonio en el jardín del Edén le hubiese desvelado al joven el camino a la felicidad”. Su inesperada novela afianza la imagen de un poeta que concibió a América como una “Tierra Libre”, donde la ambición y el coraje pueden sortear cualquier obstáculo.

Jack Engle encarna el espíritu de una civilización que manchó su alma con los peores pecados, pero que se redimió con la gloria de sus poetas, el carácter temerario de sus sueños y su inquebrantable amor a la libertad. 

Tomado de "El Cultural"

"Los sentimientos mejores de nuestra época han construido cementerios amplios y elegantes, apartados del bullicio de la ciudad: el distinguido y sombrío Greenwood, que probablemente no tenga parangón en el mundo por su recato y sobria belleza; las variadas y boscosas colinas del cementerio de las Evergreens; y la simplicidad clásica y elevada de Cypress Hills. Gracias a acertados avances sanitarios, los enterramientos dentro de los límites de la ciudad son ahora ilegales y están penados con una multa lo bastante cuantiosa para que la prohibición sea efectiva, excepto en los casos, que ocurren ocasionalmente, en que se combinan un fuerte deseo de ser enterrado en algún lugar honrado por asociaciones del pasado y la presencia de los antepasados con la capacidad de pagar la multa. No obstante, los pocos cementerios que hay en algunos de los barrios más ajetreados de nuestra ciudad, también imparten una lección valiosa. Con ocasión del sobrio funeral del anciano, después de que se marchara la gente, me quedé solo y pasé el resto de esa mañana agradable, uno de los mejores días del otoño norteamericano, vagando por el cementerio de Trinity. Me sentía serio pero no muy triste y me dediqué a ir de un sitio a otro y a copiar algunas inscripciones. La hierba larga y lacia me rozaba la cara. Sobre mí se alzaba el verdor, con toques marrones, de los árboles que se nutrían de la decadencia de los cuerpos humanos."






UN SOMBRERO FANTABULOSO
Pedro Mañas
Ilustrado por Roger Olmos
2016

"Hay sombreros y sombreros.
Sombreros elegantes y sombreros ridículos. 
Sombreros con cinta y sin cinta.Con pluma y sin pluma. 
Para el sol y para la lluvia. Para jugar o para aburrirse.
Para saludar o para esconderse. 
Pamelas, gorras, turbantes, cascos, 
boinas y sombreros de vaquero.
Hay sombreros y sombreros. 
En su taller el señor Crocket los fabrica a cientos. "


El sombrerero protagonista de esta historia ha cosido los sombreros
más elegantes y también los más extravagantes, pero lo que nunca había cosido era tan extraño como el que un día le encargará un hombre, en apariencia amable: un sombrero de Mago. Así que, sin perder un minuto, el señor Crockett se pondrá a dar puntas sin parar y en un plisplás tendrá el sombrero listo. 
El problema surge cuando el Mago intenta sacar un conejo de su sombrero nuevo y no lo consigue. Con gran enfado le recitará: 

Un sombrero fabuloso, 
un fantástico sombrero, 
pero no es fantabuloso. 
¡Quédeselo, no lo quiero! 

Desconcertado, el sombrero intentará por todos los medios posibles averiguar cómo hacer que el sombrero se convierta en una auténtica chistera de Mago. A pesar de la maestria y el esfuerzo del sombrerero la chistera es fabulosa y fantástica, pero no es fantabulosa. No le queda otra que consultar un libro de magia, "Cómo fabricar un sombrero fantabuloso". Ello le llevará a cruzar mares intespestuosos, atravesar desiertos, subir a la cima de una altaísima montaña, cruzar un oscuro bosque y hasta cazar una estrella. 

Un relato que ensalza la figura de los artesanos que aman su trabajo, se dedican a él con todo el esmero posible y son capaces de hacer realidad incluso los deseos mas estrambóticos. Aún así el señor Crocket nos enseña que hay valores con los cuales no está dispuesto a transigir, en este caso el amor y el respeto a los animales. 
Un cuento de aventuras y magia en el que las ilustraciones juegan un papel fundamental. Cada doble página contiene una ilustración que merecería ser enmarcada.




MEMORIAL DE ISLA NEGRA
Pablo Neruda
1964

"Nació un hombre
entre muchos 
que nacieron, 
viví entre muchos hombres
que vivieron, 
y esto no tiene historia
sino tierra,
tierra central de Chile, donde,
las viñas encresparon sus cabelleras verdes,
la uva se alimenta de la luz,
el vino nace de los pies del pueblo."


Un 12 de julio de casi un estrenado siglo vino al mundo Pablo Neruda, el poeta mas grande del mundo contemporaneo. Pudo escribir los versos mas tristes una noche mientras desde su morada de Isla Negra saludaba a los barcos que entraban por la bahía con su colección de campanas. Hoy soplaría 113 imposibles velas. 

Publica a modo de autorretrato su "Memorial de Isla Negra" el año que cumplió 60. Más que un libro sobre la exaltación y la celebración de esos sesenta años es un libro sobre la introspección y la reflexión personal, una topografía interior del poeta que recoge sus vivencias (sus amores, sus luchas, sus pasiones, sus miedos...) transformándolas en materia poética.
La indagación del poeta le lleva a comprenderse y a que otros le comprendan, por eso los orígenes y la patria que le vio nacer están presentes en el libro en pie de igualdad con otras experiencias vitales como el amor. Se trata de trazar una radiografía íntima, cerrando una etapa pero abriendo otra. Como dice en uno de sus versos, la vida fue un préstamo de huesos.
El libro está compuesto por cinco partes o tomos:

Donde nace la lluvia
  La luna en el laberinto
El fuego cruel 
El cazador de raíces
Sonata crítica

 Cada uno de los cuales refleja sucesivas encarnaciones del poeta: la experiencia vivida se transforma en experiencia poética, los hechos vitales se reexaminan con lupa y algunos se solapan con hechos históricos. Los dos primeros libros siguen un orden cronológico: su nacimiento, su familia, su gusto por la poesía, etc. Los dos siguientes libros rememoran su vida adulta y su compromiso político para, en el quinto y último libro, recapitular sobre su relación con su mujer Matilde y sobre su condición de chileno.

Es Memorial de Isla Negra un ejercicio de memoria, un canto cíclico a la vida que no termina en el otoño del poeta, la evocación de una vida que contiene muchas vidas. Este fragmento de su poema Pampoesía resume bien lo que es la poesía de la memoria:




"Y mucho más que no dicen los libros
repletos de esplendor sin alegría
ir picando una piedra que nos pesa,
ir disolviendo el mineral del alma
hasta que tú eres el que está leyendo,
hasta que el agua canta por tu boca. "





De tanto amar y andar salen los libros... 


ANTONIA
Nieves Concostrina
2014



El día de Reyes de 1930 nació Antonia en la castiza calle del Águila de Madrid. La Juana tenía casi cuarenta años cuando trajo al mundo a su primera y única hija, una criatura tan rolliza como las coliflores que despachaba en el mercado de Santa Isabel.
Así llegó al mundo la protagonista de esta novela, la primera que ha escrito Nieves Concostrina, en la que — hace un justo homenaje a la generación que sobrevivió a la guerra y la posguerra entre la picaresca, la miseria y los trapicheos.
 Antonia es una más de los cientos de miles de españoles que no conocieron el bienestar hasta los años sesenta; héroes y heroínas anónimos que se dejaron la piel para que sus hijos no sufrieran su misma historia. Esta es la vida de una mujer que pasó de tener la calle como única escuela a jugar en Bolsa a los setenta años.

Aunque nació el día de Reyes tuvo el peor regalo porque llegó al mundo en la España del año 1930. Antonia es la madre de Concostrina y podría ser cualquiera de esas mujeres más fuertes que un roble que abundan por estas tierras. Duras como el hormigón por más peso que caiga sobre sus espaldas. Son las mujeres de una generación que correteó por los previos de una guerra infame, de la que tanto se ha escrito y que nunca se acaba de contar. Nieves Concostrina la cuenta con personas anónimas. Del montón. Y tan dignas como su número, oculto entre la miseria y la picaresca a la que obligaba el momento. Todo un homenaje de esos “normales”, de un montón que merece infinitos monumentos que no se han erigido. Lo más valioso del trabajo de Concostrina es exponerlo con envoltorio divertido, con lenguaje lleno de humor, retranca y guasa aunque los dramas estén en cada rincón de calles y casas que fueron escuela, donde el bienestar era una palabra que la mayoría no sabía pronunciar porque no sabían que eso existía. 
Las circunstancias mandaban y el «sálvase quien pueda» primaba para respirar al día siguiente. Y si podía ser, con el estómago lleno de algo caliente. 

En una entrevista contaba cosas como estas:

"Es una más de los cientos de miles de españoles que no conocieron la tranquilidad hasta los 60, se dejaron la piel para sus hijos no sufrieran su historia", comenta la autora sobre su primera novela, que en realidad, empezó por un diálogo real. 

- ¿Cómo vas a contar que he estado en la cárcel y que me pasaba días sin comer? Se va a enterar todo el mundo, pero qué vergüenza. 

- Antonia, yo no siento vergüenza de tu historia, siento admiración. 

Hay una verdadera Antonia que alimenta esta novela, retrato de una época en la que las mujeres "eran auténticas buscavidas". "Eran dóciles porque el analfabetismo les impedía defenderse, pero el conocer sus carencias las ayudó a superarse".

"Llevaba años oyéndola contar las historias de su infancia, la guerra, la posguerra, el hambre, la misera... De muchas cosas que le ha pasado al 80% de este país. Antonia es mi madre. No ponía en perspectiva las cosas que contaba cuando yo era joven. Con el paso del tiempo, ves que eso es la memoria histórica cotidiana de la gente. Era una historia que merece ser contada. Antonia es mi madre pero también es la madre de los cincuentones y sesentones y es gente que está entre nosotros todavía. Toda la gente que pasó por eso está aquí y debemos escucharles. No siempre tiene que haber un asesinato, un enigma por el medio para que haya que escribir un libro.

En la búsqueda de información me he topado con un artículo de Juan Tortosa que me gustaría que leyerais. Que cada cual saque sus conclusiones. Os dejó los últimos párrafos para abrir boca.

Los pactos de la Transición marcaron un camino que dejó muchas preguntas sin contestar, muchas dudas sin resolver y demasiadas canalladas impunes. Ahí está, sin ir más lejos, esos ciento cincuenta mil cadáveres que, para nuestra vergüenza, permanecen aún en las cunetas. ¡Ay, ese bluff llamado ley de memoria histórica!
Celebro la valentía de Antonia al aceptar, no sin cierta desazón, que se perpetúen en letra impresa detalles personales de su vida que tanta gente de su edad se negaría en redondo a hacer públicos. La valentía de Antonia y la habilidad de Nieves Concostrina para construir con esa historia un relato que está pidiendo película ya. A ver si hay algún director que se atreva a homenajear la excelente memoria de Antonia con un largometraje dedicado a la mayor honra de nuestra memoria colectiva.






UNA CANCIÓN PARA CARLA
Jose Luís Correa
2008

La realidad no era como César la imaginaba…
La vida de César Castillo cambiará por completo al llegar a sus manos una enigmática carta de amor. Una misiva dirigida a Patricia, su malograda esposa, cuya pérdida dejó su mundo reducido a la presencia de su tierna hija Carla, su suegra Carlota -una mujer juiciosa e independiente- y un rutinario trabajo como profesor de Derecho en la Universidad. El descubrimiento de una realidad que desconocía por entero, a pesar de tenerla tan próxima, le impulsará a encontrar la verdad a toda costa, a cualquier precio. Una verdad que parece esconderse muy lejos de su hogar, en un rincón de Escocia.

La historia comienza con el fallecimiento de Patricia, la esposa del protagonista, Cesar. Cesar y su hija Carla, de 9 años, viven con su suegra, Carlota Ferraz, la madre de la mujer fallecida y piensan seguir así. Pero cuarenta y ocho horas después del sepelio, a casa de Cesar llega una carta dirigida a su mujer fallecida, Cesar decide abrirla y se encuentra que como remitente figura solo la letra C, al empezar a leer el comienzo es “Vida mía” y el final un “Te quiere con locura. C.”
A partir de aquí empieza el suplicio de este hombre sencillo y enamorado, ya que si es cierto que su esposa lo engañó, él no podrá vivir de su recuerdo feliz.
Cesar se convierte en un hombre que ve como, con esa carta, se derrumban los recuerdos de un matrimonio feliz, y la bella imagen que tenía de su esposa fallecida.
También empieza a ver en su hija Carla, a la que adora, solo un parecido con su mujer, nada con él mismo y eso, el pensar que pueda no ser su hija, le tortura.
Más tarde, en la tienda de muebles que regentaba Patricia descubre un cajón cerrado, cuando lo fuerza, encuentra un montón de fotografías realizadas en un pub escocés. A partir de aquí Cesar se embarca en la aventura en la que trata de descubrir la verdad, y junto con su hija Carla, aunque sin decirle los verdaderos motivos, decide viajar a Escocia.
Aunque Cesar y Carla son los personajes protagonistas, en esta historia destaca sobre todo el personaje de la suegra, la abuela de Carla, Carlota, una mujer con un carácter muy marcado, decidida, luchadora, con una visión siempre positiva de la vida, un personaje digno de destacar. Este fragmento esta extraído del diálogo en el que se habla del amor a edad avanzada.

Los jóvenes se pierden lo mejor de la cosa: en su ímpetu, lo quieren vivir todo a la vez, no saben paladear los momentos, malgastan los pequeños detalles que hacen de estar enamorado una delicia. Cuando te ocurre a nuestra edad, comprendes que cada segundo es un tesoro que hay que cuidar porque puede ser el último, se nos narrará una búsqueda para hallar la verdad, la felicidad perdida, pero sobre todo, será una búsqueda que llevará de compañeros de viaje a miedos e inseguridades y al temor por lo que podamos descubrir.

Carlota, también, emprenderá un viaje, esta vez a Roma en compañía del sacerdote de la Parroquia de su pueblo, que en su juventud fue su pretendiente, pasando después a ser amigo de la familia. Pero Carlota sabe que en este viaje en realidad lo que va a hacer es enmendar el error que, llevada por la soberbia, cometió en su juventud.

La historia transcurre en Canarias, con sus diálogos y dejes propios, y con un estilo de narración muy sencillo, logra describir a la perfección el ambiente de las dos ciudades, Edimburgo y Roma, con sus climas tan diferentes como diferentes son el carácter de sus gentes.

Hay dos momentos en la novela en que el autor juega un poco con nosotros, los lectores. Parece que en vez de avanzar una página retrocede varias, o que se había cruzado una historia anterior. Hay que llegar al final del libro para darnos cuenta de que en realidad se ha tratado de un guiño del autor. el final de la historia, no es nada previsible y sí muy sorprendente.


"Una canción para Carla" fue galardonada con el Premio de Novela Vargas Llosa.

                                                                                                            Tomado de "Cajón desastres".




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